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Educación

El Consell trabaja en cerrar un acuerdo con los profesores la próxima semana para poner fin a la huelga indefinida

Los docentes estarían dispuestos a bajar sus pretensiones de subida salarial si se mejora la atención educativa con bajada de ratios, más personal e instalaciones dignas

La huelga de profesores llena las calles de Alicante durante la manifestación

Alex Domínguez

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A. Fajardo

A. Fajardo

Los colegios e institutos de la provincia de Alicante y del conjunto de la Comunidad Valenciana han dejado atrás una semana para la historia por el estallido de una huelga indefinida de profesores que han reclamado dignidad laboral y salarial de manera masiva, pero que también ha vaciado las aulas, ha paralizado los temarios, ha juntado a los alumnos en una misma clase, los han sacado al patio durante casi todas las jornadas e incluso, ha aplazado exámenes y pruebas para evaluar el rendimiento académico que se hacen en todo el país. Y lo ha hecho a un mes para que el curso escolar se tenga que dar por finiquitado, con todo el impacto que ello conlleva. Frente a ello, la Generalitat ha activado la maquinaria para lograr un acuerdo y tratar de zanjar esta crisis la próxima semana.

Han sido cinco días de protestas multitudinarias en las calles de una marea verde que se ha movilizado de forma masiva, auspiciada por siete sindicatos y asambleas docentes de toda la región, para reclamar no solo una subida de sueldos a los docentes, que les permita recuperar el poder adquisitivo perdido y salir del vagón de cola de los peor pagados del país, sino también un grueso paquete de medidas para frenar el deterioro de la educación y mejorar la atención del alumnado. Todo un pulso que la enseñanza pública ha echado al Consell de Pérez Llorca tras un malestar acumulado, que se ha visto desbordado en los últimos tiempos, hasta estallar un conflicto laboral sin precedentes a un año de las elecciones autonómicas.

Las peticiones del colectivo han sido cuantificadas en 2.400 millones de euros anuales por parte de la Administración autonómica, que tiene un presupuesto de 7.599 millones de euros, desde donde han dicho hasta ahora que son inasumibles, amparándose en la «infrafinanciación» de la Comunidad, algo que no entienden una gran mayoría de los docentes, y menos aún cuando el Ejecutivo valenciano ha rechazado los 3.600 millones extra al año de fondos que le ha ofrecido el Gobierno de Pedro Sánchez.

No obstante, tras la última negociación fallida de este jueves, todos los esfuerzos se centran ahora en tratar de "firmar la paz" la próxima semana y que el paro docente no se alargue más. Una aspiración que le conviene tanto a la Generalitat, que ha anunciado que trabajará todo el fin de semana para presentar otra propuesta lo más completa posible (incluyendo la mejora salarial), como a los profesionales de la enseñanza pública, que cada día que hacen huelga pierden entre 100 y 200 euros brutos de sueldo.

Cesiones

Todo apunta a que este lunes, cuando la Conselleria de Educación ha convocado una nueva reunión, habrá cesiones por parte de ambas partes. La Administración autonómica prevé hacer un esfuerzo con las cantidades ofrecidas hasta ahora, según fuentes autonómicas.

Y es que como punto de partida, la plataforma reivindicativa exigió días previos al inicio de la huelga hasta 500 euros brutos al mes de aumento para recuperar de manera progresiva alrededor del 20 % del poder adquisitivo que el profesorado calcula haber perdido desde 2010, pero Educación, cuatro días antes de iniciarse el paro, se limitó a ofrecer 75 euros mensuales brutos en tres años, una oferta muy alejada que resultó indignante para los trabajadores. Llegados a este punto del conflicto, el departamento de Ortí podría estar dispuesto a mejorar su ofrecimiento, con una subida que oscilaría entre los 150 y 200 euros mensuales.

Por su parte, los sindicatos también tienen en su tejado presentar una contraoferta que están elaborando desde el viernes y que incluirá sine qua non la mejora de las retribuciones que el departamento autonómico decidió excluir de la última propuesta para abordarla en otro diálogo.

Educación está dispuesta a hacer un esfuerzo con una subida que oscilaría entre 150 y 200 euros

En este caso, los docentes también están dispuestos a rebajar sus pretensiones de subida salarial si la conselleria mejora la atención educativa con el resto de medidas que han exigido para paliar la sobrecarga de trabajo en las aulas y mejorar la calidad de la enseñanza. No obstante, hay diferencias de criterio sobre lo que estarían dispuestos a coger para zanjar la huelga tanto dentro del colectivo de docentes, como entre las organizaciones sindicales, en cuyos posicionamientos podrían pesar también las elecciones a las que se enfrentan a final de año.

Sindicatos consultados por este diario apuntan a que para recuperarse de la perdida de poder adquisitivo y la congelación de los últimos 20 años a nivel autonómico, y para converger con el resto de comunidades autónomas y colocar a los profesores entre las que más cobran, supondría un incremento por docente anual bruto de entre 4.600 euros y 6.000 euros, lo que supone una media entre 300 euros y 450 euros brutos por docente de subida. Con ello, indican que menos de 300 euros brutos por docente de incremento mensuales, no se pueden aceptar.

Mucho más que dinero

Pero, más allá de la actualización de sus salarios, los profesionales quieren compromisos firmados y plazos cerrados para lograr el resto de mejoras laborales que consideran imprescindibles, ya que advierten de que esta lucha docente va mucho más allá del dinero. Persiguen una importante bajada de las ratios y lo último que ha ofrecido el Consell es aplicar la normativa estatal. El proyecto de Ley del Gobierno contempla el número máximo de alumnos por aula: 22 en Primaria (frente a los 25 actuales) y 25 en ESO (frente a los 30 actuales). Pero, los sindicatos han reclamado 15 escolares para Infantil y Primaria; 20 para Secundaria y para Bachillerato.

Lo que más ha contentado a los docentes de la última propuesta autonómica, además del plan para simplificar la asfixiante burocracia, es limitar a ocho los alumnos con necesidades especiales de las aulas UECO, que están integradas en los colegios e institutos ordinarios. Es una petición que atiende a sus reivindicaciones porque están llegando a tener por clase 11 alumnos con diferentes trastornos, muchos de ellos de grado avanzado. También ha convencido el compromiso de agilizar la sustitución de las sustituciones de profesores que atienden a segundo de Bachillerato y escolares con necesidades especiales, porque los centros están teniendo que esperar a que transcurran los quince primeros días de las bajas para que se tramiten los relevos.

Los docentes insisten en recuperar el poder adquisitivo, pero también en bajar las ratios y aumentar el personal

Sin embargo, para garantizar la verdadera inclusión de estos escolares y estudiantes en las aulas, el profesorado ha demandado un incremento de especialistas, frente a lo cual Educación propone la creación de 135 plazas de Audición y Lenguaje más respecto a este curso, una cantidad que los docentes todavía ven insuficientes.

En cuanto al refuerzo del personal, el Gobierno valenciano se ha comprometido a la revisión y actualización de la orden de plantillas «en virtud de las decisiones de la comisión de seguimiento», además de agilizar el actual sistema de sustituciones poniendo especial atención a las ausencias del profesorado que atiende a alumnos con necesidades especiales y a segundo de Bachillerato. Frente a ello, los sindicatos habían pedido un incremento de 2.000 trabajadores, derogar la orden de plantillas de 2025 y recuperar la del Botànic.

Sobre infraestructuras, la conselleria ha planteado la puesta en marcha de un «plan de confort térmico y accesibilidad» para los centros educativos, pero sin fijar fechas concretas de ejecución en el preacuerdo propuesto, ni tampoco precisar las medidas que llevará a cabo. Los docentes habían reclamado también dos cursos para tener los centros acondicionados frente al calor y el frío, porque ya hay centros que están superando los 30 grados en las aulas.

Para la promoción del valenciano, la oferta pasa por un plan de formación del profesorado con especial incidencia en comarcas de predominio castellanohablante, recuperación de los certificados de Capacitació en Valencià y del Diploma de Mestre en Valencià como mérito en las oposiciones al cuerpo docente. Frente a ello, los sindicatos han reclamado retirar la censura a los autores catalanes y baleares de Bachillerato y la "recuperación de un modelo que garantice el plurilingüismo".

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