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Alicante, 30 años como capital europea de las marcas

El «efecto sede» ha impulsado el tejido empresarial de la provincia, que en estas tres décadas ha hecho de la marca de la Unión Europea una herramienta de crecimiento

Las oficinas de la entonces «OAMI» en la avenida de Aguilera atrajeron una gran afluencia de personas en sus inicios, antes de trasladarse al complejo de Agua Amarga. |

Las oficinas de la entonces «OAMI» en la avenida de Aguilera atrajeron una gran afluencia de personas en sus inicios, antes de trasladarse al complejo de Agua Amarga. | / Rafa Arjones

En 1994, Alicante dio un paso decisivo para convertirse en referencia europea de la propiedad intelectual. Aquel año nació la entonces Oficina de Armonización del Mercado Interior (OAMI), hoy EUIPO, como agencia descentralizada de la Unión Europea encargada de gestionar un nuevo derecho unitario: la marca comunitaria, hoy marca de la Unión Europea. Lo que comenzó con una estructura mínima y apenas cinco empleados acabaría transformando no solo el sistema europeo de marcas, sino también la propia ciudad.

Aunque la oficina se creó en 1994, el momento clave llegó el 1 de abril de 1996, cuando empezó a recibir oficialmente las primeras solicitudes de marca. Las previsiones iniciales calculaban unas 15.000 peticiones en el primer año, pero la realidad desbordó todos los pronósticos: al cierre de 1996 ya se habían presentado más de 43.000.

En esos primeros años, todo se hacía en papel. Las solicitudes llegaban por correo, fax o en persona, y la tramitación era completamente manual. Aun así, el sistema tuvo una acogida extraordinaria. No solo demostró su utilidad para las empresas europeas, sino también para compañías de fuera de la UE interesadas en operar en el mercado comunitario. Además, el volumen de registros permitió a la oficina alcanzar pronto la autosuficiencia financiera gracias a las tasas, sin depender de los presupuestos generales de la Unión Europea.

El rápido crecimiento obligó a expandirse. Las oficinas iniciales en la avenida de Aguilera se quedaron pequeñas y pronto fue necesario levantar una sede más amplia. Así comenzó la construcción del complejo de Agua Amarga, donde la EUIPO sigue instalada hoy, en un campus conectado con la ciudad y el aeropuerto.

En paralelo, la modernización tecnológica cambió por completo el funcionamiento del sistema. Lo que empezó con expedientes en papel evolucionó hacia un modelo plenamente digital. Esta evolución permitió simplificar trámites, mejorar la accesibilidad para los solicitantes y ampliar el alcance del registro, en un contexto en el que la marca pasó de ser un mero distintivo comercial a consolidarse como un activo estratégico clave para competir en el mercado europeo. En estos treinta años, el sistema de marca de la Unión Europea ha superado ya los 3,2 millones de solicitudes en total.

Ese crecimiento ha tenido un fuerte impacto en Alicante. Según la Cámara de Comercio, la actividad de la oficina ha generado en la provincia más de 7.600 millones de euros en producción y 4.200 millones en renta, además de miles de empleos directos e indirectos. La ciudad ha ganado proyección internacional, ha atraído talento y ha reforzado su perfil como enclave europeo vinculado a la propiedad intelectual y a la innovación.

Más de 13.000 marcas alicantinas

Alicante no solo ha sido sede del sistema; también ha participado activamente en él. La provincia ha registrado más de 13.000 marcas de la Unión Europea, cerca del 6 % del total nacional. Entre las primeras cinco marcas registradas en la historia del sistema europeo hay un nombre que conecta directamente con la provincia: Magister Lvcentinvs, el Máster en Propiedad Intelectual de la Universidad de Alicante, creado en 1994 y ligado también a la designación de Alicante como sede de la EUIPO.

Alicante capital encabeza las solicitudes, seguida por Elche, con el impulso del calzado, mientras que Alcoy, Ibi y Elda destacan como focos industriales. También municipios como La Vila Joiosa, Jijona o Novelda aportan peso desde el sector alimentario.

Las solicitudes llegaban por correo, fax o en persona, y la tramitación  era completamente manual.

Las solicitudes llegaban por correo, fax o en persona, y la tramitación era completamente manual. / .

Las clases más solicitadas retratan bien la economía provincial: moda y calzado, comercio, alimentación, tecnología y cosmética. Empresas de la provincia como FAMOSA, Pikolinos, Chocolates Valor, Sprinter, Kelme, Ale-Hop, Hoff o Hawkers muestran cómo la marca se ha convertido en un activo estratégico para competir en Europa.

Treinta años después, Alicante es un epicentro de la propiedad intelectual en Europa. Desde aquí no solo se protegen millones de marcas: también se ha consolidado un ecosistema empresarial que ha sabido convertir la marca en valor y en motor de competitividad.

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