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La mona de Pascua de Alicante también es tradición en estos países

Este dulce típico se presenta con distintos nombres o ligeras variantes gastronómicas más allá de nuestras fronteras

¿Cuál es el secreto para hacer una buena mona de Pascua?

Elaboración artesanal de la Mona de Pascua en Alcoy / Juani Ruz

Carmen Tomàs

Carmen Tomàs

La mona de Pascua simboliza que la Cuaresma y sus abstinencias han acabado y es, probablemente, el dulce más icónico de la provincia de Alicante durante estas fiestas. No hay niño ni niña que no haya esperado con alegría el momento de pronunciar el mítico: "Ací em pica, ací em cou... i ací t´esclafe l´ou!". La creencia popular relata que la acumulación de huevos durante la época en la que no se podían comer obligaba a cocerlos para conservarlos y, al terminar el periodo de Cuaresma, se incorporaban a los dulces festivos. Generalmente eran los padrinos, aunque también tíos y abuelos, los que obsequiaban con las monas a los más pequeños, tradición que se extiende más allá de la provincia alicantina y abarca desde Murcia hasta más allá de nuestras fronteras.

Herencia mediterránea

Sabemos que en Cataluña el chocolate con el que se suele acompañar la fogasseta o toña de la mona tomó protagonismo, resolviéndose en figuras de lo más elaboradas y típicas en esta zona. Sin embargo, cruzando la frontera la mona puede encontrarse tal cual la conocemos en Alicante y la razón no es otra que una herencia común mediterránea presente en el sur de Francia, Italia y Argelia.

En Cuddura (Sicilia) y Scarcella (Apulia) encontramos masas dulces con huevos enteros incrustados y a veces en forma de corona o figuras (como también ocurre en la terreta). En Francia hallamos el equivalente claro en el sur, concretamente en las zonas de Occitania y Provenza: a veces llamadas "fougasse de Pâques" o simplemente "pain de Pâques".

Venta de monas en Vaison-la-Romaine, sur de Francia.

Venta de monas en Vaison-la-Romaine, sur de Francia. / C.Tomàs

La "munna" típica de Orán y otras zonas del noroeste de Argelia se asemeja mucho a nuestra mona, no solo en el nombre: se trata de un bollo tipo brioche aromatizado con agua de azahar, azúcar por encima y que en ocasiones contiene también anís u otros cítricos. Curiosamente, también en el norte de África es un regalo y eso es lo que significa su nombre en árabe clásico, "munna" significa "provisión" o "regalo alimenticio".

Y es que la gastronomía, como ocurre con el resto de cultura o con las lenguas, no conoce de fronteras geográficas sino de costumbres compartidas atravesadas por los años de historia, el comercio, las migraciones poblacionales y un mar en común.

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