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Una pareja de youtubers argentinos que viven en Alicante desde hace un año lo tienen claro: “No es una ciudad para todos”

Vani y Mati, creadores de contenido que emigraron a España en 2018, analizan cómo es realmente vivir en la capital alicantina más allá del clima y las playas

¿Se puede vivir bien en Alicante? Dos argentinos que emigraron lo cuentan sin filtros

¿Se puede vivir bien en Alicante? Dos argentinos que emigraron lo cuentan sin filtros / Alex Domínguez

C. Suena

C. Suena

Elegir una ciudad para vivir nunca es lo mismo que elegir un destino para pasar unos días de vacaciones. Las fotos bonitas, el clima o la playa pueden enamorar a primera vista, pero cuando se trata de mudarse, entran en juego muchas más variables: trabajo, ritmo de vida, comunidad o estabilidad.

Eso es precisamente lo que se plantearon Vani y Mati, una pareja argentina que vive en España desde 2018 y que comparte su experiencia en YouTube con más de 55.000 suscriptores.

Tras varios años viviendo en la Comunidad Valenciana, y alrededor de un año instalados en Alicante, decidieron hacerse una pregunta directa: si hoy tuvieran que tomar la decisión otra vez, con todo lo que saben ahora, ¿volverían a elegir esta ciudad para vivir?

Alicante no fue un destino, sino más bien una decisión”, explican en uno de sus últimos vídeos, en el que analizan si la ciudad realmente funciona como lugar para construir un proyecto de vida.

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Héctor Fuentes

Alicante no es una gran capital… pero tampoco un pueblo

Uno de los primeros aspectos que destacan es el ritmo de vida, algo que a menudo se percibe de forma distinta cuando se visita la ciudad que cuando se vive en ella. “Alicante no es una capital europea, no tiene ni la intensidad de Madrid ni la dimensión de Barcelona. Pero tampoco es un pueblo donde no pasa nada”, explican.

Para ellos, la ciudad funciona como un punto intermedio. Tiene actividad, servicios y movimiento, pero sin la presión constante de las grandes metrópolis. Además, señalan que se trata de una ciudad bastante cómoda para el día a día: “Es una ciudad súper caminable, donde puedes resolver tu día a día sin depender tanto del coche”.

La playa, el centro y los barrios están relativamente cerca, algo que influye mucho en la calidad de vida. Sin embargo, también hay una característica importante que muchos visitantes no perciben: el cambio de ritmo según la época del año: “En verano la ciudad explota, cobra vida todo, se transforma completamente. Hay movimiento, turismo, energía… y en invierno baja varios 'cambios'”.

Una ciudad tranquila… que no estimula todo el tiempo

Para quienes vienen de grandes ciudades, esa diferencia puede sentirse con más fuerza. Mati, que creció en Buenos Aires, reconoce que a veces nota el contraste: “Allá es todo 24/7. Hay oferta de todo, siempre, a cualquier hora y cualquier día de la semana”.

En cambio, Alicante funciona de otra manera. “Alicante no te abruma, pero tampoco te estimula todo el tiempo”, explica. Para algunas personas eso puede ser una gran ventaja. Para otras, puede resultar demasiado tranquilo. “Si sos una persona que necesita movimiento constante, eventos todo el tiempo u oportunidades que aparecen a cada rato, quizás este ritmo te resulte un poco lento”.

Pero también señalan el otro lado de la balanza: “Si necesitas equilibrio, tranquilidad y poder tener tiempo para vos, puede ser exactamente lo que necesitas”.

El trabajo: el punto más importante al decidir vivir aquí

Cuando se plantea mudarse a una ciudad, hay una pregunta inevitable: si se puede construir una vida estable en ella. En este punto, Vani y Mati son bastante claros: “Alicante no es una ciudad corporativa, no es un centro financiero o un polo tecnológico como otras ciudades”.

Eso significa que las oportunidades laborales existen, pero no en todos los sectores por igual: “Si tu prioridad es hacer carrera profesional en puestos altamente calificados o escalar dentro de grandes empresas, Alicante quizás no sea el entorno más dinámico para eso”. Según explican, gran parte del mercado laboral local está ligado a la hostelería, el turismo y los servicios, algo que forma parte de la identidad económica de la ciudad.

Por eso, consideran que Alicante funciona especialmente bien para ciertos perfiles: “Alicante es una ciudad que funciona muy bien si trabajás remoto, si emprendés o si no dependés exclusivamente del mercado local”. También insisten en que la ciudad no empuja profesionalmente por inercia. “No es una ciudad que te empuje profesionalmente. Tenés que construir tu camino”, opinan.

Integrarse en Alicante es más fácil de lo que parece

Otro aspecto clave al emigrar es la parte social, algo que muchas veces se pasa por alto al principio. “Cuando se habla de emigrar se suele hablar de trabajo, alquiler o trámites, pero no tanto de la cuestión de comunidad”, explican.

En su experiencia, Alicante tiene algunas ventajas claras en este sentido. Por un lado, consideran que la gente local suele ser cercana: “La gente de Alicante es abierta, es alegre, es buena onda”.

Las terrazas se han llenado con la subida de las temperaturas

Las terrazas llenan con la subida de las temperaturas / Héctor Fuentes

También influye el estilo de vida mediterráneo, donde la vida social se desarrolla mucho en la calle, las terrazas o los espacios públicos. Además, el tamaño de la ciudad facilita generar vínculos: “No es una ciudad tan anónima como una gran capital. Con el tiempo empezás a repetir espacios y a cruzarte con la misma gente”.

Para quienes llegan desde Latinoamérica hay otro factor que facilita la adaptación: el idioma. “No tener que adaptarte a otro idioma cambia completamente la experiencia de integración”, reconocen. Aunque advierten que hay diferencias culturales o de acento, creen que no representan una barrera real.

Alicante tampoco es una ciudad para todo el mundo

Después de analizar todos estos factores, Vani y Mati llegan a una conclusión clara: Alicante puede ser una gran opción para algunas personas, pero no necesariamente para todas. Según explican, la ciudad funciona muy bien si se buscan ciertas cosas.

Por ejemplo, explican que Alicante puede encajar muy bien con quienes buscan equilibrio entre calidad de vida y estabilidad, valoran vivir cerca del mar en un entorno tranquilo, o prefieren una ciudad cómoda y caminable, con buen clima durante buena parte del año. También consideran que funciona especialmente bien para quienes trabajan en remoto o tienen proyectos propios, así como para personas que viven en pareja o con familia y buscan un entorno más previsible para organizar el día a día.

Pero también señalan los casos en los que quizá no sea la mejor elección: “Probablemente no sea tu mejor opción si necesitás un mercado laboral enorme y ultra competitivo”. Tampoco si se busca la intensidad constante de una gran capital.

Un buen punto de partida para empezar en España

A pesar de todo, la pareja cree que Alicante tiene algo que la convierte en una ciudad muy interesante para muchos emigrantes: “Alicante no es perfecta y no es para todo el mundo”.

Pero sí puede funcionar como un punto de partida muy amable para empezar una vida en España. “Es un lugar que te abre las puertas de España y de Europa de una manera muy amable y te permite adaptarte sin que todo sea abrumador”. En su caso, la experiencia ha sido positiva: “Para nosotros funcionó: la elegimos en su momento y la volveríamos a elegir en este contexto”.

Eso sí, concluyen con una reflexión que resume todo el análisis: “La pregunta no es si Alicante es buena. La pregunta es si funciona para el momento en el que estás en tu vida”.

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