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Vox salva a Barcala y recupera su sintonía con el PP tras el escándalo de las viviendas protegidas en Alicante

Los ultras vuelven a aliarse con los populares para impedir la reprobación del alcalde, imponer iniciativas a la izquierda y bloquear las de los progresistas, pese a insistir en que el regidor debe dimitir por la polémica de Les Naus

La oposición exige la dimisión de Barcala pero Vox salva al alcalde de su reprobación por el escándalo de las viviendas protegidas de Alicante

La oposición exige la dimisión de Barcala pero Vox salva al alcalde de su reprobación por el escándalo de las viviendas protegidas de Alicante / Alex Domínguez

Alejandro J. Fuentes

Alejandro J. Fuentes

"Nada se pierde, todo se transforma", cantó Jorge Drexler parafraseando al químico Lavoisier... y a la relación del PP y Vox en el Ayuntamiento de Alicante. El silencio de los ultras, que han mantenido en vilo durante casi un mes el futuro de Luis Barcala, se rompió en el pleno de este jueves para que el "estribillo" de la sesión fuera el de siempre: los de Abascal yendo de la mano de los populares. A la hora de la verdad, Vox entregó un balón de oxígeno al regidor, que atraviesa el peor momento político desde su llegada a la Alcaldía hace casi ocho años, señalado a nivel nacional por el escándalo de las viviendas protegidas en Les Naus.

El alcalde salvaba así el primer "match ball" de la crisis generada por las polémicas adjudicaciones en la urbanización de La Condomina. Los de Abascal, por su parte, trataron de justificar como pudieron su cambio de postura respecto al último pleno (cuando reclamaron dos veces la dimisión del dirigente popular) y la incongruencia de su discurso en la sesión de este jueves, en la que instaron a la renuncia de Barcala justo antes de votar en contra de exigírsela. En las filas de Vox, antes y después de entrar en el Salón de Plenos, las sensaciones eran de insatisfacción y las explicaciones, esquivas. Sabedores de que el papel de su formación en el Ayuntamiento de Alicante se decide desde Madrid, con la vista puesta en futuros posibles pactos en Extremadura o Aragón, los concejales se consolaban en los pasillos con otra "advertencia" de futuro: las modificaciones de crédito, que Barcala deberá pactar con ellos si quiere materializar inversiones que solo cuentan con un euro en el presupuesto municipal.

La versión oficial de Vox para volver a convertirse en el salvavidas del alcalde fue su negativa a "pactar con la extrema izquierda"

La versión oficial para volver a convertirse en el salvavidas del alcalde fue otra: su negativa a "pactar con la extrema izquierda", pese a que sí han votado junto con los progresistas en numerosas ocasiones anteriores. Ni siquiera el último caso destapado por INFORMACIÓN (el de la hija de un alto funcionario de Urbanismo, que reside en Les Naus con su pareja y la niña de ambos) impidió a los de Abascal recorrer el camino que les ha sacado de la contundencia y les ha llevado de regreso a la complicidad.

En el pleno extraordinario que se celebró a principios de este mes de febrero, la formación de ultraderecha fue especialmente crítica con el alcalde. Su portavoz, Carmen Robledillo, pidió repetidamente la dimisión de Barcala, al que responsabilizó políticamente del escándalo. Desde entonces, en plenas negociaciones nacionales del PP y Vox, los concejales alicantinos de la agrupación se instalaron en el silencio: "No hay declaraciones" ha sido la única frase que ha salido en todo este tiempo de forma oficial del despacho de los ultras.

Este jueves, casi un mes más tarde, en otra sesión plenaria que volvió a girar en torno al polémico edificio de La Condomina, Vox fue clave al posicionarse del lado del PP para bloquear una iniciativa conjunta de los grupos progresistas, que reclamaba reprobar al dirigente popular y, a su vez, exigir su dimisión. "No vamos a participar en el teatro político de la izquierda", apuntó Robledillo. La líder de los ultras aseguró que "el PSOE y sus socios son la mayor maquinaria de corrupción de Europa" e indicó que su formación "no participará del circo político".

Rafa Mas apuntó directamente a la concejala de Hacienda, Nayma Beldjilali: "¿Por qué recibió un informe el 14 de enero y no hizo nada?", preguntó

En este sentido, Robledillo solicitó igualmente la renuncia del alcalde, pese a que segundos después levantó la mano para votar en contra de exigírsela: "Nuestra petición de dimisión no depende de ustedes, sino de nuestros principios", añadió. No obstante, Vox insistió también en que "la responsabilidad política es evidente" y en que la confianza de la ciudadanía en Barcala "se ha visto gravemente dañada". Por todo ello, al entender que el Ayuntamiento está "manchado bajo sospecha corrupción" por Les Naus, el dirigente popular "tiene que dimitir".

La izquierda aprieta

En la bancada progresista, la portavoz del PSOE, Ana Barceló, calificó de "obsceno y repugnante" el escándalo de Les Naus, especialmente para los alicantinos que no tienen una vivienda propia. "Usted no es la víctima, lo es el pueblo de Alicante", espetó al alcalde. La edil socialista se preguntó si el regidor "lo sabía o no", manifestando que, en ambos casos, debería "marcharse ya".

Por su parte, el portavoz de Compromís, Rafa Mas, apuntó directamente a la concejala de Hacienda, Nayma Beldjilali: "¿Por qué recibió un informe el 14 de enero y no hizo nada?", preguntó. "Usted lo sabía todo y lo ocultó", recriminó posteriormente al regidor alicantino, al que retó: "Llévenme al juzgado", le dijo. Se desconoce si con esa intención o con otra, lo que sí hizo el alcalde fue insistir en repetidas ocasiones al secretario que constasen en acta de forma literal distintas expresiones y acusaciones de los concejales de la izquierda.

Carmen Robledillo (Vox) rasca su frente mientras interviene Rafa Mas (Compromís).

Carmen Robledillo (Vox) rasca su frente mientras interviene Rafa Mas (Compromís). / Alex Domínguez

Posteriormente, el valencianista lamentó también que "el alcalde dijo que no había nadie más" implicado en el escándalo de Les Naus, pero que este jueves INFORMACIÓN publicó que un familiar de un alto funcionario de Urbanismo también tiene una vivienda protegida en la urbanización. Por todo ello, incidió una vez más en la necesaria dimisión del alcalde.

En la misma línea, el portavoz de EU-Podemos, Manolo Copé, recordó que la vivienda pública nació "para garantizar el acceso al que no puede acudir al mercado libre" y pidió a Barcala "que se vaya", por ser "el máximo responsable político". Para el concejal, "aquí, en el Ayuntamiento, la pregunta no es si hay delito, es si Barcala ha preservado la ejemplaridad". Según Copé, "la dimisión es la única forma de proteger la institución".

En el PP, la encargada de defender la "honorabilidad" del alcalde (como así viene repitiendo desde el último pleno) fue Mari Carmen de España. Barcala, por su parte, no intervino para responder a ninguna de las cuestiones relativas a la polémica de las viviendas protegidas. "Nosotros detectamos irregularidades y actuamos, protegemos a los ciudadanos haciendo vivienda pública y denunciando cualquier acción que no sea ejemplar", señaló la edil popular, que volvió a recordar que las competencias para revisar las solicitudes de los candidatos son de la Generalitat.

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