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La plaza Gabriel Miró de Alicante pierde su pasarela por el abandono

El Ayuntamiento retira por "precaución" la estructura "deteriorada" situada junto a las raíces de uno de los ficus en una plaza icónica que acumula años de quejas por falta de conservación

El entorno del ficus de Gabriel Miró, este lunes ya sin la pasarela de madera retirada por su deterioro

Rafa Arjones

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Borja Campoy

Borja Campoy

Alicante

La plaza Gabriel Miró de Alicante suma un nuevo síntoma de abandono. El Ayuntamiento ha retirado por "precaución" la pasarela de madera situada junto a las raíces de uno de los ficus después de que la estructura presentara un mal estado de conservación, según han señalado fuentes municipales. El Consistorio revisa ahora si "puede repararla" y volver a instalarla, aunque no ha concretado por ahora ni plazos ni si será necesario sustituirla.

La retirada llega después de que vecinos de la zona alertaran del estado de esta pequeña plataforma, que mostraba desperfectos visibles. La pasarela funcionaba como puente sobre el parterre y servía para proteger el entorno de las raíces. Parte de la madera presentaba ya signos evidentes de desgaste desde hace meses.

La actuación municipal se limita, de momento, a retirar el elemento dañado, tras la denuncia vecinal publicada por este diario. El espacio ha quedado ahora despejado, con los postes laterales y la zona del parterre a la vista. Fuentes del Ayuntamiento sostienen que la pasarela estaba "deteriorada" y que se ha retirado por "precaución", mientras se estudia su estado y si es posible repararla. La respuesta deja pendiente, sin embargo, cuándo volverá a estar en condiciones y qué intervención se plantea para evitar que el deterioro siga avanzando en una de las plazas más reconocibles del centro de Alicante.

Una turista juega con su hija sobre la pasarela de la plaza Gabriel Miró antes de su retirada

Una turista juega con su hija sobre la pasarela de la plaza Gabriel Miró antes de su retirada / Alex Domínguez

El episodio no llega en una zona cualquiera. Gabriel Miró es uno de los enclaves más icónicos de la ciudad, frecuentado por vecinos, familias, turistas y clientes de la hostelería del entorno. Su imagen forma parte del escaparate urbano de Alicante, con los grandes ficus, la fuente central, las terrazas y algunos elementos patrimoniales que la convierten en una de las plazas con mayor carga simbólica de la ciudad. Precisamente por eso, cada desperfecto pesa más y cada actuación puntual vuelve a reabrir el debate sobre su conservación.

La pasarela retirada era solo uno de los elementos señalados en las últimas quejas vecinales. También se ha venido denunciado el deterioro de las estructuras metálicas que delimitan las zonas ajardinadas en las que se encuentran los ficus. Estos elementos buscan impedir el acceso a áreas protegidas, de modo que su mal estado no solo afecta a la estética de la plaza, sino también a la protección del arbolado y a la seguridad de quienes la recorren a diario.

Una de las estructuras metálicas, este domingo caída

Una de las estructuras metálicas, este domingo caída / informacion

Las quejas se acumulan desde hace años. Vecinos, hosteleros y comerciantes ya habían denunciado problemas de mantenimiento en bancos, maceteros, jardineras, ornamentos y otros elementos de mobiliario urbano. También han alertado de suciedad, grafitis, falta de iluminación en algunos puntos y deterioro generalizado en un espacio que debería ofrecer una imagen mucho más cuidada por su ubicación y su valor urbano. Negocios del entorno han llegado a advertir en los últimos años de una pérdida de clientes y han reclamado una intervención más decidida para recuperar la plaza.

Desperfectos acumulados

El problema viene de lejos, acumulando desperfectos en jardineras, muros agrietados, adoquines levantados y fallos de riego. Las quejas han venido apuntando a una necesidad de rehabilitación más amplia, no solo a reparaciones aisladas. La plaza combina uso ciudadano intensivo, atractivo turístico y valor patrimonial, una mezcla que exige un mantenimiento constante y no solo respuestas cuando los daños son ya visibles.

Gabriel Miró conserva elementos arquitectónicos diseñados en las décadas de 1920 y 1930 por Juan Vidal y alberga algunos de los ficus más conocidos de Alicante. También acoge La Aguadora, obra de Vicente Bañuls. Ese valor histórico y simbólico contrasta con la sucesión de incidencias que vecinos y usuarios vienen denunciando desde hace tiempo. La retirada de la pasarela vuelve a evidenciar esa distancia entre la imagen emblemática de la plaza y su conservación cotidiana.

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