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Día de la Atención Primaria

Sanidad limita a seis las consultas telefónicas que pueden atender al día los médicos de Familia

Los facultativos sostienen que la Generalitat quiere eliminar una herramienta útil para renovar una medicación crónica o comunicar resultados de analíticas normales

Médicos de familia y pediatras se rebelan contra el desmantelamiento de la atención primaria

Agencia ATLAS | Foto: EP

J. Hernández

J. Hernández

La Conselleria de Sanidad ha establecido un límite de seis consultas telefónicas diarias por médico en Atención Primaria y estudia la supresión de esta modalidad como vía de acceso directo para los pacientes, según facultativos consultados. Una medida que consideran afecta a la organización asistencial de los centros de salud y al modelo implantado en los últimos años. Algunos pacientes de Alicante dan fe de que no pueden ni siquiera acceder a la petición de cita telefónica al no estar habilitado el icono en la nueva versión de la APP GVA Salut (tampoco el de videoconsulta, otra prestación que recoge la aplicación) y solo pueden solicitar cita presencial.

La consulta telefónica se consolidó durante la pandemia de covid-19 como una herramienta clave para garantizar la continuidad asistencial. En aquel contexto, permitió resolver consultas clínicas leves, comunicar resultados, realizar seguimientos y gestionar trámites administrativos sin necesidad de que el paciente acudiera físicamente al centro sanitario. Su uso se mantuvo posteriormente como complemento a la atención presencial.

Con la implantación del nuevo límite, los profesionales disponen de media docena de citas telefónicas al día dentro de sus agendas como máximo. Esta restricción reduce el margen para atender este tipo de consultas y, en la práctica, desplaza parte de la demanda hacia la atención presencial.

La conselleria afirma que sigue habiendo telefónicas para atender cuestiones susceptibles de ser tratadas por esa vía

Repercusiones

Según las fuentes, este cambio organizativo está teniendo repercusiones en el funcionamiento diario de los centros de salud, que hoy celebran el Día de la Atención Primara. Gestiones que anteriormente se resolvían por teléfono —como la revisión de resultados analíticos, la renovación de tratamientos o la resolución de dudas puntuales— pasan a requerir cita presencial, lo que consideran incrementa la carga asistencial en consulta.

La medida se aplica de forma generalizada, independientemente de las características específicas de cada centro de salud o del volumen de población asignada a cada profesional. En este sentido, algunos profesionales señalan que la demanda asistencial no es homogénea y que existen diferencias significativas entre zonas urbanas, rurales o con distintos perfiles demográficos.

Además del límite diario, Sanidad, según las mismas fuentes, quiere eliminar la consulta telefónica como opción de acceso directo para los pacientes. Esto implicaría que este tipo de atención dejaría de solicitarse de forma autónoma y quedaría condicionada a la organización interna de cada centro o a la indicación del profesional sanitario. Fuentes de la Generalitat indican que sigue habiendo citas telefónicas, pero para atender cuestiones susceptibles de ser tratadas por esa vía.

Un paciente coge turno en un centro de salud de Alicante

Un paciente coge turno en un centro de salud de Alicante / INFORMACIÓN

Presencialidad

Algunos médicos entienden que antes de tomar esta decisión la autoridad sanitaria debería hacer un estudio riguroso sobre la media real de atenciones en los centros de salud. Rafael Pérez Trullás, del Sindicato Médico CESM, apunta que la consulta telefónica es la herramienta perfecta, por ejemplo, "para renovar una medicación crónica, comunicar resultados de analíticas normales o gestionar burocracia que no requiere tocar al paciente".

"Eliminar esto bajo el mantra de recuperar la presencialidad es un despropósito burocrático. Es obligar a un anciano a cruzar la ciudad o a un trabajador a perder su mañana para un trámite administrativo. Es meter físicamente en la sala de espera a personas que no necesitan estar ahí, colapsando el centro, saturando los pasillos y robando el tiempo presencial a quien de verdad requiere una exploración física", afirma.

Reorganización

La posible supresión se enmarca en un proceso de reorganización de la Atención Primaria, que en los últimos años ha experimentado un aumento sostenido de la demanda. Este incremento se ha traducido en agendas con alta ocupación, de hasta medio centenar de pacientes en función del día, demoras en la asignación de citas y una mayor presión sobre los recursos disponibles.

La Atención Primaria constituye el primer nivel asistencial del sistema sanitario y actúa como puerta de entrada para la mayoría de los pacientes. En este ámbito se concentran tanto la atención clínica como un volumen significativo de actividad administrativa, lo que condiciona la distribución del tiempo en las consultas.

Canales alternativos

El uso de la atención no presencial se incorporó de manera generalizada durante la crisis sanitaria como respuesta a las restricciones de movilidad y a la necesidad de reducir el contacto físico. Su continuidad ha permitido mantener canales alternativos de comunicación entre profesionales y pacientes.

Por el momento, la Conselleria de Sanidad no ha concretado el calendario para la eventual supresión de la consulta telefónica.

El secretario general de CESM y médico de Familia, Víctor Pedrera, critica que "estructuralmente no existe voluntad de promocionar la Atención Primaria, y esto se observa mientras sus presupuestos merman respecto a los de Atención Hospitalaria, no se integran las actividades preventivas de Salud Pública o no se ha conseguido nunca cubrir el 100% de los puestos de Pediatría con pediatras, y así podríamos seguir con muchos ejemplos más".

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