Educación
Una huelga histórica de profesores vacía las aulas y saca a la calle a 12.000 personas en Alicante
Educación cifra el seguimiento en el 49 % en la provincia y los sindicatos lo elevan al 90 % en el primer día del paro de docentes

Alex Domínguez
Indignación, frustración, pero también fuerza, unidad y orgullo de formar parte de la enseñanza pública. Es el sentir general de un profesorado que se ha echado a la calle este lunes en Alicante en el inicio de una huelga indefinida sin precedentes para decir "basta" ante las carencias que sacuden a la educación y para exigir mejoras laborales y salariales.
Más de 12.000 docentes han protagonizado una marea verde en la capital de la provincia, según la Subdelegación del Gobierno, en una masiva manifestación que ha atraído a docentes "quemados" desde distintos puntos del territorio alicantino, como Villena, Petrer, Benissa o Monóvar, y que ha acabado vaciando las aulas de los centros educativos, donde la asistencia de alumnos también se ha visto notablemente reducida, además de haber colapsado el centro alicantino. El paro ha sido secundado, al menos, por un 49 %, según los datos ofrecidos por la Conselleria de Educación (actualizados a las 17 horas). Un seguimiento que los sindicatos convocantes han elevado hasta incluso el 90 % de forma global, ya que ha habido numerosos centros funcionando, exclusivamente, con los servicios mínimos, avalados por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad (TSJCV) tras un recurso sindical.
Todo apuntaba a que esta primera cita iba a ser multitudinaria, tras un malestar acumulado desde un convulso septiembre, que arrancó con protestas por el asfixiante calor en los centros, y que se fue calentando con dos jornadas de huelga (11 de diciembre y el 31 de marzo) que fueron in crescendo, hasta estallar un conflicto laboral a un mes de las vacaciones de verano y a un año para las elecciones autonómicas, tras la falta de acuerdos con la consellera de Educación, Mari Carmen Ortí. Y así ha sido, un enfado agravado por la falta de respuestas de la Administración autonómica, a reivindicaciones, muchas de ellas también históricas, que después de tres años del Gobierno del PP no solo no han sido escuchadas, según consideran los docentes, sino que incluso, se han visto empeoradas con diferentes "recortes", tal y como han venido denunciando.
Lo extraordinario, que ha contribuido a los profesionales aún más a volcarse con la huelga, independientemente del color político: el respaldo de los sindicatos mayoritarios, desde el STEPV, UGT, CC OO, hasta CSIF y ANPE, junto al empuje que han tenido las decenas de asambleas de docentes que se han ido constituyendo en los centros educativos.

Profesores de FP denunciando el recorte de ciclos formativos durante la manifestación en Alicante / ALEX DOMINGUEZ
"Supervivencia" en las aulas
Mensajes como "la vocación no lo aguanta todo", "la educación es un derecho no una limosna", "no son números son niños", "queremos enseñar no sobrevivir" han dado una idea, a lo largo de una marcha de más de dos horas desde el IES Jorge Juan hasta la avenida Aguilera, de las dificultades que los profesores viven a diario en sus clases.
Entre un sinfín de pancartas, pitidos, bocinas y bengalas de humo verde, han alzado la voz para visibilizar los problemas que sacuden a toda la enseñanza pública. Entre ellos, las aulas masificadas, los barracones, la falta de personal para garantizar la inclusión educativa, la ausencia de climatización, el exceso de burocracia, la pérdida del poder adquisitivo, después de casi dos décadas sin recibir una subida salarial por parte del Consell, hasta los más particulares, como goteras, ratas, la supresión de ciclos de Formación Profesional, la eliminación del Bachillerato de Artes en los centros con baja demanda, la falta de conserjes, de administrativos, etc. Así ha sido visible en los carteles que han recorrido las calles hasta las proximidades de la Dirección Territorial de Educación.

Algunas de las denuncias y revindicaciones de los docentes, en Alicante / ALEX DOMINGUEZ
Con todo, tanto profesores, como sindicatos han reclamado una oferta "realista" a la Administración autonómica tras sus últimas propuestas, muy alejadas de las aspiraciones de los docentes.
En el último momento y con la huelga ya convocada, frente a un documento de más de 40 mejoras para la enseñanza pública, el ofrecimiento que ha hecho el Consell de Pérez Llorca a los representantes de los trabajadores ha sido una subida de una media 1.050 euros anuales (que los profesionales han reprochado irónicamente durante la manifestación con billetes de 75 euros con la cara del presidente autonómic), un plan para reducir la burocracia el próximo curso y un calendario, sin plazos, para la climatización de las instalaciones educativas.
Por su parte, entre otras medidas, los representantes de los docentes han reclamado cobrar 500 euros brutos más al mes; una drástica bajada de ratios de hasta un 43 %; la recuperación del refuerzo de las plantillas previsto en 2023, junto a la creación de 2.000 plazas nuevas; sustituciones inmediatas de las bajas; la climatización de todos los centros en un plazo de dos años; finalizar el Plan Edificant, así como la protección del valenciano. Demandas que la conselleria ha cuantificado en más de 2.400 millones de euros anuales, que ya ha dicho que son imposibles de asumir, escudándose en la «infrafinanciación autonómica».
La protesta ha contado también con una notable presencia política de la izquierda. Por parte socialista han participado dirigentes como Rubén Alfaro, Lázaro Marín, Araceli Poblador, Mayte García, Yaissel Sánchez, Vicente Arques, José Antonio Amat, Verónica Giménez, Joaquín Hernández, Raquel Marín, José Ramiro, Raúl Ruiz, Ismael Vidal, Emilio Ruiz o Miguel Castelló. Desde Compromís han acudido Gerard Fullana, Ximo Perles, Rafa Mas y Sara Llobell, entre otros. De EU-Podemos estuvo presente el portavoz municipal en Alicante, Manolo Copé.
La polémica carta a las familias, ante la Agencia de Protección de Datos
La polémica carta, enviada por la consellera de Educación a las familias en la que afirmó que "ningún alumno ni familia puede ser rehén de un conflicto sindical" y defendió la gestión autonómica frente a un paro sin precedentes, ha acabado denunciada ante la Agencia Española de Protección de Datos.
Compromís ha interpuesto la queja, ya que entiende que la comunicación enviada por el Consell "excede completamente las funciones informativas propias de una administración pública" y que ha hecho un uso "fraudulento y partidista"
El portavoz de Educación de Compromís en las Cortes, Gerard Fullana, ha criticado a la responsable de Educación por utilizar recursos institucionales y datos personales facilitados exclusivamente para cuestiones académicas "con el objetivo de desacreditar una huelga legítima del profesorado valenciano”.
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