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Cuando la renovación urbana hizo desaparecer la Santa Faz de los edificios de Alicante

Con la excepción de la imagen religiosa procedente de las antiguas murallas y presente en el Portal de Elche, otras se hallan extraviadas o almacenadas en dependencias municipales

Imagen de la Santa Faz presente en el Portal de Elche.

Imagen de la Santa Faz presente en el Portal de Elche. / Alex Domínguez

Manuel Lillo

Manuel Lillo

Hubo imágenes de la Santa Faz que sobrevivieron a la desaparición de las murallas de Alicante, pero no a la renovación de los edificios un siglo más tarde. Es la paradoja que Alfredo Campello, miembro de Alicante Vivo, subrayó este martes en su conferencia del ciclo “Alicante en el recuerdo: hechos y lugares”, organizado por el Aula de la Ciudad de la Sede Universitaria Ciudad de Alicante y coordinado por los catedráticos Jorge Olcina y José Ramón Navarro Vera.

Campello, profundo conocedor de la historia la ciudad, explicaba que en las antiguas murallas que cubrían Alicante, que empezaron a ser derribadas con el permiso concedido por Isabel II en 1858, preservaban en cada uno de sus accesos una imagen de la Santa Faz. Estas, con el derrumbe, “fueron recolocadas en las casas más cercanas”, donde sobrevivieron durante más de un siglo, en algunos casos. Hasta que desaparecieron con la demolición de edificios. Salvo en un caso.

Antes de conocerlo, muchas de estas imágenes fueron sustituidas después de que, durante la Guerra Civil, el anticlericalismo latente en una parte importante de la población se tradujera en la destrucción de muchas de estas imágenes, que fueron repuestas con la dictadura franquista.

De esta época, posterior al conflicto que se desarrolló entre 1936 y 1939, es la única imagen de la Santa Faz que se preserva en Alicante de las que tiene su primer origen en las antiguas murallas. Se trata de la ubicada en el Portal de Elche, en el edificio del Santander presente entre la Rambla y la calle del Médico Manero Mollá.

Historias singulares

La imagen religiosa desaparecida en el contexto bélico y que más tarde fue sustituida por la ahora presente se encontraba en la muralla a la altura del Portal de Elche, y más tarde, tras el derrumbe de las paredes que rodeaban la ciudad, en lo que antes se conocía como el edificio de Banesto.

Hubo otras representaciones de la reliquia en la plaza Calvo Sotelo, “donde estuvo la puerta de San Francisco y, al derribarse la muralla, se colocó en la casa más cercana hasta los años setenta, cuando se derrumbó el edificio”. En este caso, matiza Campello, “los vecinos colocaron una copia de la imagen de la Santa Faz, ya que la original se perdió, en el interior del nuevo edificio”, cercano a la calle Canalejas y también a la calle San Francisco, popularmente conocida como la calle de las setas. Esta imagen no es visible desde el exterior.

En total, Alfredo Campello calcula que “debió haber unas seis o siete imágenes de la Santa Faz en las antiguas murallas de Alicante. Se representaban en cuadros y la de la muralla a la altura de la Puerta del Mar se guardó en la capilla del Ayuntamiento, y ahora está en los almacenes municipales. Es una pena que no esté visible”, concluye.

Más honores preserva la que se encontraba en la Puerta de Alcoy, donde actualmente se cruzan la avenida de Alfonso X el Sabio con la Rambla y Jaume II, que actualmente, según el estudioso, se halla en la iglesia de la Misericordia, detrás de la plaza de Santa Teresa, entre San Antón y Carolinas Bajas. Otras representaciones, como la de la Puerta de la Huerta, en el Raval Roig, “no se sabe donde están”, mientras que en la ciudad se conservan otras imágenes de la reliquia que no tienen su primer origen en las murallas. Son ejemplo la del castillo de Santa Bárbara, “que diseñó Gastón Castelló”, o la de la fuente de la plaza de la Santísima Faz, tras el Ayuntamiento.

El derribo de las murallas de Alicante permitió el posterior ensanche de la ciudad y, con ello, su modernización urbana. Las imágenes de la Santa Faz sobrevivieron unas décadas más para, paradójicamente, desaparecer con la renovación de edificios. Con su conferencia, Alfredo Campello pretende “reivindicar el patrimonio perdido, remover las conciencias y que se luche por su recuperación”.

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