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Alicante impulsa la primera auditoría al actual contrato del autobús urbano

La Junta de Gobierno aprobará este martes la licitación de la asistencia técnica prevista en la concesión para fiscalizar su cumplimiento, calcular la liquidación del servicio y asesorar al Ayuntamiento

La junta de gobierno aprobará este martes la primera evaluación del nuevo contrato de autobuses

Horario de invierno en los autobuses: estas son las líneas afectadas / Eva Abril

El Ayuntamiento de Alicante activará este martes el primer mecanismo de control externo del actual contrato del autobús urbano. La Junta de Gobierno llevará a aprobación la convocatoria del concurso y los pliegos para contratar el servicio de asistencia técnica encargado de evaluar el cumplimiento de la concesión del transporte colectivo de viajeros en la ciudad, una herramienta ya prevista en el propio contrato y que ahora se pone en marcha.

Aunque el procedimiento lo impulsa y tramita el Ayuntamiento, el coste de esa asistencia técnica deberá asumirlo la empresa adjudicataria de la concesión, sin posibilidad de repercutirlo sobre las arcas municipales, al formar parte de la propia explotación del servicio. Es decir, el Consistorio seleccionará y designará a la firma que haga ese control, pero será la concesionaria la que abone el servicio.

Más que una auditoría puntual, el contrato se plantea como una asistencia con varias funciones. Por un lado, deberá evaluar los indicadores previstos en la concesión para medir si el servicio se está prestando conforme a las condiciones pactadas. Por otro, elaborará un informe de valoración que servirá de base para el cálculo de la liquidación anual del servicio por parte del Ayuntamiento. Además, también prestará asesoramiento técnico y jurídico sobre la concesión cuando el Consistorio lo requiera.

Pliegos

Ese diseño ya figuraba en los pliegos del nuevo contrato del autobús urbano. En concreto, la concesión establece que el adjudicatario deberá contar con una asistencia técnica anual para la evaluación del cumplimiento del contrato y para el asesoramiento de la concesión, con acceso a la documentación e información del servicio y con la obligación de reportar directamente al Ayuntamiento. A partir de esos informes, el Consistorio podrá realizar requerimientos y solicitudes de información adicionales.

Su puesta en marcha supone el arranque efectivo del primer control externo previsto para una concesión de gran peso económico en la ciudad, al tratarse de uno de los servicios públicos más sensibles por volumen de usuarios, coste y exposición diaria.

Diez años

El actual contrato del autobús urbano quedó en manos de Vectalia para un periodo de diez años y con una previsión económica de 145 millones de euros. Aquel proceso debía servir para dejar atrás la etapa de prórroga excepcional con la que venía funcionando el servicio y para implantar un nuevo modelo con cambios en líneas, flota y prestación. Entre los objetivos planteados figuraban la renovación progresiva de los vehículos, con una primera fase de incorporación de autobuses híbridos y eléctricos y otra posterior en los años siguientes, además de ajustes y refuerzos en varias líneas de la red.

En ese paquete se incluían mejoras previstas en líneas como la 1, la 2, la 3, la 6 o la 8, así como una modernización más amplia del servicio, al menos sobre el papel, tanto en la operativa diaria como en la transición hacia una flota con más peso de tecnologías menos contaminantes. También se diseñó el nuevo contrato con la idea de separar algunos ámbitos de gestión, como la venta y recarga de títulos, respecto de la contrata principal. Todo ese rediseño era una de las bases con las que el Ayuntamiento justificó la nueva concesión, en vigor desde enero de 2023.

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