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Alicante recibe una doble escala histórica con 10.500 cruceristas en un solo día

La terminal supera con éxito la prueba logística del Harmony of the Seas y el Arvia en un sábado de grandes ventas para los comercios de la fachada marítima y el entorno del Casco Antiguo

Alicante acoge la llegada de dos grandes cruceros, con un total de 10.000 visitantes a bordo

Alex Domínguez

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José Gómez

José Gómez

Alicante va de récord en récord como destino para el turismo de cruceros. Con una doble escala de 10.500 pasajeros, el puerto alicantino se acerca a cerrar un junio de récord con 14 embarcaciones y más de 46.000 cruceristas. Los buques Harmony of the Seas, de la norteamericana Royal Caribbean; y Arvia, de la británica P&O Cruises; pusieron a prueba la capacidad logística de la terminal este último sábado del mes.

Unos 10 autobuses lanzadera dieron servicio al navío británico, mientras que otros 5 hicieron lo propio con el Harmony of the Seas. En viajes constantes desde las nueve de la mañana acercaron a un aluvión de visitantes a la ciudad que dieron una gran jornada a los comercios de la fachada marítima y del entorno más inmediato del Casco Antiguo.

La Asociación Alicante Costa Blanca Turismo y Cruceros trabaja ya en recopilar las encuestas de valoración y en cuantificar el impacto económico de esta doble escala. Roberto Martínez, su director, solo adelanta que la jornada ha transcurrido con normalidad, lo que valora como un "éxito logístico" en un día que califica como "histórico".

La calle Mayor, escaparate de la ciudad

La calle Mayor ha sido uno de los escenarios principales de la arribada masiva de visitantes. Desde la farmacia hasta la tienda de turrones, y pasando por bares y heladerías, las horas de la mañana fueron un completo éxito de ventas. Una postal que, sin embargo, no trasciende a otras zonas de la ciudad. Por la limitación horaria —el Harmony of the Seas, por ejemplo, ha abandonado Alicante a las 15 horas— y por desconocimiento de la ciudad, son pocos los cruceristas que llegan a hitos no tan lejanos como el Mercado Central o la plaza de los Luceros.

La asociación de turismo de cruceros celebra el éxito de una jornada "histórica"

En una de las heladerías de la calle Mayor, su dependienta, una mujer argentina llamada Martina Díaz, asegura que la visita a su negocio es, para los cruceristas, "un ritual que cumplir". No son clientes de quedarse mucho rato porque su barco zarpa, y lo que intentan es ver un poco de todo lo más rápido posible, comer un poco de todo también".

Díaz, además, ha desarrollado una curiosa habilidad en base a la experiencia. Con la terraza llena de norteamericanos y británicos, la heladera ha explicado que "podemos saber de dónde son por lo que piden. Los norteamericanos piden mucho café americano y refrescos, los italianos quieren café ristretto, fuerte. A los portugueses les gustan más los granizados... y así". Una afirmación que lanzó al aire mientras ponía dos vasos de refresco de limón a las 11 de la mañana.

Tienda de ropa con un grupo de cruceristas a su puerta, en la calle Altamira .

Tienda de ropa con un grupo de cruceristas a su puerta, en la calle Altamira . / Alex Domínguez

Unos metros más cerca del mar, junto a la plaza del Ayuntamiento, había una tienda de souvenirs abarrotada de gente. Las dos dependientas, sobrepasadas, no paraban de envolver pequeños obsequios en papel burbuja. "Son casi 10.000 personas y se nota, la cola para pagar no se acaba nunca", ha asegurado Celia Romero, quien también ha señalado que "son los americanos los que más compran souvenirs". A pesar del gran ritmo de ventas, este sábado han sido las mismas dos dependientas de siempre, pues no se refuerza el turno.

Odalí Berruezo, en otra tienda de recuerdos cerca de la plaza de la Santísima Faz, tampoco pasa por alto el gran flujo de clientes. "Esta es más pequeña y llegan un poco menos que al Ayuntamiento, que es lo primero que está desde el puerto, pero claro que se nota", ha referido la dependienta. "Compran muchos americanos, lo sé porque les da para pagar en dólares cuando pasan la tarjeta en el datáfono", ha añadido.

Impacto diferente

Sin embargo, la suerte no se reparte por igual entre todos los comerciantes. Ricardo Raña, que tiene una tienda de conveniencia y souvenirs frente al Postiguet, ha tenido una mañana por debajo de las expectativas: "Esta escala no se está notando tanto, la anterior que eran 9.000 sí se notó más. Al final depende mucho de la gente, hay cruceros pequeñitos donde los viajeros gastan más".

La sensación de los comerciantes es clara: los norteamericanos son los que más gastan

Raña también hace su análisis sobre quiénes dejan más dinero, y postula que "el año pasado los británicos gastaban una barbaridad", pero "ahora más bien los americanos son los que están gastando más".

Entre los atractivos turísticos más visitados de la ciudad, ninguno le disputa la primera posición al Castillo de Santa Bárbara, el cual conocen en muchos casos desde el inicio del viaje y ya tienen en mente cuando ponen pie en la terreta.

Otros monumentos y museos, como la Concatedral de San Nicolás o la iglesia de Santa María, son más "obviados", si cabe el término, por los cruceristas. Sara Millán, que atiende la puerta de la visita museística a la Concatedral, llevaba ya casi una hora trabajando desde la apertura y no había visto todavía pasajeros de los buques. "En otras ocasiones han venido, o vienen los cruceristas. Igual hoy vienen un poco más tarde, que apenas llevamos una hora abiertos", ha confesado.

En cualquier caso, después de la marcha de ambos navíos, a las 15 y 18 horas de este sábado, queda solo esperar la última visita de junio al puerto. Será este lunes y corresponderá al MSC Opera, de la italosuiza MSC Cruceros, con una capacidad de casi 2.700 pasajeros a bordo.

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