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HACE 50 AÑOS | Del 23 al 29 de marzo de 1976

Alicante baraja cambiar de sitio la Plaza de Toros

El coso se planteaba que estuviera en el barrio de Juan XXIII, en el lugar que había ocupado el vertedero Femer

Hace 50 años en Alicante. Del 22 al 28 de marzo de 1976: La plaza de toros cambia de ubicación

Hace 50 años en Alicante. Del 22 al 28 de marzo de 1976: La plaza de toros cambia de ubicación / Rafa Arjones / Perfecto Arjones

Ramón Pérez

Ramón Pérez

A finales de marzo de 1976, una propuesta: la de mover de sitio la Plaza de Toros de Alicante. El coso, ubicado en la plaza de España, databa de 1848 y 128 años después su ubicación era ahora objeto de debate. El enclave era visto por muchos como una posible fuente de negocios urbanísticos y de aquella posibilidad, cada vez con más visos de veracidad, se hacía eco INFORMACIÓN aquella semana. El nuevo hogar sobre el que se proyectaba la nueva Plaza de Toros era en Juan XXIII, tres años después de que el vertedero Femer cambiara de lugar hacia Fontcalent, dejando así respirar a los vecinos de los alrededores, molestos por los continuos olores.

Aquella ambiciosa propuesta quedaría en eso y la Plaza de Toros continúa hoy en su sitio, reconvertida en espacio multiusos para la ciudad dependiendo de la época: recinto de conciertos, de elección de Belleas del Foc, de la feria de Navidad, etcétera. No era la única medida ambiciosa que se leía en las páginas de este periódico tal semana como ésta pero de hace 50 años, pues una empresa se ofrecía a construir un aparcamiento subterráneo entre la plaza de los Luceros y la avenida de Alfonso el Sabio. "Con capacidad para 2.000 coches", anunciaban. Esta megaobra tampoco se hizo entonces, aunque sí vería la luz bastantes años más tarde y en 1998 se inauguraría aquel proyecto con un concierto de Miguel de Ríos, dicho sea de paso.

Eran aquella una época de cambios y nuevas propuestas para una Alicante que buscaba el futuro con una sonrisa. El Ayuntamiento pensaba darle al Casco Antiguo un nuevo rumbo, "manteniendo el aire marinero". Así se pensaba hacer "un Chelsea londinense" (sic), con tiendas de hippies y de souvenirs y restaurantes en el entorno de las calle Toledo, San Roque o la plaza del Carmen. También generaba expectación, y un poco de alarma, unas obras que estaban iniciándose en la Serra Grossa, a la altura de La Goteta. "Esperemos que no sea un hotel", explicaban los vecinos, preocupados.

El Ayuntamiento pensaba crear "un Chelsea londinense» en el Casco Antiguo, con tiendas y restaurantes

Sin embargo, la gran noticia de aquellos días de 1976 era la del hallazgo del cuerpo de una joven, Ana María López Sánchez, que había desaparecido tres meses antes, cuando salió de trabajar. Un niño que paseaba al perro la encontró junto a unos escombros por el Polígono de Babel, frente al instituto Figueras Pacheco, y la noticia corrió como la pólvora. Los primeros indicios hablaban de una muerte violenta. Un caso estremecedor.

En Altea nacía el primer puerto deportivo de invierno de la Costa Blanca, con capacidad para 480 embarcaciones y que costaría 450 millones de pesetas. "Un calado máximo de 8 metros y 17.000 metros cuadrados ganados al mar", anunciaban. Se llamaría puerto deportivo Luis Campomanes y todavía hoy da que hablar. En la otra punta de la costa alicantina, en Guardamar del Segura, era tema de conversación el nuevo uso del Hotel Tío Chus, que pasaría a llamarse Residencia Campomar tras ser adquirido por la Hermandad Nacional de Labradores. Todo un supercomplejo a pie de playa, reconocible por sus dimensiones que siempre fue objeto de debate. La nota negativa llegaba desde Ibi, donde se había mascado la tragedia con el incendio de la fábrica de juguetes La Industrial Juguetera, con pérdidas de unos 30 millones.

En el plano cultural Eusebio Sempere ultimaba su donación de arte a la ciudad y el lugar elegido para exponerla era la Casa de la Asegurada. "No quiero que figure mi nombre, debe llamarse Colección de Arte del Siglo XX", decía el artista. Y en deportes destacaba el segundo título liguero del Calpisa, esta vez con Miguel Roca en el banquillo, y lo hacía tras golear 33-8 al Academia Octavio.

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