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Las Hogueras de Alicante tendrán nuevas normas: qué se podrá hacer y qué no

El Ayuntamiento de Alicante impulsa unas nuevas directrices para completar la ordenanza de fiestas, que pretende consensuar con los festeros para 2027

Una tensa asamblea de Hogueras

Una tensa asamblea de Hogueras / Pilar Cortés

Lydia Ferrándiz

Lydia Ferrándiz

Las nuevas directrices para la autorización, montaje y ocupación de instalaciones en las Hogueras de Alicante, impulsadas por el gobierno municipal y a las que podrán alegar los festeros en busca de un consenso, refuerzan los requisitos de seguridad y coordinación con los servicios de emergencia, especialmente con los Bomberos. El documento, que se prevé que entre en vigor para las Hogueras de 2027, establece criterios técnicos más detallados para barracas, racós, portaladas y monumentos, con el objetivo de garantizar la protección del público y facilitar una intervención rápida en caso de emergencia.

El documento, presentado por la concejala de Fiestas y el concejal de Seguridad ante los foguerers en una asamblea de Federació, recoge que la adecuada regulación de la Fiesta "exige no sólo la ordenación administrativa de ocupaciones del dominio público, sino también criterios técnicos operativos que garanticen la seguridad del público, la preservación del patrimonio y la posibilidad de actuación rápida y eficaz de los servicios de emergencias, en particular del SPEIS", apunta.

Portaladas de barracas que aspiren a ser quemadas

Entre las principales novedades que se plantean por parte del equipo de gobierno y de los servicios de emergencia se encuentran las que afectan a las barracas. Las portaladas que aspiren a ser quemadas en la cremà deberán cumplir criterios técnicos que garanticen tanto su integración segura en el perímetro del fuego como una rápida intervención de emergencias.

Se establecen dimensiones máximas según categoría: hasta 6 metros de altura en Especial, 5 en Primera y 4 en Segunda y Tercera; un ancho máximo de 5 metros, ampliable en casos puntuales por accesibilidad, y una profundidad proporcional de entre 2 y 1,20 metros. Estas limitaciones buscan reducir riesgos con edificios cercanos, facilitar el acceso de vehículos como autoescaleras y preservar el espacio urbano para peatones y servicios de emergencia.

Asimismo, las portaladas deberán diseñarse con criterios de movilidad y contar con una base con ruedas, estar divididas en un máximo de ocho módulos desmontables y una capacidad de retirada completa en 2 o 3 minutos por un equipo identificado. En cuanto a materiales, se priorizan estructuras de madera ligera y revestimientos de bajo espesor, con un peso máximo orientativo de 800 kilos para facilitar su manipulación y asegurar una combustión controlada. La autorización de la cremà contempla dos opciones: junto al monumento, con ficha técnica del artista y control exclusivo de bomberos, o en puntos colectivos autorizados, previa coordinación con bomberos y Policía Local mediante un plan de seguridad.

El diseño deberá permitirla movilización completa de la portalada en 2 o 3 minutos hasta un lado de la calle o a zona segura

Distribución interior y ubicación de elementos fijos

En el documento elaborado por bomberos se detalla que las comisiones deberán organizar sus racós siguiendo un criterio que facilite tanto la evacuación como la intervención de emergencias. Este esquema establece la portalada en un extremo del recinto y el vallado desmontable en el opuesto, concentrando los elementos fijos o pesados, como escenarios, barras o aseos, en una única zona de fondo. El resto del espacio deberá destinarse a mobiliario ligero, como mesas y sillas, que pueda retirarse con rapidez ante una situación de emergencia, garantizando un pasillo interior libre de, al menos, 3,5 metros de anchura en sentido longitudinal.

En el caso de intersecciones, estas deberán permanecer siempre libres de ocupaciones fijas, especialmente en entornos con edificios de más de tres alturas, para permitir el acceso y maniobra de vehículos de emergencia. Podrán utilizarse como zonas de paso o de baile, pero deberán mantenerse despejadas y abiertas al tráfico cuando la instalación no esté en uso. Asimismo, los elementos fijos deberán ubicarse en un único fondo con un máximo de 25 metros de ocupación longitudinal, evitando obstaculizar accesos o servicios. Esta organización podrá exceptuarse en aquellos casos en los que no se afecte a la vía pública ni a la accesibilidad de los bomberos, según determine bomberos.

Un pasillo de 3,5 metros debe permitir el paso de vehículos de emergencia de menor dimensión y facilita la aproximación de personal con equipos

Sombraje y equipos

Otra de las cuestiones que más preocupan a los festeros es la relativa a los toldos y sombrajes. En este documento de directrices se prohíbe la instalación de carpas fijas rígidas en zonas que lindan con edificios de más de tres alturas y que constituyan vías preferentes de acceso para vehículos de emergencia. Como excepción, se permitirán carpas de hasta 10 metros únicamente cuando el acceso de emergencias se realice por el lado contrario y se garantice la accesibilidad del vehículo escalera a todas las plantas del edificio. Alternativamente, se autoriza el uso de velas tensadas o toldos ligeros, siempre que estén sujetos a mástiles laterales y dispongan de sistemas que permitan su recogida manual desde el suelo, sin necesidad de escaleras ni plataformas.

Se permitirán carpas de un máximo de 10 metros en aquellas instalaciones que el acceso de los vehículos de emergencia sea por el lado contrario

Estas estructuras deberán contar con una altura máxima de anclaje de 4 metros y permitir su retirada completa en menos de dos minutos por personal designado. Además, los materiales deberán ser, cuando sea posible, ignífugos para reducir el riesgo de propagación del fuego. Estas condiciones podrán no exigirse si la instalación no afecta a la vía pública ni a la accesibilidad de bomberos, según criterio del SPEIS. La medida busca evitar obstáculos en emergencias, facilitar la intervención y reducir la carga estructural sobre el vallado.

Cada instalación deberá disponer de un equipo de intervención de al menos cuatro personas, designado en el plan de emergencia, que estará obligado a asistir a la formación impartida por los bomberos para conocer rutas de evacuación, puntos de corte del vallado, ubicación de extintores y procedimientos de actuación, debiendo además comunicar sus datos identificativos y teléfonos de contacto. Asimismo, será obligatoria la instalación de señalización visible que indique accesos de emergencia, pasillos de evacuación y puntos de reunión.

Vallado perimetral

El vallado perimetral deberá realizarse obligatoriamente con vallas de obra metálicas modulares, preferentemente de acero galvanizado o aluminio, dotadas de sistemas de unión entre paneles y apoyadas sobre pies o contrapesos de hormigón o resina. Estas vallas deberán ser ligeras y portátiles para permitir su rápida instalación y reubicación, pero a la vez estables. En caso de condiciones adversas, como viento o gran afluencia de público, se exigirán refuerzos adicionales o la retirada de elementos como mallas que puedan generar efecto vela. La altura recomendada será de entre 2 y 2,2 metros.

Asimismo, el sistema deberá incluir accesos funcionales, utilizando algunas vallas como puertas con cierre y habilitando pasos amplios, incluidas puertas dobles, para el acceso de vehículos y equipos de emergencia, que deberán estar señalizados y operativos en todo momento.

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