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Los vecinos del Casco Antiguo de Alicante denuncian incumplimientos de la ZAS cuatro meses después de su implantación

La asociación Laderas del Benacantil asegura que varios pubs siguen abriendo fuera del horario permitido y reclama mayor control municipal

Locales abiertos en el Casco Antiguo de Alicante y jóvenes de botellón a pesar del ZAS.

Locales abiertos en el Casco Antiguo de Alicante y jóvenes de botellón a pesar del ZAS. / INFORMACIÓN

Lydia Ferrándiz

Lydia Ferrándiz

Sin descanso ni silencio. Cuatro meses después de la implantación de la Zona Acústicamente Saturada (ZAS) en el entorno del Casco Antiguo de Alicante, los vecinos aseguran que el problema del ruido continúa prácticamente igual que antes de la entrada en vigor de la media que debería regular el ruido en la zona. La Asociación de Vecinos Laderas del Benacantil denuncia que varios locales de ocio nocturno incumplen las restricciones horarias y que las inspecciones municipales no se están realizando con la frecuencia que establece la normativa.

La ZAS del Casco Antiguo fue aprobada de forma provisional el 14 de octubre por el equipo de gobierno del PP tras un año y medio de mediciones acústicas, informes técnicos y reclamaciones vecinales. La medida incluía, entre otras restricciones, la reducción de horarios para los establecimientos de ocio con el objetivo de disminuir el impacto del ruido nocturno en una de las zonas más afectadas de la ciudad.

"Pensábamos que por fin íbamos a avanzar"

Sin embargo, los residentes sostienen que, pese al respaldo judicial a la medida y a la aprobación definitiva de la medida el pasado 4 de noviembre, los problemas persisten. El presidente de la Asociación de Vecinos Laderas del Benacantil, Joaquín Gangoso, explica que los residentes confiaban en que la declaración de la ZAS supusiera un punto de inflexión tras años de conflictos. "Tras muchísimos años de insomnio, ansiedad y vecinos que incluso se han tenido que marchar a vivir a otros lugares, pensábamos que por fin íbamos a avanzar en la resolución del problema", señala Gangoso.

El representante vecinal relata que el ruido nocturno no solo afecta a los residentes habituales, sino también a visitantes que pernoctan en la zona. "Incluso turistas que nos han visitado reflejan su malestar en reseñas porque no pueden dormir", añade Gangoso.

La asociación considera especialmente preocupante que, tras cuatro meses de vigencia de la ZAS, algunos locales de ocio nocturno continúen operando como antes. "Nos encontramos con que siguen abriendo como siempre, este mismo jueves de madrugada había locales abiertos a las 4 de la mañana", lamenta Gangoso.

Falta de inspecciones y sanciones

Los vecinos también critican la falta de actuación de la Policía Local y del Ayuntamiento en la vigilancia del cumplimiento de la normativa. Los vecinos apuntan que la ZAS recoge que los agentes pueden realizar inspecciones periódicas para comprobar que los establecimientos cumplen las restricciones horarias y, en caso contrario, abrir los expedientes sancionadores correspondientes. No obstante, desde la asociación aseguran que esos controles no se están produciendo con la regularidad prevista. “La policía debería pasar diariamente a comprobarlo y abrir los expedientes correspondientes, y no lo hace pese a nuestras demandas y denuncias”, afirma el presidente vecinal.

Gangoso sostiene que las sanciones aplicadas son muy inferiores a las que corresponderían por el número de incumplimientos detectados. "Las cifras de multas que dan no son ni el 25 % del total de días en los que los locales han abierto fuera del horario permitido", asegura Gangoso quien critica que el Ayuntamiento de Alicante dispone de herramientas más contundentes que, según los vecinos, no se han aplicado. "La normativa permite cerrar un local in situ si incumple, pero no se ha hecho ni una sola vez y no sabemos por qué", señala Gangoso.

Irregularidades en licencias y normativa acústica

La asociación también denuncia que la normativa municipal sobre contaminación acústica aprobada hace trece meses tampoco se estaría aplicando correctamente. Los vecinos señalan que la normativa establecía un plazo de seis meses para que los locales de ocio adaptaran sus instalaciones a los nuevos requisitos acústicos y, a su juicio, ninguno lo ha hecho. "Ningún local la cumple porque Urbanismo no ha ido a comprobarlo", afirma Gangoso, quien recuerda que esta situación ya ha sido trasladada al Síndic de Greuges.

Desde la asociación subrayan que siguen confiando en que el Ayuntamiento actúe para garantizar el cumplimiento de la normativa. "El Ayuntamiento de Alicante, con la ZAS y con voluntad, podría solucionar el problema. La pregunta es: ¿por qué no se hace?", afirma Gangoso, quien sí reconoce el trabajo realizado por la Concejalía de Medio Ambiente, aunque consideran que falta coordinación dentro del propio consistorio. “

Apoyo del PSOE

Ante esta denuncia vecinal, el grupo municipal socialista denuncia que la situación es "especialmente grave" porque el propio Ayuntamiento dispone de una red municipal de sonómetros que lleva semanas detectando niveles de ruido "por encima de los límites legales" sin que se haya adoptado ninguna medida efectiva. "Si en una zona declarada oficialmente saturada de ruido el propio Ayuntamiento está registrando incumplimientos continuos a través de sus sonómetros y aun así no actúa, estamos ante una negligencia de la política municipal de control acústico que vulnera el derecho al descanso de los vecinos", señala el concejal del PSOE, Raúl Ruiz.

El concejal socialista indica que los datos publicados en la red municipal de monitorización acústica, accesible públicamente a través del sistema Kenoise, varios sensores instalados en el entorno del Casco Antiguo registran niveles nocturnos muy por encima de los límites que establece la Ordenanza Municipal de Protección contra la Contaminación Acústica. "Es como tener un radar que detecta exceso de velocidad y decidir no multar nunca. Los vecinos no están pidiendo nada extraordinario, sólo piden que se cumpla la normativa municipal y que el Ayuntamiento haga cumplir los límites de ruido que él mismo ha aprobado", apunta Ruiz.

Por todo ello, el PSOE exige al equipo de gobierno de Luis Barcala que actúe de manera inmediata y adopte medidas efectivas para garantizar el cumplimiento de la ordenanza acústica, como reforzar la vigilancia y las inspecciones nocturnas en las zonas con mayor saturación acústica, utilizar los datos de la red municipal de sonómetros para activar expedientes sancionadores cuando se detecten incumplimientos reiterados o establecer planes específicos de control del ruido en el Casco Antiguo.

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