Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Educación

El profesorado del IES Cap de l'Horta de Alicante en alerta: falta de sombras y masificación

La comunidad educativa reclama medidas urgentes ante las elevadas temperaturas en las aulas, pero también en el patio, y las carencias estructurales de un centro que acoge al doble de alumnos de su capacidad

El alumno que se lesionó en el patio del IES  Cap de l'Horta bajo una sombrilla mientras le refrescan con agua por las altas temperaturas en el centro

El alumno que se lesionó en el patio del IES Cap de l'Horta bajo una sombrilla mientras le refrescan con agua por las altas temperaturas en el centro / INFORMACIÓN

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
J. Hernández

J. Hernández

La comunidad educativa del IES Cap de l'Horta de Alicante alerta de las deficientes condiciones de un centro saturado y al doble de su capacidad -800 estudiantes cuando está diseñado para 450-, que se agravan en cuanto llega el calor. Las altas temperaturas en las aulas hacen insostenible dar clases, tal y como denuncia el profesorado: este lunes un maestro ha informado a la dirección a las nueve de la mañana de 30,5 grados en un aula, superando los 27 que como máximo marca la legislación en materia de riesgos laborales, y ha optado por bajarse a los alumnos a un pequeño jardín a la sombra que tienen en las instalaciones.

En el patio las condiciones tampoco son mucho mejores puesto que también les falta sombra. El pasado viernes un alumno de 12 años sufrió una luxación de rodilla y tuvo que permanecer tendido bajo el sol mientras esperaba la llegada de una ambulancia con el pavimento también muy caliente. Los docentes cogieron una sombrilla verde de las que usan cuando van a las manifestaciones que coinciden con la huelga del colectivo para intentar mitigar el fuerte calor mientras llegaba la ambulancia que lo evacuó. El menor fue asistido en un centro médico y dado de alta, por tanto ya se encuentra con su familia.

El accidente ocurrió alrededor de la una del mediodía en una zona próxima a las pistas deportivas. Aunque se trató de un incidente fortuito mientras jugaba con otros compañeros en la hora del recreo, el profesorado asegura que la situación puso de manifiesto la falta de sombra y de recursos para afrontar emergencias durante episodios de calor extremo.

El centro, además, tiene una malla azul que protege el edificio, "que se nos caía a trozos".

Algunas clases superaban los 30 grados este lunes a las nueve de la mañana

Sin refugio de sombra

"No tenemos un refugio de sombra en el instituto a la hora de realizar nuestras prácticas motrices y son situaciones peligrosas", denuncia Maribel Coy, profesora de Educación Física del centro.

Según explica la docente, el alumno permaneció inmovilizado durante unos 40 minutos debido a la lesión y tuvo que ser protegido con una sombrilla improvisada mientras llegaban los servicios sanitarios.

No tenemos un refugio de sombra en el instituto a la hora de realizar nuestras prácticas motrices y son situaciones peligrosas

Maribel Coy

— Profesora de Educación Física

"Gracias a que tenía una sombrilla en el departamento pudimos proteger al alumno del sol hasta que ha llegado la ambulancia. El alumno estuvo tumbado en el suelo con necesidad de protección frente a esa temperatura durante unos 40 minutos", relata.

Temperatura de 30 grados a las nueve de la mañana de este lunes en un aula del centro

Temperatura de 30 grados a las nueve de la mañana de este lunes en un aula del centro / INFORMACIÓN

Agua

Coy añade que el menor sufrió una luxación de rodilla que le provocó una fuerte deformación de la articulación y le impedía moverse. "Tenía muchísimo dolor, no podía mover la rodilla ni levantarse. Estábamos mojándole constantemente porque estaba tendido sobre un pavimento que experimentaba una elevada temperatura por el calor que hacía", señala.

Aunque el accidente no ocurrió durante una clase de Educación Física, la profesora advierte de que podría haberse producido perfectamente durante la actividad lectiva.

"Realmente el incidente no ha ocurrido en ninguna de las clases de Educación Física, pero podría haber ocurrido perfectamente. Las temperaturas que se alcanzan son insoportables a partir de las once de la mañana", afirma.

La docente asegura que el calor se ha convertido en uno de los principales problemas del centro. Durante la jornada del accidente, las pistas deportivas alcanzaban los 32 grados y algunas aulas registraban más de 30 grados y medio al mediodía.

El gimnasio no es adaptable para más de un grupo y la mayoría de alumnos sale a un patio a 32 grados o más a dar Educación Física

Cuatro grupos a la vez

"Estábamos a 32 grados en el patio con clases de Educación Física y con un gimnasio totalmente impracticable", explica. "Las aulas estaban a 30,5 grados al mediodía. Necesitamos ser escuchados ahora más que nunca".

La situación se agrava, insiste el profesorado, por la falta de instalaciones adecuadas. El gimnasio no reúne las condiciones necesarias para albergar simultáneamente a varios grupos y, en ocasiones, obliga a impartir clase en espacios muy reducidos."No se puede hacer uso del gimnasio porque supera la temperatura aconsejable para unas prácticas saludables y además no reúne las condiciones reglamentarias ni en dimensiones ni en recursos. El gimnasio no es adaptable para más de un grupo y hay veces que incluso coincidimos cuatro profesores a la vez". El viernes, por ejemplo, cuenta que las clases de Educación Física se desarrollaron en cuadrado de ocho por ocho, es decir, "un espacio ínfimo para tantos alumnos y no podemos poder dar clase fuera por el calor que hace".

Otros problemas son los vestuarios reducidos, "no pueden cambiarse, hay colas en los aseos que tenemos que gestionar en el día a día para evitar conflictos y no damos para más". La profesora vincula estos problemas con la masificación que sufre el instituto. El centro fue diseñado para unos 450 estudiantes, pero actualmente escolariza a cerca de 800 alumnos.

La biblioteca se ha reutilizado como un aula por la falta de espacio y no tienen ni de música ni de plástica

Barracones

"Necesitamos un instituto nuevo porque se duplica el número de alumnos para el cual está diseñado el centro y la situación está siendo insostenible", denuncia.

La sobreocupación ha obligado a transformar espacios originalmente destinados a otros usos educativos. "No tenemos biblioteca porque se ha convertido en un aula, tampoco tenemos aula de música ni aula de plástica. Tenemos cinco barracones y el laboratorio de Física y Química tampoco dispone de un espacio adecuado", explica.

Ante la llegada de temperaturas aún más elevadas durante los próximos meses, la comunidad educativa reclama medidas urgentes a la Conselleria de Educación.

"Las familias se están dando cuenta de que es el momento de alzar la voz y decir basta ya. Estamos totalmente desprotegidos y el profesorado de Educación Física también, porque no tenemos una equipación ni unas instalaciones que nos protejan de esta situación en el día a día", concluye Maribel Coy.

En los presupuestos de la Generalitat para 2026 hay una partida de 100.000 euros para el IES Cap de l'Horta de Alicante.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents