Un negocio histórico
Papelería Eutimio baja la persiana en Alicante tras 90 años
El comercio tradicional con casi un siglo en la calle López Torregrosa escribe su última página con la jubilación de los nietos del fundador

La Papelería Eutimio, que regentaban los hermanos Fernández Pardo, se despide de Alicante tras 90 años / Jose Navarro
Después de casi 90 años de actividad ininterrumpida, la Papelería Eutimio, que regentaban los hermanos Fernández Pardo, se despide de Alicante. No es solo el cierre de un negocio, sino el final de una historia familiar que ha atravesado generaciones, guerras, cambios sociales y transformaciones profundas en el comercio y la forma de consumir.
En sus últimos días, el establecimiento ha vivido escenas difíciles de olvidar. Clientes de toda la vida, vecinos y amigos han cruzado una vez más la puerta, no tanto para comprar como para agradecer. “Ha sido un continuo desfile de gente que ha venido a despedirse, a darnos un abrazo”, explicaba este 31 de marzo de 2026, último día del negocio, Francisco Fernández Pardo, con un nudo en la garganta. La emoción ha sido constante, casi imposible de contener. “La gente se ha volcado muchísimo, ha sido todo muy emotivo”.
El negocio nació de la mano del abuelo, Eutimio Fernández Duque, que fue el fundador de la emblemática Papelería Eutimio en Alicante, la cual abrió sus puertas en 1935. Originario de la provincia de Zamora y establecido en la ciudad, construyó este negocio familiar , y logró consolidarse con la siguiente generación tras los difíciles años de la posguerra. Después continuó al frente su hijo y padre de los actuales propietarios, los hermanos Eutimio, Víctor Jesús y Francisco Javier vendiendo todo tipo de material de papelería y oficina a lo largo del siglo XX y el primer cuarto del XXI. Su hermana, Isabel, también estuvo durante unos años regentando el comercio.

Cierra la Papelería Eutimio de Alicante tras 90 años / Jose Navarro
Los herederos del fundador del establecimiento en 1935 donarán documentos al Archivo de la Democracia y material escolar a un colegio
Sacrificio
Desde entonces, el local no solo ha vendido material escolar o de oficina: ha sido un punto de referencia en la ciudad, un lugar de paso obligado para varias generaciones de alicantinos.
Los nietos de aquel zamorano emprendedor ponen fin a esta etapa con una mezcla de orgullo y serenidad. “Somos la tercera generación y estamos muy satisfechos con todo lo que hemos hecho hasta ahora”, explican. El cierre, aseguran, llega en un momento vital en el que toca dar paso a otra etapa. “Nos llega el momento de la jubilación y de disfrutar de otro momento de nuestra vida”. Y sin relevo porque los descendientes han preferido elegir otros medios de vida. "El comercio no es lo que era, son muchas horas, mucho trabajo, mucho sacrificio, para ganar muy poco dinero", recalcan.
Una decisión que no puede entenderse sin el contexto actual del comercio. Lo que antes era un tejido vivo de pequeños negocios ha ido desapareciendo poco a poco. “Antes en esta zona había cinco o seis papelerías alrededor de la Rambla, ahora prácticamente no queda ninguna”, señalan. La transformación del sector ha sido radical y, en su opinión, inevitable: “Todo son franquicias, grandes superficies y compras online, que están matando al pequeño comercio”.
Todo son franquicias, grandes superficies y compras online, que están matando al pequeño comercio
Una realidad que ha ido reduciendo la clientela de los negocios tradicionales hasta hacerlos, en muchos casos, inviable, a la vez que una aceptación realista del paso del tiempo. “Son los tiempos que nos tocan, no se puede luchar contra esto”, afirman. Y añaden con cierta esperanza: “Ojalá algún día el comercio de proximidad vuelva a resurgir”.
El cierre también supone la pérdida de algo más intangible: un espacio de encuentro. “Esto era un punto de reunión de la familia”, recuerdan. Parientes que pasaban por la calle entraban a saludar, amigos que sabían que siempre encontrarían a alguien conocido. “Eso es lo que también vamos a echar de menos”.
Nuevo propietario
El futuro del local aún es una incógnita. El edificio ha sido adquirido por un nuevo propietario y todo apunta a una transformación completa. “No sabemos qué se va a hacer, pero seguramente lo demolerán y construirán algo nuevo”, explican. Un cambio que, reconocen, forma parte de la evolución urbana de Alicante: “La ciudad está cambiando la cara, los edificios antiguos dejan paso a otros nuevos”.
Mientras tanto, la familia ha querido dar un destino significativo a todo lo que queda. Parte de la documentación histórica y objetos antiguos han sido donados al Archivo de la Democracia de la Universidad de Alicante para su conservación. “Queríamos que ese legado estuviera disponible para quien quiera consultarlo”, explican. Otros artículos han sido adquiridos por clientes como recuerdo de su última compra en el establecimiento. “Muchos han querido llevarse algo de Eutimio como despedida”.
El material escolar restante tendrá también una segunda vida pues será donado a un colegio. En cuanto al mobiliario, existe la posibilidad de que vuelva a utilizarse en otro negocio. “Nos gustaría que alguien lo pudiera aprovechar, que no se tenga que tirar”.
Son los tiempos que nos tocan, no se puede luchar contra esto. Ojalá algún día el comercio de proximidad vuelva a resurgir
Sin relevo generacional
La falta de relevo generacional es un factor determinante para el ocaso de muchos de estos negocios tradicionales. “Los jóvenes tienen otros trabajos y otros intereses”, explican. A ello se suma la exigencia del sector: “Son muchas horas, mucho sacrificio y la rentabilidad ya no es la misma”, insisten.
A medida que se acerca la hora de bajar la persiana, el flujo de personas no cesa. “Todavía sigue entrando gente a despedirse”, comentan en los últimos minutos. La escena se repite una y otra vez: saludos, abrazos, recuerdos compartidos.
El cierre definitivo traspasa la hora prevista. Porque cuando un negocio es también una parte de la memoria colectiva, no se apaga simplemente al girar una llave. Se queda en las historias, en los recuerdos y en todos aquellos que, durante décadas, formaron parte de él.
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