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Jóvenes de Alicante trasplantados de riñón: "No es como cambiar una pieza y ya está"

Uno de cada siete adultos sufre enfermedad renal crónica pero hay casos incluso en niños, que necesitan diálisis o un nuevo órgano, y tomar medicación de por vida contra el rechazo

Campaña de prevención y detección de posibles enfermedades renales en Carrefour de San Juan

Campaña de prevención y detección de posibles enfermedades renales en Carrefour de San Juan / Héctor Fuentes

J. Hernández

J. Hernández

La enfermedad renal crónica afecta a uno de cada siete adultos pero también a niños y jóvenes, aunque muchas veces pase desapercibida o no se perciba como un problema real. Ese es uno de los principales retos a los que se enfrentan desde la Asociación para la Lucha Contra las Enfermedades Renales (Alcer) Alicante: concienciar a un colectivo que, por edad, tiende a sentirse ajeno a este tipo de patologías.

“Tenemos jóvenes con enfermedad renal, y no es fácil llegar a ellos”, ha explicado la presidenta de la asociación, Mari Carmen Román coincidiendo con la campaña "Actúa por tus riñones", gracias a la cual los usuarios que en un cribado previo hayan mostrado algunos de los factores de riesgo pueden hacerse un análisis de sangre y orina para detectar a tiempo esta patología pues estas pruebas estiman la tasa de filtración glomerular y la presencia de albúmina, que sirven para su detección. Esta iniciativa se ha llevado a cabo en varias ciudades y ahora llega a Alicante, donde se desarrolla todo este jueves en el centro comercial San Juan para promover el diagnóstico temprano de esta patología.

“Es una etapa en la que quieren salir, disfrutar, hacer vida social… y asumir una enfermedad crónica no encaja con ese momento vital”, añade Román sobre su detección en jóvenes. Además, el carácter silencioso de la enfermedad juega en contra. “Como no duele ni presenta síntomas al principio, muchos no son conscientes de la gravedad. Piensan que no pasa nada, pero la enfermedad sigue avanzando igual”.

Alcer estrecha el contacto con los médicos de Primaria para que envíen al paciente al nefrólogo en cuanto vean parámetros alterados

Vida social

Cuando la patología requiere tratamiento más avanzado, el impacto en su vida diaria es considerable. La diálisis, por ejemplo, condiciona completamente su rutina. “Son tres días a la semana, cuatro horas cada día. Eso afecta a los estudios, al trabajo y a la vida social”, señala.

A esto se suman los cuidados constantes que deben mantener. “Tienen un acceso (catéter) que hay que cuidar con mucha higiene. Incluso algo tan cotidiano como bañarse en la playa requiere precauciones”, explica. Para una persona joven, este tipo de limitaciones no siempre es fácil de asumir.

En el caso de los trasplantados, existe además una idea errónea bastante extendida. “No es como cambiar una pieza y ya está, muchos creen que pueden hacer vida normal sin más pero no es así”, advierte.

Mari Carmen Román, presidenta de Alcer

Mari Carmen Román, presidenta de Alcer / Pilar Cortés

Para qué quieres los órganos una vez que has fallecido. Puedes estar vivo en otra persona

Mari Carmen Román

— Presidenta de Alcer

Sin embargo, la realidad es distinta porque el trasplante implica tomar medicación de por vida para evitar el rechazo porque "el cuerpo humano es muy listo, detecta que el órgano no tiene su gen y lo rechaza. Esa medicación les baja las defensas y protege el riñón. Como contrapartida, son más vulnerables a infecciones. Como no tienen defensas, virus que pasan por ahí volando los cogen y los jóvenes suelen reunirse en espacios cerrados más propensos a la circulación de virus y se contagian".

Esa sensación de normalidad es uno de los mayores riesgos. “Se sienten bien, tienen energía, y eso hace que a veces se relajen con los cuidados. Pero no pueden hacerlo”. Aun así, Román reconoce que poco a poco se está avanzando en concienciación. “Cada vez conocen más la enfermedad. Cuando vamos a institutos o universidades, muchos ya han oído hablar de ella o tienen algún caso cercano en sus abuelos y otros familiares. Eso ayuda”.

Pruebas de sangre en el centro comercial San Juan este jueves para detectar enfermedades del riñón

Pruebas de sangre en el centro comercial San Juan este jueves para detectar enfermedades del riñón / Héctor Fuentes

Problema de salud pública

Más allá de los jóvenes, la enfermedad renal crónica representa un problema de salud pública de gran magnitud. En España afecta a uno de cada siete adultos y a millones de personas en todo el mundo, con una tendencia claramente ascendente.

“No es solo que se detecte más, es que hay más casos”, explica la presidenta de Alcer. “Las enfermedades que la provocan, como la diabetes o la hipertensión, también están aumentando”. Además, también puede estar originada por un mal funcionamiento por una proteína de riñón o ser hereditaria. Es el caso de la poliquistosis renal, que puede pasar de padres a hijos y que se puede prevenir con un tratamiento que la madre puede tomar durante el embarazo.

El riñón, recuerda, es un órgano especialmente sensible. “Es un filtro. Todo lo que hacemos le afecta: la alimentación, el tabaco, el alcohol, la medicación… Si lo sobrecargas, termina deteriorándose”. El gran problema es que la enfermedad no avisa. “No duele, no se nota. Puedes hacer vida normal durante años sin saber que la tienes. Y cuando aparecen síntomas como cansancio o hinchazón, muchas veces ya es tarde”.

Detección con un análisis de sangre y orina

La presidenta de Alcer insiste en la importancia de la detección precoz. “Con una simple analítica de sangre y orina puedes saber cómo están tus riñones. Si se detecta a tiempo, se puede ralentizar la enfermedad durante 20 o 25 años”. De ahí que las asociaciones de pacientes estén extremando el contacto con los médicos de Atención Primaria para que, si una persona que acude a consulta presenta parámetros sospechosos, sea remitida al nefrólogo. Este margen puede marcar la diferencia entre necesitar o no tratamientos como la diálisis o el trasplante. “Puedes ser enfermo renal y llevar una vida normal, pero tienes que saberlo y controlarlo”.

¿Pandemia?

Las previsiones, sin embargo, no son optimistas. “Los expertos dicen que en 2035 será una de las enfermedades más frecuentes. No se hablará de pandemia, pero estaremos muy cerca”, advierte.

En los casos más avanzados, el trasplante se convierte en la mejor opción para mejorar la calidad de vida. Y ahí entra en juego la donación de órganos, un aspecto que Román considera fundamental. “Cuando una persona fallece, sus órganos pueden salvar vidas. Puedes seguir viviendo en otra persona. Es un gesto de generosidad enorme”, señala.

Ella misma es trasplantada desde hace seis años y habla desde la experiencia. “Mi vida es completamente normal, pero sé lo que hay detrás. Hay que cuidarse, seguir el tratamiento y ser consciente de lo que tienes”.

No tuvo que entrar en diálisis y recibió el órgano de un paciente anónimo. "Estoy muy agradecida a este donante, a su familia. Cualquier persona que fallece es duro, pero para qué quieres los órganos una vez que has fallecido. Puedes estar vivo en otra persona. Puedes donar los ojos, el corazón, los pulmones, el riñón. Deja que tu cuerpo siga en el cuerpo de otro. Darás vida y tú seguirás ahí un poquito".

Por último, la campaña en el centro comercial San Juan se ha llevado a cabo con la colaboración de Boehringer Ingelheim y el aval de las organizaciones de pacientes Cardioalianza y la Federación Española de Diabetes (FEDE), así como el aval científico de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen) y la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG).

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