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Los otros barcos que garantizaron el exilio marítimo desde Alicante

La partida del Stanbrook, de la que se cumplen ahora 87 años, no fue la única en el mes de marzo de 1939, cuando las tropas italianas entraron en la ciudad

Desembarco de pasajeros sometidos a cuarentena durante dos meses en el puerto de Orán.

Desembarco de pasajeros sometidos a cuarentena durante dos meses en el puerto de Orán. / Julio Macián

Manuel Lillo

Manuel Lillo

Una ciudad a punto de ser tomada y miles de personas desesperadas por huir de una represión asegurada. En marzo de 1939, el inminente final de la Guerra Civil condicionó a Alicante, la última ciudad en caer en manos del franquismo. Miles de personas, nativas y refugiadas de otros lugares de España ocupados con anterioridad por las tropas sublevadas, esperaban ser rescatadas para huir a un lugar seguro.

El destino más frecuente fue Orán, entonces bajo dominio colonial francés, donde muchas personas pudieron llegar después de unas travesías que tampoco fueron sencillas debido al control marítimo. En el libro Rumbo a Orán (marzo de 1939), escrito por José Miguel Santacreu, catedrático de Historia en la Universidad de Alicante, y editado por la propia institución académica, se detalla el número de embarcaciones que llegaron al norte de África desde Alicante y otros puntos del mediterráneo peninsular.

El Stanbrook, más allá de la leyenda forjada por ser el último barco en salir y el que acogió a más refugiados, fue una embarcación más de las muchas que salieron desde Alicante en aquel fatídico mes de marzo. Aquel mes, según la investigación de Santacreu, salieron una decena de embarcaciones de la provincia, además de la que capitaneaba Dickson y que trasladó a 2.638 personas. La segunda más destacada fue el African Trader, que llevó a 859 refugiados hasta Orán el 21 de marzo, siete días antes de la salida del Stanbrook de Alicante.

African Trader

Este barco fue contratado por el político socialista Rodolfo Llopis, entonces diputado por Alicante, para evacuar militantes de su partido, aunque el capitán Zios también aceptó pasajeros anarquistas y de otras ideologías. La aglomeración de más de 4.000 personas en el puerto buscando embarcación, según el estudio histórico, acabó convenciendo al capitán para aceptar el acceso de más pasajeros.

La travesía del African Trader fue «difícil y tortuosa», y duró 36 horas. Con rumbo hacia Málaga para evitar patrullas de bloqueo, cambió de rumbo para evitar ser interceptado por minas o submarinos y llegó a Orán el 21 de marzo.

Llegada del Ronwyn el 15 de marzo de 1939, en una imagen del periódico La Dépêche Algerienne

Llegada del Ronwyn el 15 de marzo de 1939, en una imagen del periódico La Dépêche Algerienne / INFORMACIÓN

El investigador valora el papel del capitán Zios y de su segundo, Mackenzie Hoffecir, debido a su habilidad para trasladar la embarcación y evitar la captura. Según se detalla en el libro, la llegada del barco a Orán «fue objeto de controversia periodística», y la presencia de un elevado número de refugiados «preocupó a las autoridades locales», tal como pasó con otros barcos que fueron desviados a Tenés, también en la Argelia francesa, para internar a mujeres y niños en Carnot y a los hombres en Orléansville. De hecho, en el African Trader, los pasajeros fueron desembarcados poco a poco por decisión de las autoridades francesas de la época.

El Ronwyn y otros barcos

Otra de las embarcaciones protagonistas del exilio alicantino fue el mercante británico Ronwyn, que también fue contratado por la Federación Socialista de Alicante y al que se subieron personas de distintas corrientes ideológicas. En total embarcaron 680 refugiados, aunque se trata de una cifra con la que no hay consenso. Llegó a Orán el 13 de marzo y en primer término se prohibió el desembarco de pasajeros por la falta de plazas en el Centro de Tránsito, donde los recién llegados eran acogidos en tierra.

El barco, de hecho, fue avituallado de agua, comida y combustible y enviado a Tenés.

A primeros de marzo de 1939, llegó desde Alicante el velero Cala Castell con 33 pasajeros, ocho de ellos recogidos en alta mar tras la avería de otro barco. Tras no permitir el acceso al puerto de Orán, la embarcación quedó anclada en Mers el-Kébir. Otros 22 refugiados llegaron en el guardacostas V-18 procedente de Alicante el 10 de marzo a Orán. Se trataba de pasajeros civiles que fueron trasladados al bacaladero Tramontana, procedente de Cartagena, que se convirtió en un precario centro de internamiento de refugiados a la espera de permiso para desembarcar. También permanecieron en el barco de llegada los 38 refugiados en el Aljibe-2, que hicieron acto de presencia en Orán el mismo día. Sus tripulantes fueron alimentados por pescadores de la zona, en ver las condiciones en las que llegaron.

Solidaridad

La solidaridad, de hecho, fue frecuente. A la llegada del Stanbrook, Santacreu describe que «los curiosos se agolpaban en la costa y los muelles para observar y obsequiar alimentos y agua a los recién llegados», y añade que «los más solidarios se acercaban en barcas de pesca y de recreo para hablar con los refugiados y darles comida y bebida o buscar algún familiar o paisano para desembarcarlo».

El investigador diferencia entre la llegada de refugiados a Argelia hasta el 12 de marzo, que «navegaron o volaron en avión al margen de la planificación socialista y de la disciplina de la flota gubernamental», y los que llegaron en la segunda mitad del mes, que lo hicieron bajo una mayor organización. El papel de Rodolfo Llopis en la organización de las travesías «tras constatar el desorden y la improvisación» de los primeros días de marzo fue útil para salvar la vida de diversos alicantinos.

También tuvo un papel destacado el ilicitano Ginés Ganga, diputado del PSOE; y su mujer, Manka Burrianova, que voló desde Alicante a Toulouse para agilizar los trámites y recaudar fondos para habilitar oficinas de recepción de refugiados, convirtiéndose en una de las grandes heroínas y contribuyendo a que algunas personas se salvaran del trágico final que les deparaba el final de la guerra.

Otras embarcaciones partieron también de otros puntos de la provincia en aquel mes, como los pesqueros Industria y Gavilán, que trasladaron a Orán 75 personas desde la Vila Joiosa; el pesquero Maruja F., de Benidorm, que acogió a 33 pasajeros; el pesquero La Guapa, de Santa Pola; o la embarcación María del Carmen, de Torrevieja. Estos últimos llegaron a las costas norteafricanas en los últimos días de marzo.

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