Los vecinos del incendio de Miguel Hernández en Alicante acuden al Síndic tras 21 días en un hotel: “Psicológicamente, es insufrible”
Las familias afectadas por el fuego del 16 de febrero denuncian falta de información, ausencia de un interlocutor y reclaman a la EVHA una solución habitacional estable para 24 menores, dos embarazadas y una mujer en silla de ruedas

Los vecinos del incendio de Miguel Hernández en Alicante acuden al Síndic tras 21 días en un hotel: “Psicológicamente es insufrible” / Pilar Cortés
Las familias afectadas por el incendio declarado el pasado 16 de febrero en la calle Pavía, en el barrio Miguel Hernández de Alicante, han presentado este lunes una queja ante el Síndic de Greuges para denunciar la situación en la que aseguran que continúan tres semanas después del fuego: alojadas en un hotel, sin una alternativa habitacional estable y sin información clara sobre cuándo podrán abandonar esa solución provisional.
Ese paso refleja el malestar creciente de los vecinos tras 21 días de espera. Después del incendio, que afectó a un inmueble de viviendas públicas y obligó al desalojo de varias familias, el Ayuntamiento articuló un realojo de urgencia y la Generalitat, titular del edificio a través de la Entidad Valenciana de Vivienda y Suelo (EVHA), quedó también implicada en la búsqueda de una salida para los residentes. Los afectados sostienen, sin embargo, que la única respuesta que siguen teniendo es la estancia en el hotel.
“Llevamos desde el 16 de febrero, cuando pasó el incendio, alojados en el hotel. Todas las semanas buscamos una solución y siempre nos responden que no hay vivienda”, afirma un portavoz de los afectados, Eusebio Cortés. En su relato pone el acento en la vulnerabilidad de parte de las personas realojadas. Según detalla, entre los afectados hay 24 menores, dos mujeres embarazadas, una mujer discapacitada en silla de ruedas y personas mayores.
Los vecinos denuncian además que no cuentan con un interlocutor claro del Ayuntamiento ni con información precisa sobre los pasos que se están dando. “Nadie nos comunica nada, no tenemos un interlocutor”, lamenta Cortés, que describe una situación de incertidumbre permanente para familias que siguen sin saber cuál será su destino a corto plazo.
Llevamos 21 días en un hotel con los niños sin poder ir al colegio y sin soluciones
Buena parte de la denuncia vecinal se centra en el impacto social y emocional que la estancia prolongada en el hotel está teniendo sobre los menores. Los portavoces aseguran que los niños han dejado de hacer su vida cotidiana en el barrio, han perdido el contacto habitual con su entorno y están acusando el desgaste psicológico de seguir fuera de casa. “Los niños tienen ansiedad, estrés y están yendo al psicólogo”, señala Cortés, antes de añadir: “Han dejado de hacer su vida social en su barrio, en su casa, con sus amigos. Están en una habitación de hotel”.
Otro de los afectados, Vicente Rodríguez, incide en esa dimensión y sostiene que el problema actual ha acabado siendo aún más duro que la propia emergencia inicial. “Lo que estamos pasando ahora es peor que el incendio desde el punto de vista psicológico”, afirma. Apostilla que “la estancia en el hotel es un problema psicológico, insufrible”, aludiendo a la incertidumbre diaria en la que, según señala, siguen instaladas las familias.
La presión vecinal se dirige de forma especial a la EVHA. Los afectados recuerdan que residían desde hace años en esas viviendas públicas y reclaman una respuesta concreta por parte de la entidad autonómica. “Hay una desatención por parte del EVHA. No hay interés por nosotros”, denuncia Rodríguez. Según explica, las familias ya han registrado un escrito para exigir que el organismo se ponga en contacto con ellas y les dé una solución antes del próximo viernes.
La presentación de la queja ante el Síndic no ha sido, según explican, el único movimiento realizado en estas semanas. “También hemos presentado quejas en el Ayuntamiento y la EVHA y hemos acudido al Prop”, enumera Cortés. Con ello, los residentes tratan de elevar la presión institucional ante lo que consideran una falta de respuesta efectiva por parte de las administraciones implicadas.
La estancia en el hotel está siendo insufrible y no podemos seguir así más tiempo
Otro de los ejes de su denuncia apunta a la existencia de un edificio cerrado de la propia EVHA en la plaza Yolanda Escrich, dentro del mismo entorno del barrio. Los vecinos sostienen que ese inmueble podría servir para facilitar un realojo próximo a su zona habitual de vida y evitar así el desarraigo que, según dicen, están sufriendo las familias. “Hay un edificio cerrado mientras nuestros hijos están en un hotel, sin poder ir al colegio”, afirma Cortés.
El portavoz de los afectados reprocha también la falta de avances visibles sobre el futuro de las viviendas incendiadas y el hecho de que, según su versión, las familias sigan sin una propuesta concreta. “Las casas que se han quemado no tienen tejado y no nos dan una nueva. Estamos en la calle con cuatro bolsas de ropa”, lamenta. También recuerda que, tras el incendio, se les trasladó que no quedarían desatendidos. “El alcalde (Luis Barcala) nos dijo que no nos íbamos a quedar en la calle y 21 días después lo único que nos dicen es que no hay vivienda”, insiste.
El incendio de la calle Pavía provocó daños relevantes en este inmueble de vivienda pública y abrió una situación de emergencia que, tres semanas después, sigue sin una salida estable para las familias desalojadas. El paso dado ahora ante el Síndic de Greuges resume el intento de los vecinos de forzar una respuesta tras 21 días en el hotel.
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