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El pulso de la fe marca el Lunes Santo en Alicante

El Lunes Santo llenó Alicante de solemnidad con cuatro procesiones. El Prendimiento abrió la jornada con su 30 aniversario; el Morenet emocionó en el Raval Roig; Humildad y Paciencia destacó por su recogimiento; y el Despojado cerró la noche con juventud

El Morenet abre el Lunes Santo en la ciudad de Alicante

Alex Domínguez

Lydia Ferrándiz

Lydia Ferrándiz

La ciudad contuvo la respiración cuando cayó la tarde. El rumor de los primeros tambores comenzó a deslizarse entre calles que ya olían a incienso, a cera recién encendida, a una tradición que se renueva cada año sin perder su pulso Alicante volvía así a entregarse a su Lunes Santo, una jornada marcada por el recogimiento y la solemnidad, pero también por la emoción compartida de quienes esperaban, en silencio o entre susurros, el paso de las cofradías.

No fue un día cualquiera. Fue una sucesión de instantes que se encadenaron con precisión casi litúrgica, donde cada hermandad aportó su identidad y su historia a un relato común que se escribió sobre el asfalto. Desde el primer paso hasta el último, la ciudad se convirtió en escenario y protagonista de una crónica que mezcló fe, memoria y devoción. Y en cada rincón, en cada esquina, Alicante confirmó que su Semana Santa no se explica: se vive.

Lunes Santo en Alicante 2026: Procesión de la Hermandad del Prendimiento y Nuestra Señora del Consuelo

Lunes Santo en Alicante 2026: Procesión de la Hermandad del Prendimiento y Nuestra Señora del Consuelo / Pilar Cortés

La hermandad del Prendimiento y Nuestra Señora del Consuelo inauguró la jornada con una salida cargada de simbolismo desde los jardines del Museo Arqueológico de Alicante (Marq). No fue un año cualquiera, la cofradía celebró su 30 aniversario y lo hizo mirando a sus raíces, recordando a quienes ya no están. La dedicatoria a los difuntos de la hermandad marcó un inicio especialmente emotivo en la salida de los pasos.

El cortejo avanzó con solemnidad acompañado por el vicealcalde, Manuel Villar, y la concejala de Infraestructuras, Cristina García, y por representantes de distintas hermandades de la ciudad y miembros de sus fiestas, en un ambiente de respeto que se mantuvo durante todo el recorrido. La calle San Carlos fue el primer escenario de una procesión que fue ganando intensidad conforme avanzaba la tarde.

El encuentro con la hermandad del Gran Poder y la Virgen de la Esperanza, en las inmediaciones de la parroquia de la Misericordia, volvió a convertirse en uno de los momentos más esperados. Allí, el tiempo pareció detenerse. No hubo prisa, solo la contemplación de dos cortejos que se reconocieron en el silencio.

Los tres pasos, el Lavatorio, el Prendimiento y Nuestra Señora del Consuelo, avanzaron con firmeza hasta la Carrera Oficial. En el tramo final, ya en dirección a la plaza del Ayuntamiento, el ambiente se volvió más íntimo. Fue el momento en el que muchos hermanos elevaron sus plegarias en voz baja, pidiendo volver a estar allí el próximo año. La Agrupación Musical Costa Blanca y Nuestra Señora del Consuelo, junto a La Sinfónica de Crevillent, envolvieron el desfile con marchas que acompañaron cada giro, cada mirada al cielo.

Semana Santa en Alicante 2026: así ha sido la salida de "El Morenet" en el Lunes Santo

Semana Santa en Alicante: así ha sido la salida de "El Morenet" en el Lunes Santo / Alex Domínguez

El Morenet volvió a emocionar al Raval Roig

El relevo en las salidas la tarde lo tomó la cofradía del Cristo de "El Morenet", que vivió también un año especial con su 30 aniversario. Desde la ermita de la Virgen del Socorro, el crucificado salió entre una expectación máxima. Allí estuvieron presentes el concejal de Seguridad, Julio Calero; la portavoz socialista Ana Barceló; los concejales de Vox Carmen Robledillo, Mario Ortolá, Óscar Castillo y Juan Utrera; además de representantes de las Hogueras y miembros de otras hermandades.

El inicio estuvo marcado por la presencia del deán de la concatedral, Ramón Egío, quien dio el toque de inicio, y del obispo emérito Jesús Murgui, que no quisieron perderse uno de los momentos más significativos del barrio. La salida del Cristo volvió a ser sobrecogedora. El desnivel entre la ermita y la calle Virgen del Socorro obligó a los costaleros a ejecutar una maniobra milimétrica que fue seguida con absoluto silencio por los asistentes.

El ascenso hacia la plaza del Topete confirmó, un año más, la singularidad de esta procesión. La talla, con siglos de historia, avanzó con la serenidad que le ha valido siglos de devoción entre alicantinos de toda la ciudad, aunque con algún percance para seguir el recorrido. El paso por el paseo de Gómiz dejó una de las imágenes más evocadoras de la jornada: el Cristo recortado frente al mar, acompañado por la Agrupación Musical Santa Cruz, en una escena que mezcló fe y paisaje.

Lunes Santo en Alicante 2026: Procesión de la Hermandad Penitencial del Santísimo Cristo de la Humildad y Paciencia y Nuestra Señora de las Lágrimas

Lunes Santo en Alicante 2026: Procesión de la Hermandad Penitencial del Santísimo Cristo de la Humildad y Paciencia y Nuestra Señora de las Lágrimas / Pilar Cortés

La Humildad que lo llenó todo

Durante la tarde, la hermandad de la Humildad y Paciencia volvió a convertir el recogimiento en su lenguaje. Desde la parroquia de Nuestra Señora de Gracia, la salida estuvo marcada por el toque de El Clamator, que este año recayó en el presidente del Intercity, Salvador Martí. Entre los asistentes destacaron el alcalde Luis Barcala; la concejala de Hacienda Nayma Beldjilali, y representantes de las Hogueras en un cortejo que avanzó sin estridencias, fiel a su carácter penitencial.

La llegada a la concatedral de San Nicolás fue uno de los momentos más íntimos del día. Los hermanos se detuvieron, rezaron unidos y realizaron las ofrendas a la Virgen del Remedio, en una escena de recogimiento absoluto. Las calles del centro, como San Francisco, Barón de Finestrat y Jerusalén, acompañaron el discurrir de la procesión con un público que respetó el silencio y se dejó llevar por la solemnidad del momento.

Las novedades se hicieron notar. El nuevo grupo de acólitos, en su mayoría jóvenes fruto del convenio con el colegio CEU Jesús María, aportó una mayor riqueza litúrgica al cortejo. También sonaron por primera vez las marchas compuestas por Jesús Albero Francés dedicadas a Nuestra Señora de las Lágrimas, interpretadas por la Sociedad Musical La Paz de Sant Joan, que añadieron una nueva dimensión sonora a la procesión.

El Despojado, broche final

Con la tarde ya asentada sobre la ciudad, el Lunes Santo encontró su último capítulo en la hermandad Agustiniana de Nuestro Padre Jesús Despojado de sus Vestiduras, quien cerró la jornada con una procesión que volvió a destacar por su juventud y dinamismo. La salida desde la ermita de San Roque congregó a numerosos fieles que aguardaban uno de los momentos más esperados: la salida de Nuestro Padre Jesús Despojado.

La Hermandad Agustina de Nuestro Padre Jesús Despojado recorre las calles de Alicante

Alex Domínguez

El descenso por las calles Toledo y San Roque exigió precisión a los costaleros, especialmente en su llegada a la plaza Cagalahoya, donde las maniobras volvieron a despertar la admiración del público. Acompañaron el cortejo el concejal Rafael Alemañ, el edil socialista Emilio Ruiz y representantes de las Hogueras, en una procesión que mantuvo un ambiente cercano y profundamente respetuoso.

La salida de la Virgen del Amor y Buen Consejo desde el convento de las Monjas de la Sangre volvió a evidenciar la singularidad de la hermandad. El paso de la Cruz, portado por jóvenes costaleros, dejó una de las imágenes más frescas de la noche. Las novedades centradas en la Virgen, la nueva saya, las jarras y el puñal, brillaron bajo la luz de los cirios. Pero fue la petalá en la calle Muñoz la que marcó uno de los momentos más emotivos, justo antes del encuentro en San Nicolás. La recogida puso el punto final a un Lunes Santo que ya es memoria.

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