Juan José Tamayo reivindica en Alicante un cristianismo “radical” frente a la religión encerrada en sí misma
El teólogo presenta en la sede universitaria su nuevo libro acompañado por Manuel Alcaraz y plantea una vuelta a la ética originaria de Jesús desde la compasión, la hospitalidad y la crítica al poder

Juan José Tamayo reivindica en Alicante un cristianismo “radical” frente a la religión encerrada en sí misma / Pilar Cortés
La sede universitaria de Alicante ha acogido este martes la presentación de “Cristianismo radical”, el nuevo libro de Juan José Tamayo, en un acto que ha convertido la reflexión teológica en una conversación sobre el presente. No ha sido solo una presentación editorial, sino una defensa de un cristianismo abierto a la realidad, al diálogo con la sociedad y a los conflictos de su tiempo. Esa ha sido la línea que ha marcado Manuel Alcaraz al presentar al autor como un “teólogo a la intemperie”, una expresión con la que ha querido resaltar una trayectoria intelectual que no encierra la teología en sí misma, sino que la coloca “al aire libre” para que sea interpelada por la realidad.
Alcaraz ha recordado que la sede universitaria se ha convertido en uno de los espacios de referencia para la presentación de libros en Alicante durante las últimas dos décadas y ha situado a Tamayo dentro de una tradición de pensamiento comprometido: “He seguido muy de cerca la trayectoria de Tamayo, impecablemente intelectual y comprometida”. A su juicio, el autor mira al futuro y no se limita a recrearse en una tradición que, cuando se convierte en carga, puede resultar demasiado pesada.
El profesor de la UA, y presentador del acto, ha destacado también la capacidad de Tamayo para abrir la teología al diálogo en un mundo globalizado. Ha citado el prólogo del libro para definirlo como “uno de los intelectuales públicos más importantes de toda la cultura española” y ha defendido que el cristianismo, en la lectura del autor, no puede entenderse como “una cisterna de aguas estancadas”, sino como “una fuente de aguas vivas”. Desde esa idea, Alcaraz ha reivindicado la necesidad de distinguir entre lo complicado y lo complejo, porque la complejidad no tiene por qué convertirse en opacidad.
El cristianismo radical consiste en volver a una raíz liberadora, no en endurecer fronteras
El libro ha llegado a Alicante en un contexto marcado por la visita del Papa a España, aunque la intervención de Tamayo ha ido más allá de la coyuntura inmediata. El propio autor ha explicado que el adjetivo del título, “radical”, le ha provocado problemas incluso en entornos cercanos, tanto familiares como teológicos y comunitarios. “Confunden radical con extremista o fundamentalista”, ha señalado. Frente a esa lectura, Tamayo ha defendido que lo radical remite a la raíz, a los orígenes y a la recuperación de la ética primera del cristianismo.
El teólogo ha explicado que la idea del libro nació a partir de una conversación con su amigo Alejandro Sierra, con quien ha publicado una veintena de obras. Según ha relatado, le pidió que escribiera sobre el cristianismo para liberarlo de “manipulaciones históricas” y recuperar su “ética originaria”. Tamayo ha señalado que el libro se ha ido gestando a través de lecturas, viajes y relaciones con colectivos de América Latina y el norte de África, a los que ha definido como la “salsa” que da vida a la obra.
El resultado, ha dicho, es una propuesta frente a un “cristianismo robado”. Tamayo ha defendido que el cristianismo no puede permanecer recluido en un ámbito cerrado, sino que debe abrirse a otros campos y horizontes. En ese punto ha recuperado una idea del papa Francisco al inicio de su pontificado: el rechazo a los discursos y prácticas autorreferenciales, encerrados en la Iglesia y sin voluntad de apertura. Por eso, ha explicado, las primeras páginas del libro afrontan los desafíos actuales en torno al cristianismo, no desde una definición abstracta de su esencia, sino desde su vínculo con los fenómenos de cambio de era.

Un instante de la presentación del libro a cargo de Juan José Tamayo y Manuel Alcaraz / Pilar Cortés
Tamayo ha situado entre los objetivos fundamentales de la obra la recuperación del carácter liberador del cristianismo original: “Volver a los orígenes, a las fuentes”. Para el teólogo, en esas fuentes se encuentra la ética más auténtica y depurada. Pero esa raíz, ha advertido, ha sido mercantilizada por los poderes políticos y por la religión oficial. Para desarrollar esa idea ha recurrido a Walter Benjamin y a su texto “El capitalismo como religión”, en el que el filósofo plantea que el capitalismo termina funcionando como una religión de culto.
Esa crítica enlaza con una de las líneas que Alcaraz había destacado antes en el libro, el diálogo entre la universalidad de la Iglesia y los límites que deben imponerse a la globalización neoliberal. El presentador también ha apuntado la lectura que Tamayo hace de la teología de la liberación, las aperturas a la pluralidad y la reivindicación de un cristianismo hospitalario como respuesta a la xenofobia.
Tamayo pone la teología al aire libre para que dialogue con la realidad de nuestro tiempo
El segundo gran objetivo del libro, ha explicado Tamayo, es recuperar la ética radical de Jesús de Nazaret, entendida como proyecto de liberación de los sectores empobrecidos, las personas marginales y los pueblos oprimidos. Para el autor, la experiencia de Jesús no es la de un héroe triunfante, sino la de una persona marcada por la fragilidad y la vulnerabilidad. “Jesús no es un héroe, es un fracasado que termina en una condena y ejecución”, ha afirmado, aludiendo a la muerte en cruz como una de las formas más violentas contra un ser humano.
Esa conciencia de fragilidad, vulnerabilidad y precariedad conduce, según Tamayo, a uno de los valores más importantes y más descuidados dentro del cristianismo, el de la compasión.
Suscríbete para seguir leyendo
- Dos averías dejan sin luz a 30.000 abonados en Alicante y provocan incidencias por toda la ciudad
- La Aemet avisa de una ola de calor en Alicante: temperaturas asfixiantes y noches tórridas
- El gobierno de Barcala anula a última hora una reunión con los operarios que cuestionan los detalles del hallazgo de la Venus de Alicante
- El entorno de una zona residencial de Alicante se convierte en un macrobotellón al aire libre
- Alicante dividida por el calor: la Aemet activa la alerta naranja y amarilla en la provincia
- Santa Pola, el municipio de moda en verano
- La Aemet mantiene los avisos por calor en Alicante: hasta 38 grados y riesgo de tormentas con granizo este fin de semana
- Caos en la Plaza de Toros de Alicante para ver la final del Mundial entre España y Argentina
