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El tejado de una casa abandonada se derrumba en Alicante tras años de quejas vecinales

Los residentes de Gran Vía Sur llevan tiempo denunciando insalubridad e inseguridad relacionadas con la dejadez de estos inmuebles y lamentan la “inacción” de la administración

Se derrumba el tejado de un edificio abandonado en Alicante

Se derrumba el tejado de un edificio abandonado en Alicante / Pilar Cortés

Manuel Lillo

Manuel Lillo

Un tejado caído, inmuebles abandonados, concentración de suciedad y peligro para los vecinos. Residentes en el barrio alicantino de Gran Vía Sur, ubicado entre los de Miguel Hernández y San Gabriel y que constituye la entrada a la ciudad desde la zona meridional, han alertado del hundimiento de parte del techo de una de las viviendas en desuso situadas entre la avenida de Elche y la calle de la Banda los Claveles.

El suceso se ha dado pasadas las 15:00 y vecinos de la zona dicen haber escuchado ruido y haber visto “una acumulación de polvo”. En el interior de la casa afectada se observan colchones, ropa, enseres, muebles abandonados, envases de comida y otro tipo de objetos que evidencian la estancia testimonial de personas sin hogar, aunque tras la caída de parte del tejado no ha habido que lamentar daños físicos.

Una zona abandonada

Residentes en esta zona rodeada de urbanizaciones recuerdan que están pidiendo una solución para el solar desde hace años y que siguen sin respuesta por parte de la administración. Lorenzo Pérez, de la Asociación de Vecinos Parque del Mar, asegura que “se está incumpliendo la Ley autonómica de Ordenación del Territorio (Lotup) ni con las ordenanzas municipales en cuanto a la conservación de inmuebles”.

En el primer caso, “la ley autonómica obliga a que el suelo urbano que no se ha desarrollado en seis años forme parte del registro municipal de solares, y si los propietarios no desarrollan ese suelo el Ayuntamiento puede actuar de forma subsidiaria como urbanizador y expropiarlo o subastarlo” para llevar a cabo acciones como la construcción de viviendas, según indica en el artículo 101 de la Ley 1/2019.

Tejado derrumbado en Gran Vía Sur.

Tejado derrumbado en Gran Vía Sur. / Pilar Cortés

A su vez, en el caso de la normativa municipal, Pérez apunta que el Ayuntamiento “puede imponer hasta diez multas coercitivas para forzar a los propietarios a que adecuen los inmuebles a lo que marcan las ordenanzas, bien sea demolerlos en caso de ruina o acondicionarlos, y en caso de que el propietario no lo haga el Ayuntamiento acumularía fondos con las sanciones para actuar”.

Mientras tanto, los restos y la presencia de animales como ratas se perpetúa en una zona de tal forma que “representa un verdadero peligro para los vecinos e incluso para sus mascotas”. El dirigente vecinal recuerda, además, que “esa es la imagen que regala Alicante a quienes llegan desde Elche”.

Quejas anteriores

Los vecinos han defendido estas acciones ante la administración a través de instancias municipales presentadas al Ayuntamiento, en concreto al Departamento de Conservación de Inmuebles, que forma parte de la Concejalía de Urbanismo que desde principios de febrero dirige Antonio Peral tras la dimisión de Rocío Gómez, quien como destapó INFORMACIÓN fue adjudicataria de una de las polémicas viviendas protegidas del residencial Les Naus.

En una instancia de mayo de 2024, por ejemplo, los vecinos solicitan la “demolición de los inmuebles declarados en ruina” por el propio Ayuntamiento y “el vallado de los solares incluidos dentro de este polígono”, el número 4 del Plan Parcial de la Fábrica de Sacos, ya que “representan un serio peligro, unido a la falta de iluminación de la zona”.

Tejado derrumbado en Gran Vía Sur.

Tejado derrumbado en Gran Vía Sur. / Pilar Cortés / PILAR CORTES

En ese mismo documento se da fe de las “visitas reiteradas ante el departamento de Conservación de Inmuebles” y “el resultado frustrante por la falta de respuestas concretas”. Un año más tarde, en otra instancia, los vecinos informan de la formulación de una queja ante el Síndic de Greuges por “aparente inacción del Ayuntamiento”. En octubre del año pasado, el defensor autonómico recomendó al Consistorio que tomara “las medidas que resulten necesarias para lograr el cumplimiento, por parte de los propietarios de las parcelas, de los deberes de conservación”, así como “iniciar una investigación interna” para “identificar y corregir las disfunciones que se hayan producido”.

El Ayuntamiento respondió al Síndic con un informe para dar cuenta de las actuaciones realizadas, aunque el defensor concluyó que la máxima institución municipal no aceptó las recomendaciones planteadas, y cerró el expediente afirmando que “el comportamiento” del Consistorio “ha impedido alcanzar, de manera efectiva, la satisfacción de los derechos reclamados por la persona promotora de la queja”. Aquel escrito se formuló en noviembre del año pasado, y cuatro meses después el tejado de uno de los inmuebles abandonados ha acabado por hundirse.

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