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Clara Álvarez, psicóloga: "Es habitual que los niños pequeños exploren diferentes identidades de género que hay que respetar y no prohibir"

La especialista abordará este jueves, en una charla online de la Asociación Infancias Alicante (20 horas) una de las temáticas que más dudas despiertan en la crianza

Los menores transexuales podrán registrar su cambio de sexo

Agencia ATLAS

A. Fajardo

A. Fajardo

¿Cuándo empieza un menor a explorar su identidad de género?

Hacia los dos años aparecen las primeras diferenciaciones que tiene que ver con el "yo - no yo". El "yo" y "lo mío" va adquiriendo su identidad general. Distingue varones de mujeres por las ropas y el cabello y no en su conocimiento de los genitales. Entre los 3 y los 6 o 7 años se constituye la primera identidad sexual; empieza a percibirse y concebirse como niño, niña, clasificarse dentro de su categoría, clasificar a los demás. Creen que pueden cambiar de género sólo con cambiarse de ropa; no es nada extraño oírlos decir que quieren cambiar de sexo. Cuando el desarrollo de su cerebro se lo permita entenderá que el hábito no hace al monje e irá adquiriendo la identidad de género que no se consolida hasta la adolescencia.

¿Por qué hay cada vez más menores que dudan de su género?

El niño se estructura a través del juego y es habitual que los niños pequeños exploren diferentes identidades de género que es importante respetar y no prohibir o condicionar a nuestros miedos o deseos. Son muchos los factores que pueden estar influyendo en el aumento. La sexualidad no es un camino lineal. La identidad de género es un proceso social con referencias que hasta ahora habían sido binarias. Y la sociedad, y las formas de relación están cambiando. Los niños y niñas apenas juegan con iguales y sus referencias muchas veces son los mensajes en las redes. El crecimiento, y sobre todo la adolescencia, es un proceso que genera mucha angustia y se tienen pocos recursos para contenerla y sostenerla. Se quiere resolver ya, y las etiquetas lo facilitan. Para las familias también es difícil de acompañar.

Entre los 6 y 7 años no es nada extraño oírlos decir que quieren cambiar de sexo

¿Qué opina de los que apuntan a que la disforia de género se debe al contagio social y a los influencers?

No se puede generalizar. Los procesos de estructuración psíquica son universales, pero la subjetividad es única y hay tantas como personas. Los profesionales no tenemos respuestas claras ni certezas, pero no creo que se pueda decir que esa sea la única causa porque, llamado de otra forma, la disforia de género siempre existió. Afortunadamente ya no se considera una patología y hay mayor respeto y tolerancia a lo diferente, pero no cabe duda que los mensajes en redes tienen una influencia importante como la tienen o tuvieron con las conductas autolesivas y la anorexia. Ha aumentado mucho el número de niñas que no quieren ser mujeres y que ven una salida en una transición parcial que las redes les ofrecen.

La psicóloga sanitaria Clara Álvarez participa en una charla de la Asociación Infancias, este jueves

La psicóloga sanitaria Clara Álvarez participa en una charla de la Asociación Infancias, este jueves / INFORMACIÓN

Ha aumentado mucho el número de niñas que no quieren ser mujeres y que ven una salida en una transición parcial

¿Cómo tienen que educar las familias y en la escuela frente a los estereotipos?

En la escuela y en los institutos, pienso que sería interesante crear espacios y dedicar más tiempo para que menores y adolescentes puedan hablar de cómo se sienten, o de algún conflicto o desavenencia que hayan podido tener, en el aula, o en los patios, un espacio donde poder compartir sus cosas, sus inquietudes, sin ser juzgados, donde aprender a escucharse a sí mismos y a los iguales e ir generando vínculos de respeto y empatía. Esto propicia la tolerancia, la confianza, y que los estereotipos pasen a ser personas con las que me ocurren y siento cosas. En cuanto a las familias son importantes los límites acordes a la necesidad de cada momento evolutivo, dan mucha tranquilidad y contienen las angustias infantiles y preparan para tolerar las adolescentes. Menos pantallas, y más juego con iguales y familiares nos hacen más tolerantes. Los valores humanos no se integran explicando teorías, sino con las vivencias y con lo que vemos hacer a las figuras de referencia.

¿Están sufriendo estos menores más acoso escolar, qué señales alertan de ello?

Lo diferente nos asusta, nos saca de la zona de confort, y creemos que, eliminándolo, vamos a acabar con el malestar. Hay muchas víctimas de acoso y es importante observar los signos de malestar, como exceso de angustia, ansiedad, tristeza, desánimo, aislamiento, conductas destructivas o autodestructivas, dolores físicos… en cuyo caso podemos buscar la ayuda de un profesional.

¿Qué le parece que en estos tiempos haya corrientes políticas que abren la puerta a las terapias de conversión?

Mi trabajo como psicóloga consiste en acompañar a personas que, por la razón que sea están sufriendo, para que puedan sentirse mejor, estar en paz consigo mismas y, por lo tanto, con su entorno. Desde mi punto de vista esto solo es posible a través de un vínculo, una escucha, y un respeto, al momento que esté atravesando el paciente, a lo que esté necesitando. Por lo tanto, no puedo estar de acuerdo con terapias que abordan el malestar partiendo de una etiqueta y no desde una subjetividad. Con un ideal social o intereses ajenos como objetivo. La disforia de género no es una patología ni una perversión, aunque haya personas trans con patología como la hay en personas cis de género normativo.

La disforia de género no es una patología ni una perversión

¿Qué formación necesitan familias y docentes sobre este tema?

Para las familias son interesantes las escuelas de padres donde poder compartir y conocer los límites esenciales para un desarrollo psíquico sano, qué ayuda y qué no, y que les ayude a tolerar y asumir que los hijos no tienen por qué ser como nos gustaría, que tienen vida, identidad, y deseos propios. Estos espacios ayudan a poder compartir las angustias y miedos de la crianza y de los procesos adolescentes. Pero se necesitan recursos públicos para buscar ayuda profesional cuando lo necesiten.

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