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La otra cara del colapso sanitario: insultos, amenazas y agresiones a profesionales

Un informe de CC OO concluye que el 80 % del personal ha sufrido algún tipo de maltrato por parte de pacientes o familiares y más de la mitad de forma reiterada

Defensa contra el aumento de agresiones a sanitarios: la Policía Nacional imparte un taller de autoprotección en Elda

Defensa contra el aumento de agresiones a sanitarios: la Policía Nacional imparte un taller de autoprotección en Elda / Áxel Álvarez

J. Hernández

J. Hernández

La Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CC OO PV ha elaborado un estudio sobre agresiones que revela que el 73,5% del personal no sanitario y el 85,8% del personal sanitario de la Conselleria de Sanidad ha sufrido algún tipo de agresión en la Comunidad Valenciana mientras trabaja. Las agresiones en la sanidad pública valenciana son estructurales, están normalizadas, afectan a todo el personal y tienen un origen común en el colapso del sistema.

El informe, presentado hoy, ha analizado las encuestas de más de tres mil profesionales, durante los meses de noviembre a febrero. Este estudio sitúa, por primera vez, en el centro del análisis la voz directa de quienes sufren las agresiones. Uno de los datos más preocupantes refleja que las agresiones se han cronificado y más de la mitad del personal sufre agresiones de forma reiterada.

El 46% de los y las profesionales reconocen que han padecido estos ataques más de una vez durante el mismo año, de hecho el 17% del personal no sanitario y el 28,5% del personal sanitario afirman que incluso han sufrido agresiones una o más veces cada mes.

Pocas denuncias

La mayoría del personal de la sanidad decide no denunciar el maltrato recibido por pacientes o familiares. La mitad del personal no sanitario dice no denunciar nunca (53,8%), en la misma sintonía está el personal sanitario que solo comunica las más graves y solo un 22% reconoce que las comunica siempre. Ambos colectivos creen que las denuncias no sirven para nada (87,6 %), piensan que no habrá consecuencias para el agresor (77 %), un 68,2 % tiene miedo a represalias, se quejan de la falta de apoyo institucional (47,9 %), y de que los procedimientos son complejos y lentos (41,7 %).

Raúl Arambul, responsable de Salud Laboral en la FSS CC OO PV señala que “la infradenuncia no es por pasividad de la plantilla, es una respuesta racional a la falta de acción y protección por parte de la Conselleria de Sanidad”. Así, el 50% de las personas encuestadas aseveran que el apoyo recibido tras comunicar una agresión es insuficiente y el 18,8 % dice que es inexistente.

Presentación del informe de CC OO sobre agresiones al personal de la Sanidad

Presentación del informe de CC OO sobre agresiones al personal de la Sanidad / INFORMACIÓN

Saturación

Los profesionales apuntan a un sistema sanitario deficiente como motivo de las agresiones que sufren. Una de las causas principales son los tiempos de espera, las demoras y la saturación, así lo considera más del 50% de los y las profesionales que han respondido la encuesta de CC OO.

En cuanto a la imposición de sanciones administrativas más inmediatas y con cuantías económicas más elevadas, el 81,5 % de personal no sanitario y 86,6% del sanitario cree podría tener un efecto disuasorio sobre los agresores.

Los datos permiten afirmar que la agresión no empieza en el mostrador ni en la consulta, se inicia semanas o meses antes cuando el usuario llega al centro sanitario, ha sufrido demoras prolongadas, arrastra frustración y ansiedad y percibe falta de respuesta del sistema. El personal de primera línea se convierte en receptor del malestar acumulado y una cara visible de decisiones que no controla.

Más allá de la sanción

“La agresión es la fase final de un proceso, no un hecho espontáneo. La agresión no empieza cuando se levanta la voz o se da un golpe en el mostrador o se agrede físicamente al profesional. Empieza cuando el sistema no responde”, insiste Arambul. CC OO, tras analizar los datos, afirma que es necesario cambiar el enfoque tradicional, porque no basta con actuar solo sobre la persona que agrede e imponer una sanción.

Este sindicato concluye que es imprescindible reducir las listas de espera, una mejora en la gestión de citas, facilitar información clara al usuario/a y por supuesto, un refuerzo de recursos humanos y organizativos.

El sindicato exige una prevención real con nuevas medidas organizativas, recursos suficientes, un reconocimiento institucional del problema y sanciones ejemplares para la persona agresora. Proteger al personal es proteger el sistema público de salud.

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