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Baja la participación en la huelga de los médicos de Primaria de Alicante por la presión para recuperar las citas canceladas

Sanidad cita a la misma hora hasta a tres pacientes en los días siguientes al paro para poder absorber las cancelaciones

Movilizaciones en València este martes en la huelga de médicos

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J. Hernández

J. Hernández

La sobrecarga asistencial, las agendas abiertas y unos servicios mínimos que califican de “abusivos” están dificultando el seguimiento de las huelgas médicas en Atención Primaria donde el Sindicato Médico, convocante de los paros, cifra el seguimiento en esta segunda jornada de paros (cuarta semana de movilizaciones este año) en un 50 % frente a un 91 % en los hospitales de los que no están en servicios mínimos, que se sitúan entre el 50 % y el 100 % de las plantillas. La Conselleria de Sanidad tiene otros datos, con una incidencia del 11,14 % en la provincia de Alicante; 5,53 % en Valencia y 4,04 % en Castellón (media autonómica del 7,13 %). Los médicos de la provincia se preparan para la manifestación de este miércoles por la tarde, desde las 18.30 horas, entre el Mercado Central y la Casa de las Brujas con el lema con el lema "¡Trae tu bata y tu maleta, que nos echan!"

Más allá de los porcentajes de mínimos o de seguimiento, la doctora Marisol Botella, que trabaja en un centro de salud de Alicante, asegura que el principal obstáculo para secundar una huelga es la presión asistencial acumulada después por la gran cantidad de citas canceladas por el paro a recuperar. De hecho, de los casi 270.000 pacientes que se han dejado de atender en las huelgas de este año, el 48 % han sido citas de Atención Primaria, unas 129.000 en toda la Comunidad, de ellas unas 45.000 en la provincia de Alicante.

“El médico de Primaria sabe que cuando vuelva tendrá unas agendas muchísimo más desbordadas”, explica. Según relata, es habitual encontrarse con varios pacientes citados para la misma hora debido a la saturación del sistema. “Te ves tres pacientes distintos a las ocho de la mañana. Luego se acumulan más, porque seguimos siendo la puerta de entrada al sistema sanitario”.

Pacientes en el centro de salud de San Blas de Alicante esperando que les dieran una nueva cita al coincidir con un día de huelga médica

Pacientes en el centro de salud de San Blas de Alicante esperando que les dieran una nueva cita al coincidir con un día de huelga médica / INFORMACIÓN

Agendas cerradas

Botella contrapone esta situación con la organización de las consultas hospitalarias. “En hospitalaria trabajan con agendas cerradas. Al día siguiente no les entra ni un paciente más. En Primaria no. Aquí trabajamos con agendas abiertas y al volver tienes el doble de pacientes, porque se acumulan todos los que no has visto el día anterior”, afirma.

La facultativa sostiene que esta dinámica hace “imposible” trabajar en condiciones adecuadas y repercute directamente en la calidad asistencial. “No puedes estar atendiendo a tres personas a la misma hora. Entra un paciente, pero sabes que tienes otros dos detrás de la puerta con la misma cita”, lamenta. Esto supone que muchos profesionales de los centros de salud renuncian a secundar los paros por el colapso que les espera al regresar a consulta. De hecho, en las huelgas que se hicieron el año pasado el seguimiento fue mayor en Primaria pero eso ha ido cambiando con las convocatorias al sentirse desbordados los profesionales en los días sucesivos por la gran cantidad de pacientes a recuperar por las citas suspendidas.

Protesta de médicos en València este martes

Protesta de médicos en València este martes / INFORMACIÓN

Algo cotidiano

Según la doctora Botella, que es también delegada sindical de CESMCV, esta situación no ocurre únicamente tras las huelgas, sino que forma parte del funcionamiento cotidiano de muchos centros de salud. “Eso pasa habitualmente en consulta. No todos los días, pero sí de forma frecuente”, asegura. El origen, explica, está en la saturación de las agendas y en la necesidad de atender a pacientes que acuden presencialmente sin cita previa. “Si un paciente llega al centro diciendo que necesita ver al médico y ya no quedan huecos, desde administración te lo doblan o te lo triplican en la agenda”, relata.

La doctora reconoce que las propias administrativas intentan dar respuesta a una presión asistencial constante. “Te llaman, te piden perdón y te dicen que el paciente necesita que lo veas. Aquí no se deja nada sin atender”, señala.

Ese incremento continuo de pacientes provoca jornadas maratonianas. “Podemos empezar la consulta con 30 personas y terminar con 45 o 50”, explica. En los casos posteriores a una huelga, la cifra puede ser todavía mayor, llegando a ver 60 y hasta 70 pacientes al día en función del centro de salud.

La médica insiste en que la situación genera un importante desgaste emocional entre los profesionales. “Hay una sensación de sobrecarga crónica. Las plantillas están incompletas y tienes la sensación de que nadie escucha, de que nada cambia y de que vamos como un barco a la deriva”, afirma.

Queja: servicios mínimos que limitan la capacidad de hace huelga

Según explican desde el Sindicato Médico, los servicios mínimos establecidos por la Conselleria de Sanidad limitan enormemente la capacidad real de los médicos para hacer huelga, especialmente en centros de salud con plantillas reducidas. “Generalmente es el 100% en urgencias y UCI, luego un 75% o más en cirugía y hospitalaria, y en Primaria normalmente ponen el 50%. El problema es que esos servicios mínimos dejan a menos médicos la posibilidad real de parar”, afirman. En el caso de los centros de salud, se calculan sobre plantillas ya ajustadas y con profesionales a media jornada. “En una plantilla de seis pediatras, donde uno o dos están a media jornada, te ponen tres mínimos. Si son cinco, los mínimos siempre van al alza”

Otro detalle de las movilizaciones en València

Otro detalle de las movilizaciones en València / INFORMACIÓN

Reivindicaciones

Entre las principales reclamaciones del colectivo con estas huelgas figura la implantación de agendas cerradas y una reorganización de la demanda asistencial. La doctora defiende además reforzar la demanda compartida con Enfermería para derivar consultas leves que no requieren atención médica inmediata. “Hay determinadas patologías o situaciones que podrían resolverse perfectamente desde Enfermería y evitar consultas innecesarias al médico”, explica Botella.

La facultativa considera imprescindible abrir un debate específico sobre las condiciones laborales del colectivo médico. “Necesitamos un estatuto propio discutido entre médicos, no por otros profesionales que no conocen nuestras necesidades reales”, reclama.

Así como la implantación efectiva de la jornada de 35 horas semanales y la eliminación de las guardias de 24 horas. “No tomas las mismas decisiones a las cuatro de la mañana después de llevar veinte horas trabajando que a las cuatro de la tarde”, advierte. A su juicio, esta situación no solo afecta a la salud de los profesionales, sino también a la seguridad del paciente.

“En este país sigue interesando mantener una sanidad pública relativamente óptima a un precio muy barato y a costa de la explotación de los profesionales. Sin perseverancia ninguno de nosotros habría estudiado Medicina. No nos vamos a cansar ni a rendir”, concluye.

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