Comercio local
La izquierda pide "proteger" al Mercado Central de Alicante de los puestos de hostelería
El PSOE rechaza la autorización para mesas y sillas, Compromís pide medidas que premien el comercio tradicional y Esquerra Unida critica que Barcala ha firmado "el parte de defunción" del histórico edificio de abastos

La concejala Lidia López habla sobre la modificación de la ordenanza de Mercados / Rafa Arjones

La izquierda presiona al Ayuntamiento de Alicante con el papel de la hostelería en los mercados municipales. El PSOE rechaza el permiso para la instalación de mesas y sillas, Compromís reclama al gobierno de Luis Barcala que proteja el carácter tradicional de estos espacios e impulse medidas para fomentar el pequeño comercio, mientras Esquerra Unida cree que el alcalde ha "firmado la defunción" de los centros de abastos con su intención de flexibilizar las condiciones de los negocios gastronómicos.
La concejala socialista Trini Amorós ha señalado que la propuesta de ordenanza realizada por el gobierno del PP "no define el modelo de mercados que necesita Alicante". En ese sentido, ha señalado que establecer un precio público a un comercio que presta un servicio esencial, como es la alimentación, "parece lógico", pero que "no lo es tanto que la actividad hostelera pague lo mismo porque no es un servicio es esencial".
Además, Amorós ha destacado que la propuesta del PP contradice la propia realidad de los mercados municipales porque en espacios como el de Benalúa "ya existe actividad hostelera que no está ubicada en la zona periférica", como defiende el ejecutivo de Barcala. A su vez, se ha mostrado en contra de que se puedan ubicar mesas y sillas en zonas comunes, porque dificultan la movilidad y la accesibilidad.
Por su parte, el portavoz de Compromís, Rafa Mas, ha abogado por "proteger la función pública del Mercado Central" para evitar que "la actividad más rentable acabe desplazando al comercio tradicional". Al respecto, el valencianista ha apuntado que "la obligación del Ayuntamiento es garantizar el equilibrio para que el Mercado Central siga siendo un mercado de abastos y no termine convertido en una zona exclusivamente gastronómica".
Por ello, Mas ha propuesto declarar expresamente que la función principal del Mercado Central es el comercio alimentario y el abastecimiento de proximidad; fijar un porcentaje máximo de restauración mediante la ordenanza o los pliegos de concesión; y priorizar aquellas actividades comerciales que contribuyan al abastecimiento y al producto fresco, entre otras medidas.
Mientras, Lucía Ibáñez, coordinadora de Esquerra Unida Alacant, ha lamentado que "lo que hace el gobierno de Barcala es firmar el certificado de defunción del Mercado Central de Alicante tal y como se ha conocido durante más de un siglo". Según Ibáñez, "el PP pretende hacer creer a la ciudadanía que no puede limitar el crecimiento de la hostelería porque la ley no se lo permite", pero defiende que ese postulado "es falso" porque "cualquier ciudad que quiera proteger sus mercados aprueba un Plan de Usos o unos pliegos de condiciones que fijan claramente qué actividades son prioritarias y cuáles deben ser complementarias".
Por todo ello, la coordinadora de Esquerra Unida ha criticado que la propuesta del gobierno de Barcala "no protege el comercio de proximidad, no garantiza el abastecimiento de alimentos frescos ni el futuro de los placeros y apuesta por un modelo de ciudad donde todo acaba reducido a terrazas, consumo y ocio".
Sin límite y con horario ampliado
Las críticas de la izquierda llegan después de que el Ayuntamiento de Alicante haya confirmado que no limitará los puestos de hostelería en los mercados municipales. La concejala de Comercio, Lidia López, señaló este lunes que la normativa europea no permite fijar un porcentaje máximo de negocios de restauración en los espacios de abastos, por lo que la ordenanza (que se espera renovar este mes) dejará fuera la principal reivindicación de los placeros: que estos establecimientos no superen el 12 % del total de comercios.
En concreto, el Consistorio apunta que la Directiva 2006/123/CE del Parlamento y del Consejo Europeo, relativa a los servicios en el mercado interior, es una normativa de aplicación en todos los mercados de España. Pese a ello, la concejala popular ha remarcado que el gobierno municipal abogará porque "la actividad se desarrolle con normal funcionamiento y no haya un exceso", aunque no ha avanzado medidas concretas que puedan impedir el crecimiento del porcentaje de puestos de hostelería en los mercados de Alicante.
Por ahora, la propuesta de modificación para la Ordenanza Municipal de Mercados del gobierno de Barcala, que se debatirá en el próximo Consejo Local de Comercio, el 21 de julio, incluye novedades relativas para los puestos dedicados a la hostelería, que contarán ahora con "la posibilidad de disponer de horarios ampliados dentro del límite aprobados por el Ayuntamiento, respetando las tareas de limpieza, mantenimiento y seguridad del recinto y el horario máximo fijado para el cierre del Mercado". Además, también está previsto que puedan solicitar la instalación de mesas y sillas.
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