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Novedades con el segundo “tasazo” de la basura en Alicante: seis meses desde el último pago, junto al IBI y sin bonificación general por reciclar

El primer recibo llegó de forma excepcional en diciembre de 2025 y el de este año recupera el calendario habitual hasta el 30 de junio mientras la ordenanza liga ya el descuento al uso efectivo de la tarjeta

Contenedores de basura.

Contenedores de basura. / INFORMACIÓN

Borja Campoy

Borja Campoy

El segundo recibo del llamado “tasazo” de la basura ya está llegando a viviendas de Alicante apenas seis meses después del anterior. Si el primer cobro de la nueva tasa se retrasó de forma excepcional al pasado diciembre por la entrada en vigor de la ordenanza, este año el Ayuntamiento recupera el calendario ordinario y vuelve a pasar el recibo con fecha límite de pago el 30 de junio, coincidiendo además con el IBI.

Ese cambio de calendario es una de las novedades que deja este segundo cobro. La otra afecta a la bonificación por reciclar. El año pasado, en el primer recibo de la nueva tasa, se aplicó una reducción generalizada a quienes disponían de la tarjeta marrón o estaban dados de alta en el sistema. En los recibos que están llegando ahora ya no aparece ese descuento automático, de modo que el vecino se encuentra con la cuota íntegra salvo que concurra el supuesto previsto en la ordenanza.

La diferencia se aprecia en los propios recibos. En uno correspondiente al pasado ejercicio, con pago hasta el 22 de diciembre de 2025, la cuota ascendía a 92,84 euros. En otro de este año, con plazo hasta el 30 de junio de 2026, el importe sube a 116,05 euros y no refleja rebaja alguna. Todo ello en un contexto en el que el primer “tasazo” llegó más tarde de lo habitual al desvincularse del calendario del IBI por la adaptación de la ordenanza, mientras que ahora ambos pagos vuelven a coincidir.

Descuento

La clave está en que el descuento ya no se vincula solo a tener la tarjeta, sino a haberla usado con una determinada frecuencia durante el ejercicio anterior. La ordenanza fiscal establece una reducción de hasta el 20 % para titulares de viviendas residenciales que colaboren activamente en la recogida selectiva de residuos orgánicos a través de los datos registrados por la tarjeta o la app “Tú haces Alicante” al abrir los contenedores inteligentes de orgánica.

En concreto, el texto fija que tendrán derecho a la reducción máxima quienes, a 1 de enero, figuren de alta en el sistema y hayan realizado al menos cuatro depósitos mensuales durante diez de los doce meses computados entre el 1 de enero y el 31 de diciembre del ejercicio anterior. Para quienes se incorporen después o no alcancen ese nivel, la ordenanza prevé bonificaciones menores: del 15 % si se cumplen ocho meses con un mínimo de cuatro depósitos; del 10 % si son cinco meses; y del 5 % si se alcanzan tres meses, siempre con ese mínimo de cuatro aportaciones mensuales. Solo se computa un depósito por día.

Eso significa que, para este recibo de 2026, el beneficio dependía del uso efectivo de la tarjeta o la app durante 2025, no simplemente de estar en posesión de ella. De hecho, en una de las capturas facilitadas a este diario de la aplicación “Tú haces Alicante” figuran ocho meses de aportación en 2025 y uno en 2026, una actividad que, según el usuario, no se ha traducido en rebaja en el recibo que le acaba de llegar.

Primeros recibos

La respuesta del equipo de gobierno pasa por esa misma idea. Fuentes municipales señalan que estos son “los primeros recibos que salen”, recuerdan que los del año pasado fueron en diciembre “por la tasa” y sostienen que “hay que utilizar la tarjeta, no es solo tenerla, como el año pasado”. En el caso de quienes entiendan que sí cumplen los requisitos, añaden que “reclamen a Hacienda”. El ejecutivo local traslada además que, si el sistema sigue usándose con normalidad, el descuento “en el recibo del año que viene tendrá el descuento máximo”, en referencia a las aportaciones que se computarán para futuras liquidaciones.

Ese marco coincide, además, con quejas vecinales generalizadas por contenedores marrones averiados o inoperativos en distintos puntos de la ciudad. Esas incidencias complican el uso normal de la tarjeta en depósitos cercanos a la vivienda y, por tanto, dificultan cumplir con una mecánica que ahora sí resulta decisiva para acceder a la reducción. El problema es especialmente sensible porque algunos de esos contenedores son relativamente nuevos y, según las quejas trasladadas, en algunos casos llevan tiempo sin funcionar correctamente.

La consecuencia práctica de todo ello es que el segundo recibo del “tasazo” llega en seis meses, vuelve a cobrarse junto al IBI y lo hace con un sistema de bonificación más exigente que el aplicado en el estreno de la nueva tasa. Ya no basta con disponer de la tarjeta marrón, hay que acreditar uso suficiente durante el año anterior y hacerlo, además, en una red de contenedores que arrastra incidencias denunciadas por los vecinos.

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