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Profesores disfrazados de presos ponen las notas de segundo de Bachillerato en Agost

Docentes del IES l'Arc de Agost escenifican su malestar con Educación al obligarles a interrumpir el paro para acudir a las evaluaciones

Profesores se visten de presos para protestar por los servicios mínimos de la huelga

Profesores se visten de presos para protestar por los servicios mínimos de la huelga / Pilar Cortés

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A. Fajardo

A. Fajardo

Vestidos de presos y esposados. Así se presentaron profesores alicantinos de segundo de Bachillerato a poner las notas este jueves a su instituto para visibilizar su malestar por los servicios mínimos fijados por la Conselleria de Educación para la huelga indefinida de profesores, que les obligan a interrumpir el paro para poner las notas, bajo el argumento de garantizarles el acceso a la Selectividad.

Los docentes del IES l’Arc d’Agost que secundan la protesta han acudido a la sesión de evaluación disfrazados de presidiarios, en señal de protesta porque consideran que la administración educativa les obliga a participar en estas reuniones y vulnera así su derecho a la huelga. Su enfado ha sido compartido por cientos de profesores que se encuentran en la misma situación.

Desde el claustro explican que en ningún momento han pretendido perjudicar al alumnado, pero critican que la conselleria haya impuesto unos servicios mínimos que califican de "abusivos". A su juicio, la evaluación del alumnado de segundo de Bachillerato podría haberse organizado de otra manera sin limitar el derecho individual de los docentes a sumarse al paro.

La asamblea de profesores del centro respalda además las críticas lanzadas en las últimas semanas por sindicatos y plataformas educativas, que reprochan a la administración autonómica no haber abierto una negociación real con suficiente antelación. En este sentido, han recordado que desde el inicio del curso ya se advertía de que, si no se alcanzaban acuerdos satisfactorios, el conflicto desembocaría en una huelga indefinida en mayo. El profesorado insiste en que las propuestas presentadas por Educación siguen lejos de las reivindicaciones recogidas en ese documento, respaldado por más de 300 asambleas docentes, y advierte de que mantendrán las protestas hasta lograr un acuerdo "real", basado en el principio de “un docente, un voto”.

Los docentes de segundo de Bachillerato de Agost, vestidos de presos, este jueves

Los docentes de segundo de Bachillerato de Agost, vestidos de presos, este jueves / PILAR CORTES

Un sobresaliente generalizado

Otra fórmula para protestar, respaldada por profesores a título individual del resto de la provincia de Alicante y del conjunto de la Comunidad por obligarles a asistir a las evaluaciones del último curso de instituto, ha sido la de poner un sobresaliente de forma generalizada. Otros han planteado subir entre 2 y 3 puntos a todos sus estudiantes. Hay centros educativos también se ha planteado la opción de hacer la media entre el primer y el segundo trimestre para poner la nota final a los alumnos de este curso.

Los docentes han amenazado con llegar a este extremo ante el malestar creciente con el departamento de Carmen Ortí, que inicialmente propuso que todo el profesorado de segundo de Bachillerato iba a estar considerado como servicios mínimos, lo que les impedía participar en la huelga para asistir a clase con tal de garantizar a los estudiantes el acceso a las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU).

Tras la presión sindical, después dio marcha atrás y fijó únicamente la obligación de que acudan a las evaluaciones, bajo la premisa de blindar las notas a un alumnado que "se juega su futuro". En todo momento, la consellera ha puesto en el foco de esta huelga histórica el perjuicio que se genera en el alumnado.

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