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INTEGRACIÓN

Dani Olmo habla en croata tras ganar el Mundial y provoca un dardo desde Alicante

El futbolista respondió con fluidez a los periodistas croatas durante la celebración de España y su gesto reabre el debate sobre la integración lingüística de algunos residentes extranjeros

Dani Olmo durante la celebración este lunes en la plaza de Cibeles de la conquista del Mundial 2026 por parte del combinado español.

Dani Olmo durante la celebración este lunes en la plaza de Cibeles de la conquista del Mundial 2026 por parte del combinado español. / SERGIO PEREZ / EFE

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J. A. Giménez

J. A. Giménez

Alicante

Dani Olmo volvió a sorprender fuera del terreno de juego durante las celebraciones por el segundo Mundial conquistado por España. Al encontrarse con periodistas croatas que cubrían la fiesta de la selección, el futbolista cambió de idioma con total naturalidad y respondió a sus preguntas en croata.

El momento no tardó en circular por las redes sociales. Más allá de la facilidad lingüística del jugador, numerosos usuarios destacaron el respeto que demuestra hacia el país en el que comenzó su carrera profesional. Entre las reacciones apareció un comentario con un marcado acento alicantino: "Bravo por Dani Olmo, cinco años en Croacia y habla croata perfectamente, y tenemos Alicante llena de británicos que llevan 30 años aquí y no se molestan ni en decir hola".

La comparación es un dardo dirigido a quienes se instalan durante décadas en otro país sin aprender siquiera las expresiones más elementales de su lengua. No se trata de señalar a toda la comunidad británica, integrada por situaciones muy diferentes, sino de recuperar un debate recurrente en numerosos municipios de la Costa Blanca: ¿es posible hablar de integración cuando no existe interés por comunicarse en el idioma del lugar de residencia?

De La Masia a Zagreb con solo 16 años

La relación de Dani Olmo con Croacia comenzó en 2014. Con apenas 16 años, tomó una decisión poco habitual para un canterano del Barcelona y abandonó La Masia para fichar por el Dinamo de Zagreb. Permaneció allí hasta enero de 2020, cuando se marchó al RB Leipzig, por lo que vivió más de cinco años en el país balcánico.

Olmo no se limitó a jugar al fútbol. Aprendió croata, se adaptó a la vida de Zagreb y terminó convertido en uno de los jugadores más queridos de la competición. En 2018 fue elegido jugador del año en Croacia y, al término de la temporada 2018-2019, recibió los reconocimientos de mejor futbolista y mejor joven de la liga.

El propio jugador ha explicado en anteriores entrevistas que se trasladó a Zagreb acompañado por su madre y que aquella experiencia, iniciada cuando todavía era adolescente, marcó profundamente su vida. Su dominio del idioma es una consecuencia visible de esa inmersión: no se conformó con comunicarse en inglés dentro del vestuario, sino que aprendió la lengua de la sociedad que lo acogió.

Un debate especialmente reconocible en la Costa Blanca

El comentario ha encontrado eco en Alicante porque la provincia posee una de las poblaciones extranjeras más numerosas de España. Según el informe de ASTI (la Asociación de Solidaridad con los Trabajadores Inmigrantes) referido a los datos del 1 de enero de 2024, había 464.601 residentes extranjeros y la comunidad británica continuaba siendo la nacionalidad foránea más numerosa.

Ingleses tomando cerveza en uno de los pubs más conocidos de la zona guiri.

Ingleses tomando cerveza en uno de los pubs más conocidos de la zona guiri de Benidorm. / David Revenga

En localidades de la Marina Alta, la Marina Baixa y la Vega Baja existen urbanizaciones, comercios y servicios orientados casi por completo a residentes de habla inglesa. Esa realidad permite a algunas personas desarrollar gran parte de su vida cotidiana sin necesitar el castellano ni el valenciano, desde hacer la compra hasta acudir a determinados establecimientos o relacionarse con su entorno más próximo.

Aprender una lengua con fluidez no resulta igual de sencillo para todo el mundo. Influyen la edad, el tiempo disponible, la formación y las circunstancias personales. Sin embargo, el gesto de Dani Olmo ha servido para recordar que interesarse por el idioma de la tierra que acoge también es una forma de respeto, convivencia e integración.

El futbolista podía haber respondido en español o en inglés, pero eligió el croata ante los reporteros de aquel país. Un detalle de apenas unos segundos que, desde Alicante, ha terminado convertido en una comparación incómoda para quienes llevan media vida en la Costa Blanca y todavía no han aprendido a decir mucho más que "hola" o "gracias".

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