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Los SUDS marcan el camino hacia un nuevo modelo urbano en Alicante

Aguas de Alicante presenta una guía para incorporar los Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible en el planeamiento y los futuros desarrollos urbanos para avanzar hacia una ciudad más permeable y verde

Los SUDS marcan el camino hacia un nuevo modelo urbano en Alicante

Los SUDS marcan el camino hacia un nuevo modelo urbano en Alicante / Pilar Cortés

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Mar Vives

Mar Vives

Los Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible (SUDS) se presentan como soluciones urbanísticas que permitirán a Alicante responder mejor a fenómenos cada vez más presentes como son los episodios de lluvias intensas, la impermeabilización del suelo, la presión sobre las infraestructuras de drenaje y la mejora de la calidad ambiental del espacio público. Así se puso de manifiesto ayer durante la presentación de la Guía Básica de Diseño de Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible para Alicante, desarrollada por AMAEM junto a Green Blue Management para el Ayuntamiento. El documento ofrece criterios para los nuevos desarrollos urbanos y más oportunidades de trabajar, desde la concepción del proyecto, el planteamiento urbano, teniendo en cuenta la topografía o el plan de paisaje.

Tal y como explicó Antonio Peral, concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Alicante, los SUDS abordan «un enfoque que está plenamente integrado en nuestro modelo de ciudad y muy presente en el planeamiento, las estrategias y la normativa que estamos desarrollando en el plan general estructural, que incluye estos sistemas de drenaje sostenible en distintos proyectos concretos, como los nuevos parques, el anillo verde, la regeneración de los barrancos, la recuperación de caminos históricos o los desarrollos urbanísticos».

Es importante reseñar el caso del parque La Marjal, referente para el desarrollo de nuevas soluciones urbanas en Alicante. Su éxito ha impulsado la aprobación de tres parques inundables adicionales en la ciudad y ha inspirado su posible réplica en otros municipios mediterráneos que afrontan retos similares relacionados con lluvias intensas, inundaciones y adaptación climática. Además, el parque ha sido seleccionado como finalista en los premios New European Bauhaus, en la categoría de Circularidad, Sostenibilidad e Innovación, lo que supone un nuevo reconocimiento para un espacio urbano que combina infraestructura hidráulica, zona verde, biodiversidad y uso ciudadano.

El parque inundable de La Marjal ha sido seleccionado como finalista en los premios New European Bauhaus en la categoría de Circularidad, Sostenibilidad e Innovación.

El parque inundable de La Marjal ha sido seleccionado como finalista en los premios New European Bauhaus en la categoría de Circularidad, Sostenibilidad e Innovación. / .

El encuentro, que se celebró en el espacio «Gimnasio de las Ideas», donde se ubica el CIA, Centro de Inteligencia del Agua, gestionado por Aguas de Alicante, reunió a las voces implicadas en la construcción de este engranaje urbano para explicar cómo puede Alicante avanzar hacia un modelo urbano más resiliente, sostenible y preparado para los desafíos climáticos. Así, los expertos pusieron de manifiesto que los SUDS son un conjunto de soluciones que proponen gestionar el agua de lluvia de una forma más natural, distribuida e integrada en la ciudad. Frente a los modelos tradicionales, basados principalmente en evacuar el agua lo más rápido posible mediante redes subterráneas, estos sistemas plantean actuaciones que favorecen la infiltración, la retención, la reutilización y la reducción de escorrentías.

Su aplicación puede adoptar formas diversas, desde pavimentos permeables y jardines de lluvia hasta zanjas filtrantes, cubiertas verdes, alcorques estructurales o espacios públicos diseñados para retener temporalmente el agua. Más allá de su función hidráulica, estas soluciones contribuyen también a mejorar el paisaje urbano, incrementar la presencia de vegetación, reducir el efecto isla de calor y generar entornos más confortables para la ciudadanía.

La visión hidráulica la aportó José Manuel Lázaro, jefe del Departamento de la Oficina Técnica y Planificación de Aguas de Alicante, que analizó cómo estas soluciones pueden complementar las redes existentes y mejorar la respuesta urbana ante episodios de lluvia intensa. En una ciudad mediterránea como Alicante, la gestión eficiente del agua constituye un elemento esencial de cualquier estrategia de adaptación. Según su análisis, el objetivo de la Guía Básica de Diseño de Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible para Alicante y de las normativas urbanísticas es que «cualquier plan parcial o desarrollo que transforme un suelo natural en suelo urbanizado no empeore la situación previa del terreno, especialmente en términos de escorrentía y contaminación. Por ello, se exige que la urbanización mantenga o mejore las condiciones anteriores a la actuación, evitando soluciones basadas únicamente en cemento o conducciones que evacúen rápidamente el agua al mar y puedan contaminar. Para lograrlo, cada proyecto debe justificar técnicamente que sus actuaciones permiten conservar el equilibrio hidrológico previo, incorporando además el criterio del cambio climático como elemento diferenciador de esta guía».

Antonio Peral, concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Alicante,

Antonio Peral, concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Alicante / PILAR CORTES

El documento nace con la vocación de servir como referencia para orientar futuras actuaciones urbanas y facilitar la incorporación de criterios técnicos homogéneos en proyectos de transformación de la ciudad. La guía permitirá acercar estas soluciones a quienes intervienen en el diseño, planificación, ejecución y mantenimiento del espacio urbano. Su planteamiento busca traducir el conocimiento técnico en herramientas útiles para la toma de decisiones, contribuyendo a que los SUDS dejen de percibirse como actuaciones aisladas y pasen a formar parte de una estrategia urbana más amplia.

Como responsable de Green Blue Management, Sara Perales, explicó que «en la guía se ofrecen unas normas muy básicas así como cálculos para pequeñas actuaciones, como por ejemplo un jardín de lluvia o un aparcamiento reducido, con el fin de que se pueda calcular y diseñar sin esos grandes cálculos. No debemos perder esas oportunidades y deben estar claros los criterios tanto para las grandes actuaciones como para las pequeñas». Además de la parte técnica, también «debe considerarse la parte normativa, que generalmente aporta ese carácter de obligatoriedad. Sin embargo, no debe entenderse tanto como una imposición, sino como un beneficio para el conjunto de actuaciones que debemos llevar a cabo», resaltó Perales.

La cita fue punto de encuentro de técnicos y profesionales vinculados al urbanismo, la arquitectura, la gestión del agua y la sostenibilidad urbana.

La cita fue punto de encuentro de técnicos y profesionales vinculados al urbanismo, la arquitectura, la gestión del agua y la sostenibilidad urbana. / Pilar Cortés

La jornada también abordó cómo estas soluciones pueden integrarse en el planeamiento urbano y en la evolución futura de la ciudad. En este punto, Leticia Martín, directora general de Plan General y Planeamiento, puso el foco en la necesidad de que «todos podamos contribuir al sistema y de que tanto los agentes públicos como los privados que intervienen en la ciudad compartan una misma forma de actuar». Para ello, puso sobre la mesa que es necesario «cambiar radicalmente el modelo de intervención urbana y entender que nuestra ciudad, por su condición litoral y mediterránea, se enfrenta a un problema especialmente importante: el calor».

Para Martín, estos sistemas, basados en la infraestructura verde, «pueden contribuir de forma clara a mejorar la calidad de vida de la ciudadanía, puesto que ayudan a mitigar el efecto isla de calor, que es uno de los grandes problemas de Alicante». Se trata, por tanto, de asumir una «nueva forma de hacer ciudad, de posicionarnos de otra manera sobre el territorio, comprendiendo su funcionamiento en lugar de intentar adaptar el territorio a una ordenación que, en ocasiones, parece superpuesta o impuesta. Esa mirada es fundamental también desde la arquitectura», matizaba la directora general de Plan General y Planeamiento.

La incorporación de drenaje sostenible en calles, plazas o nuevos desarrollos urbanos no solo implica una cuestión técnica, sino también una forma distinta de concebir la ciudad: más permeable, más verde y mejor adaptada a las condiciones climáticas del territorio. Carlos Sánchez, presidente del Colegio Territorial de Arquitectos de Alicante, reclama que la gestión sostenible del agua «se incorpore desde el inicio del planeamiento y de cada proyecto, y no como una solución añadida al final». De igual forma, una coordinación entre arquitectos, ingenieros, paisajistas, administraciones y gestores para trabajar con criterios compartidos, así como seguridad técnica. Por último demandaba que cada actuación cuente desde el inicio con financiación, calendario, responsables y un seguimiento vinculado a un plan real de mantenimiento. Para Sánchez, «la infraestructura verde no termina con su inauguración: su valor se demuestra con el tiempo, en su funcionamiento, conservación y capacidad para mejorar la ciudad».

La cita dio clara muestra de que Alicante sitúa la planificación urbana como una herramienta decisiva para construir una ciudad más preparada, más habitable y más sostenible.

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