Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

La erosión de las playas no cesa: así afectará a las alicantinas para 2100

Un experto advierte de que los arenales españoles podrían retroceder entre 60 y 80 metros el próximo siglo por la subida del nivel del mar y la falta de aporte de arena

La costa de la Comunitat Valenciana está afectada por una enorme erosión desde Castellón a Alicante.

La costa de la Comunitat Valenciana está afectada por una enorme erosión desde Castellón a Alicante. / A. PADILLA

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
J. A. Giménez

J. A. Giménez

Las playas españolas podrían perder una media de entre 60 y 80 metros de superficie para el año 2100. La advertencia procede del director del Instituto de Hidráulica Ambiental de Cantabria, Raúl Medina Santamaría, que señala a EFE que el retroceso del litoral se debe tanto a la subida del nivel del mar como a la acción de presas, puertos y construcciones que dificultan el movimiento natural de la arena.

Según explica el experto, una playa se erosiona cuando sale más arena de la que entra. El problema es que esa entrada natural de sedimentos se ha visto alterada por distintos obstáculos. Los ríos funcionan como vías por las que la arena llega desde el interior hasta el mar, pero las presas frenan ese recorrido. Algo similar ocurre con los puertos, que bloquean el transporte de sedimentos entre playas.

Dénia, señalada en la Comunidad Valenciana

En el caso de la Comunidad Valenciana, el documento aportado por el experto sitúa a Dénia entre los puntos que presentan un especial deterioro por los procesos erosivos. Junto a ella aparecen otros enclaves como Almassora, Nules y Moncófar, en Castellón, y Tavernes de la Valldigna, en Valencia.

La mención a Dénia coloca al litoral alicantino dentro de uno de los principales retos costeros de la región. En la Comunidad Valenciana hay 48 proyectos de protección de la costa pendientes, una cifra que refleja la magnitud del problema en una autonomía especialmente vinculada al turismo de sol y playa.

Por qué retroceden las playas

El retroceso de las playas no se explica solo por el cambio climático. Aunque la subida del nivel del mar es un factor decisivo, el experto recuerda que también influyen las infraestructuras construidas en la costa y en los cauces fluviales.

Hilera de viviendas de planta baja sobre la playa de Babilonia y junto al cordón dunar en Guardamar.

Hilera de viviendas de planta baja sobre la playa de Babilonia y junto al cordón dunar en Guardamar. / Tony Sevilla

Las presas impiden que parte de la arena llegue al mar. Los puertos dificultan el desplazamiento de sedimentos de unas playas a otras. Y elementos urbanos como paseos marítimos o viviendas actúan como obstáculos rígidos que impiden la evolución natural del litoral.

Además, las playas retroceden aproximadamente un metro por cada centímetro de subida del nivel del mar, lo que explica la previsión de pérdida generalizada en España de aquí a final de siglo.

La arena, un recurso cada vez más escaso

Raúl Medina insiste en que la arena es un recurso muy escaso y que debe cuidarse. Por eso, defiende que las actuaciones de regeneración tengan en cuenta cada caso concreto: dónde se pierde arena, por qué se pierde y qué soluciones pueden ser realmente eficaces.

El experto también reclama una Dirección General de Costas fuerte, potente y con recursos, además de construir “con cabeza” y cumpliendo la Ley de Costas, para evitar que el urbanismo siga afectando al transporte litoral y agravando la erosión.

Un reto para el litoral alicantino

La situación de Dénia refleja un problema más amplio: el futuro de las playas depende tanto de la adaptación al cambio climático como de la gestión del territorio. En zonas donde el turismo, la vivienda y las infraestructuras conviven con espacios naturales frágiles, la pérdida de arena puede convertirse en un desafío ambiental y económico.

El diagnóstico es claro: las playas españolas seguirán retrocediendo si no se actúa sobre las causas que impiden la llegada natural de sedimentos. Y en ese mapa de zonas sensibles, Dénia aparece ya como uno de los puntos señalados del litoral valenciano.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents