Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

La Semana Santa de Alicante, una historia de inclusión femenina

Frente a la polémica por el veto a la mujer en la Semana Santa de Sagunto, la realidad en Alicante es distinta. De hecho, un tercio de las cofradías y hermandades están presididas por mujeres, cuya presencia en esta celebración religiosa está marcada por la normalidad histórica tanto a la hora de participar como de esquivar obstáculos durante el franquismo

La primera vez que mujeres portaron un paso en la Semana Santa alicantina

La primera vez que mujeres portaron un paso en la Semana Santa alicantina / Pilar Cortés

Manuel Lillo

Manuel Lillo

Los 180 kilómetros que separan Sagunto de la ciudad de Alicante representan una distancia corta si se tiene en cuenta la extrañeza con la que muchas mujeres alicantinas han reaccionado ante las restricciones religiosas en la capital del Camp de Morvedre, en el litoral norte de la provincia de Valencia.

En esta ciudad, la cofradía que organiza la celebración se manifestó en contra de que las mujeres pudieran procesionar junto a los hombres. Aunque el de Sagunto no es un caso único, Alicante puede presumir de no formar parte de estas excepciones. Los divulgadores de la Semana Santa alicantina aseguran no haber vivido casos polémicos de discriminación desde que tienen constancia. Rafa Sellers, cofrade y estudioso de la conmemoración religiosa, asegura que «nunca ha habido un problema de integración de la mujer», y recuerda que desde hace años existen mujeres que presiden hermandades y cofradías. En la suya, la de la Santa Cena, solicitaron en 1975 la incorporación de mujeres. «Antes iban como damas de mantilla, pero no con capirotes», añade Sellers.

La participación de mujeres en Semana Santa siempre ha estado normalizada

Esmeralda Giner

— Hermandad Nuestro Padre Jesús

Esta restricción, apunta Alejandro Benito, otro conocedor de la celebración religiosa y miembro de la hermandad del Cristo del Mar, la impuso el obispo Pablo Barrachina, que ejerció en la provincia de Alicante entre 1954 y 1989. Sin embargo, «las mujeres siguieron saliendo en procesiones con la cara tapada y con la complicidad» de los presentes.

Paso de la Santa Redención, el primero de mujeres que procesionó en la ciudad de Alicante.

Paso de la Santa Redención, el primero de mujeres que procesionó en la ciudad de Alicante. / INFORMACION

Levantadas las restricciones, la participación de la mujer se ha incrementado. Alfredo Llopis, presidente de la Junta Mayor de Hermandades y Cofradías de la Semana Santa de Alicante, recuerda que en la ciudad «no hay pasos de hombres por decreto, y si una hermandad decidiera lo contrario, cosa que no va a ocurrir, la Junta Mayor actuaría».

Nuestro paso va delante del de los hombres, se invierte el orden habitual

Sonia Villa

— Capataz Ecce-Homo y Redención

Llopis se extraña, de hecho, de lo ocurrido en Sagunto, donde el Gobierno de España ha intervenido de oficio para retirar la condición de Fiesta de Interés Turístico Nacional, concedida en 2004, tras los hechos acontecidos en los últimos días. «Si una hermandad actúa contra la normativa el obispo siempre tiene la última palabra, y el Ayuntamiento es quien concede permisos a una hermandad para salir a la calle. No sé por qué el Gobierno tiene que intervenir», critica el dirigente.

Testimonios

Según datos de la Junta Mayor, en la capital alicantina hay 27 cofradías y hermandades, nueve de las cuales están presididas por mujeres. Además, la ciudad cuenta también con 58 pasos que salen a las calles, cinco de ellos integrados exclusivamente también por mujeres.

En 1997 las mujeres empezábamos a estar fuertes en la Semana Santa de Alicante

Encarni Sobrino

— Presidenta de la Hermandad del Prendimiento y Nuestra Señora Consuelo

Esmeralda Giner, presidenta de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús, fue la capataz del primer paso de mujeres que procesionó en Alicante. Fue en 1993 con La Redención, que forma parte de la cofradía del Santísimo Ecce Homo y y de la Santa Redención, y asegura que aquello «no fue nada forzado». «Nos trajeron una virgen pequeñita, propusimos hacer el paso exclusivamente de mujeres y la llevamos a hombros. Nuestra participación siempre ha estado normalizada», recalca, a la vez que celebra además el «aumento» de esta implicación.

Cuestionada por lo ocurrido en Sagunto, admite que es «un tema complicado», pero «si las propias mujeres no presionan no cambiará nada», a la vez que admite que «chirría que pase eso».

La integración costó, la mujer siempre había tenido el papel de dama de mantilla

Rocío Riquelme

— Capataz y ayudante del paso Nuestra Señora de los Dolores

Otra de las mujeres de las que participó en aquel primer paso fue Mariola López, que entonces era vocal de la hermandad y actualmente es costalera. Detalla que el paso lo integraban 44 mujeres más los relevos, y entre todas ellas levantaron 800 kilos. «Fue un exitazo y también una rareza: hasta 1973 las mujeres no podían participar de pleno derecho en la Semana Santa, solo como damas de mantilla, fue una revolución». Mari Paz Fuentes, costalera en aquel momento, recuerda vivir igualmente «una emoción enorme».

La actual capataz de la Santa Redención, Sonia Villa, cree que «la particularidad es que el paso de mujeres va delante del de hombres, invirtiendo el orden habitual».

Mujeres en un paso de los años noventa en Alicante.

Mujeres en un paso de los años noventa en Alicante. / INFORMACION

También fue pionera en pasos de mujeres la Hermandad del Prendimiento y Nuestra Señora del Consuelo. Encarni Sobrino, la presidenta, cuenta que se estrenaron en 1997 porque las mujeres empezaban «a estar fuertes en la Semana Santa». Al no ser suficientes personas para llevar el paso, costaleras de Santa Cruz les ayudaron los primeros años. En la Semana Santa de este año, serán 53 mujeres llevando el paso de la virgen.

Precisamente en Santa Cruz hay otro paso que conducen 96 mujeres con 50 relevos y que pesa 1.200 kilos. Es la Virgen de los Dolores, y sale a la calle desde 1994 después de la petición de muchas mujeres del barrio. Así lo explica Rocío Riquelme, ayudante y capataz, que recuerda que «la integración costó, porque la mujer siempre había tenido el papel de dama de mantilla», a la vez que califica lo de Sagunto como «algo muy extraño: no es normal que en el siglo XXI la mujer no pueda participar».

En mi cofradía casi todo son mujeres y eso ha hecho más fácil la integración

Eva Bertomeu

— Cofradía del Santísimo Cristo del Hallazgo

A su vez, Eva Bertomeu, de la Cofradía del Santísimo Cristo del Hallazgo y la Virgen Dolorosa, de Villafranqueza, integra también un paso exclusivo de mujeres en una cofradía en la que «casi todo son mujeres», algo que ha hecho «más fácil la integración». Sobre lo ocurrido en Sagunto, cree que «en estos tiempos la mujer tiene que estar integrada en todo». El paso femenino lo llevan entre 36 mujeres y procesionó por primera vez en 2004 en Villafranqueza. Dos años después empezó a recorrer las calles de Alicante, saliendo actualmente desde el convento de las Capuchinas.

Por último, otro testimonio, en este caso masculino, es el de Emilio Martínez, hermano mayor del Santísimo Cristo del Mar, que apunta que la suya fue de las primeras en «traer hermanas por considerar que la Semana Santa es de todos», y cree que «lo de Sagunto esta fuera de sitio y de contexto».

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents