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Día Mundial sin Tabaco

El uso de vapeadores se dispara entre los jóvenes: uno de cada dos alicantinos fumadores de 19 a 24 años los utiliza

Los médicos insisten en que la nicotina puede dañar las arterias y eleva el riesgo de sufrir trombosis, infartos e ictus independientemente de si hay humo o no

"El consumo de vapeadores es una práctica de riesgo reducido frente al tabaco convencional"

INFORMACIÓN

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J. Hernández

J. Hernández

La expansión del consumo de vapeadores y nuevos dispositivos de nicotina entre la población joven se ha convertido en una de las principales preocupaciones reflejadas en la Encuesta Semana Sin Humo 2026 de la Comunidad Valenciana, promovida por la Sociedad de Medicina Familiar y Comunitaria (SoVamFic). El estudio, con el lema “Inhala Vida, toma aire”, alerta de la creciente implantación de estos productos entre adolescentes y adultos jóvenes y del riesgo de que actúen como puerta de entrada al tabaquismo convencional. Los expertos recuerdan que la nicotina es un tóxico cardiovascular directo, independientemente de si hay combustión (humo) o no. Provoca daños en las arterias, aumenta la presión arterial, la frecuencia cardiaca y eleva el riesgo de sufrir trombosis, infartos e ictus.

Uno de los datos más contundentes del informe revela que entre los fumadores jóvenes de entre 19 y 24 años, el uso de vapeadores alcanza ya el 50%. La encuesta pone así el foco en el aumento del consumo de cigarrillos electrónicos y dispositivos de tabaco calentado en edades tempranas, una tendencia que preocupa tanto por su normalización social como por su posible impacto futuro en la salud pública.

La percepción ciudadana sobre este fenómeno es clara. Tres de cada cuatro personas encuestadas (73,6 %) consideran que los nuevos dispositivos favorecen el paso al consumo de tabaco convencional. Además, el 88,6 % cree que existe una falsa percepción de que vapeadores y productos similares son menos perjudiciales para la salud que el tabaco tradicional.

Una encuesta revela que el 87% de la población rechaza que se permita fumar en las terrazas de bares y restaurantes

Modas y redes

La encuesta analiza los factores que están impulsando el auge de estos productos entre los jóvenes. Los participantes señalan especialmente la influencia de las modas, los sabores atractivos y el diseño de los dispositivos. Más del 68 % considera que este consumo responde principalmente a una cuestión de imagen y tendencia social, mientras que cerca del 60 % apunta a los saborizantes como uno de sus principales reclamos entre adolescentes y adultos jóvenes.

Los resultados muestran además una preocupación creciente por la exposición de los menores a la publicidad y promoción de estos productos. Más de dos tercios de los encuestados respaldan restringir la publicidad de cigarrillos electrónicos en redes sociales, limitar sus puntos de venta y endurecer las restricciones de edad para acceder a productos de nicotina.

Junto al auge de los vapeadores, la encuesta confirma una clara tendencia social hacia la desnormalización del tabaquismo en espacios públicos. Ocho de cada diez personas encuestadas rechaza permitir fumar en terrazas de bares y restaurantes, exactamente un 87 %, reflejando un fuerte apoyo ciudadano a la ampliación de espacios libres de humo. Además, el 79 % apuesta directamente por reforzar este tipo de medidas de protección.

Jóvenes en Alicante con nuevos dispositivos de vapeo

Jóvenes en Alicante con nuevos dispositivos de vapeo / Carlos Arjones

El estudio recuerda además que durante la pandemia se prohibió fumar en terrazas y que esta medida fue ampliamente aceptada por la población sin generar perjuicios importantes para la hostelería, un precedente que muchos participantes consideran positivo para avanzar en nuevas restricciones frente al humo del tabaco.

Tratamientos

La encuesta también aborda la situación de las personas fumadoras y los intentos de abandono del tabaco. Más del 70 % de quienes fuman asegura haber intentado dejarlo alguna vez, aunque la mayoría reconoce haber sufrido recaídas posteriores. Sin embargo, solo un 20 % afirma haber utilizado tratamientos farmacológicos financiados para abandonar el hábito, un dato que apunta a la necesidad de reforzar el acceso y la difusión de recursos sanitarios especializados.

El informe ha sido elaborado a partir de 753 encuestas realizadas en la Comunidad Valenciana dentro de una campaña nacional promovida por la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria, que a nivel estatal ha recopilado un total de 9.375 respuestas.

Campaña de prevención de adicciones centrada en el uso de cigarrillos electrónicos.

Coincidiendo con el Día Mundial sin Tabaco, Umivale Activa y Proyecto Hombre Valencia (Fundación A. Miguel Roca) han puesto en marcha una campaña informativa y de concienciación focalizada en los cigarrillos electrónicos y los riesgos del consumo de la nicotina. “Ninguna forma de consumo de nicotina es inocua. Los nuevos dispositivos electrónicos no eliminan los riesgos cardiovasculares ni respiratorios y el peligro es ahora la normalización de su uso”, dice José Luis Cebrián, técnico superior en Prevención de Riesgos Laborales y coordinador del área de Actividades Preventivas de la mutua.

Fernando Ribas de Pina, técnico en prevención en el ámbito laboral en Proyecto Hombre Valencia ha subrayado que “los vapeadores no son inocuos, al contrario, son tóxicos por sí mismos y la puerta de entrada en el consumo de otras presentaciones de la nicotina y el tabaco, sobre todo para la población más joven. Por eso la industria ha sacado al mercado sabores totalmente infantiles”.

Radiografía

En la Comunidad, la iniciativa ha sido coordinada por la Sociedad Valenciana de Medicina Familiar y Comunitaria. El coordinador del grupo de Abordaje al Tabaquismo, Joan Antoni Ribera Osca, destaca que los resultados reflejan “una creciente preocupación social por el impacto de los nuevos dispositivos de nicotina entre adolescentes y adultos jóvenes” y evidencian una demanda ciudadana de nuevas medidas de protección frente al tabaquismo y sus nuevas formas de consumo.

No existe un consumo seguro de la nicotina, señalan los médicos. El riesgo cardiovascular se mantiene con el uso de cigarrillos electrónicos, tabaco calentado, pipas de agua y productos orales. La nicotina es altamente adictiva y altera la función cerebral, siendo especialmente peligroso en adolescentes y jóvenes, ya que afecta su desarrollo. Insisten en que cambiar el cigarrillo tradicional por dispositivos electrónicos no elimina el riesgo, es más, consumir ambos incrementa el daño. Tampoco se elimina la figura del fumador pasivo: el humo de los vapeadores es perjudicial también para las personas que están cerca.

Además de nicotina, los cigarrillos electrónicos contienen sustancias químicas como propilenglicol, glicerina y saborizantes que causan inflamación de las vías respiratorias y enfermedades crónicas. Asimismo, se han identificado metales pesados y sustancias cancerígenas en los líquidos utilizados en los vapeadores.

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