Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Más asociaciones de vecinos se suman al rechazo contra la Zona Azul y Naranja de Alicante

La oposición se inició con dos entidades en el mes de mayo y actualmente ya son una decena las que piden la derogación íntegra de la ordenanza

Indignación entre los alicantinos por la ampliación de la zona azul y naranja

Pilar Cortés

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

El planteamiento que el Ayuntamiento de Alicante ha hecho para ampliar las zonas de estacionamiento de pago acumula rechazos. Después de que las asociaciones de vecinos de Alipark y El Templete de Benalúa constituyeran un frente común con voluntad de ampliarlo, objetivo que lograron el pasado 10 de junio con la incorporación de San Antón y de El Pla, ahora ya son diez las asociaciones que coinciden en esta posición.

El frente ahora lo integran, también, las asociaciones de vecinos de Cañada de Fenollar, Divina Pastora, Laderas del Benacantil, Nuevos Horizontes Ciudad de Asís, Parque del Mar y San Blas. Así lo han anunciado desde la asociación vecinal de Alipark, que inició este proceso para intentar exhibir la “rotunda oposición a la implantación y ampliación de la zona azul y naranja en las calles de Alicante”.

Según las asociaciones, la medida es “puramente recaudatoria e injusta para residentes y comerciantes”, y los vecinos han acordado tras una reunión “iniciar una ofensiva y una serie coordinada de acciones sociales y de protesta”. El objetivo, dicen, es “conseguir la derogación íntegra de la Ordenanza Reguladora del estacionamiento en todos los barrios de Alicante”.

Además, según han expresado a través de un comunicado, “la imposición del estacionamiento de pago no responde a criterios de movilidad sostenible ni de mejora del espacio público”, sino que “supone una carga económica añadida e inasumible para las familias y los trabajadores de Alicante en su propio entorno residencial”. También creen que con el estacionamiento de pago “se penaliza el uso legítimo del espacio común de los barrios”.

Precedentes

El movimiento vecinal cogió forma contra la ampliación de las zonas de pago tras hacerse público el nuevo contrato municipal, que incluye más de 3.000 nuevas plazas de aparcamiento que se ubicarán en los barrios de Ensanche-DiputaciónBenalúaAlipark Princesa Mercedes. Los vecinos acusaron al Ayuntamiento de falta de información y de no promover la participación en un proyecto que prevé pasar de 1.800 plazas a cerca de 5.000 en estacionamientos de pago.

El pliego de este proyecto, sin embargo, fue recurrido ante el Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales por dos de las empresas interesadas en su gestión. Eso hizo asegurar al ejecutivo local de Luis Barcala que esperaría a la resolución para tomar una decisión y que tendría en cuenta los argumentos planteados de cara al futuro contrato. Los recursos provocaron la suspensión del concurso por orden de paralización del TACRC hasta resolver las reclamaciones de las dos empresas.

La convocatoria del procedimiento de licitación se aprobó el pasado 7 de abril por parte de la Junta de Gobierno Local. En dicho expediente se detalla que el contrato incluye también la necesaria construcción de un nuevo depósito municipal de vehículos en la Vía Parque, en el entorno de Rabasa y San Agustín. De hecho, el elevado coste que supondrá esta infraestructura para la empresa responsable es, según detalló el gobierno local, la razón por la que la extensión del contrato se ha aumentado hasta casi las dos décadas.

Entre las principales novedades que incluirá el servicio, de acuerdo con el ejecutivo de Luis Barcala, destaca la incorporación de 2.542 nuevas plazas naranja en los barrios de Ensanche-Diputación, Benalúa Sur, el entorno de los juzgados y Princesa Mercedes. Además, los residentes podrán hacer uso de estos espacios de forma gratuita, en vez de con un precio bonificado como hasta ahora, de 30 céntimos de lunes a viernes y 15 céntimos los sábados. El resto, unas 535, serán en zona azul en rotación.

La decisión constata la marcha atrás del ejecutivo municipal en la creación de casi 8.000 nuevas plazas de zona azul y naranja, que finalmente quedarán en menos de la mitad. El Ayuntamiento de Alicante rebajó sus pretensiones para incrementar el estacionamiento regulado tras las críticas vecinales y aseguró que no afectaría a la gran mayoría de barrios que alzaron la voz contra la medida. Además, también se decidió que las plazas destinadas a residentes fueran gratuitas en toda la ciudad (tanto las nuevas como las existentes) y que permitan a los vecinos hacer uso de ellas hasta cinco días consecutivos, también en zonas adyacentes. Con el nuevo contrato, San Blas, Campoamor, Altozano, Carolinas Bajas, El Pla-Hospital y Playa de San Juan no tendrán nuevas plazas de aparcamiento en zona azul ni naranja.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents