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Salud pública

Sanidad refuerza la vigilancia de los mosquitos con la participación ciudadana y la aplicación Mosquito Alert

La OMS alerta del aumento de los casos de dengue y chikungunya y del riesgo de expansión del virus del Nilo, del que en julio se confirmó un caso en Alicante

Imágenes de archivo de una invasión de mosquitos en Urbanova

Los mosquitos invaden Urbanova / Héctor Fuentes

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J. Hernández

J. Hernández

El Ministerio de Sanidad anima a la ciudadanía a colaborar en la vigilancia de los mosquitos a través de la aplicación Mosquito Alert, una herramienta de ciencia ciudadana que contribuye a la detección temprana de especies invasoras, como el mosquito tigre, y al seguimiento de los riesgos para la salud pública a través de la cual cualquier persona puede enviar fotografías de estos insectos, comunicar posibles lugares de cría o notificar picaduras.

El aumento de las temperaturas, las olas de calor y otros fenómenos extremos asociados al cambio climático están modificando la distribución, la actividad y los periodos de presencia de los mosquitos capaces de transmitir enfermedades. En este contexto, la información aportada por la ciudadanía permite complementar los sistemas convencionales de vigilancia y detectar de forma temprana cambios que pueden afectar a la salud pública.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha alertado en 2026 del aumento de los casos de dengue y chikungunya en determinadas áreas de América y Asia y del riesgo de expansión del virus hacia nuevas áreas geográficas, y ha recomendado reforzar los sistemas de vigilancia y control.

Casos notificados

En España, hasta el 19 de julio, se habían notificado 108 casos importados de chikungunya, frente a los 37 registrados en el mismo periodo de 2025. Más de la mitad procedían de Bolivia y alrededor del 21% de Cuba. Hasta la fecha no se han documentado en España casos autóctonos de chikungunya transmitidos por mosquitos, pero la presencia de Aedes albopictus (mosquito tigre) en gran parte del litoral mediterráneo, las islas Baleares y otras localizaciones en nuestro país, indica el riesgo de que el virus e introduzca a partir de viajeros infectados y pueda ser transmitido a otras personas a través de estos mosquitos locales.

El dengue, otra enfermedad transmitida por mosquitos del género Aedes sigue muy presente en lugares endémicos. Hasta el 19 de julio se habían notificado 124 casos importados, frente a los 153 registrados en el mismo periodo del año anterior. Cerca de la mitad estaban relacionados con viajes a Maldivas y algo más del 25% con otros países de América. Este año no se han notificado casos autóctonos de dengue en España, aunque desde 2018 se han registrado episodios esporádicos de transmisión local, lo que hace necesario mantener la vigilancia y la detección temprana.

Crece el miedo por el virus del Nilo

Agencia ATLAS / Foto: EFE

Circulación

Preocupa también la circulación del virus del Nilo Occidental, transmitido principalmente por mosquitos del género Culex. Hasta el 22 de julio de 2026 se había confirmado un caso humano en Alicante y dos en Sevilla, además de numerosas detecciones del virus en mosquitos en Sevilla y Almería. Hasta esa fecha no se habían notificado focos en équidos ni en aves durante la temporada de este año.

Durante 2025 se notificaron 45 casos humanos autóctonos, 37 confirmados y ocho probables, frente a los 158 registrados en 2024. La mitad de los casos sintomáticos presentó enfermedad neuroinvasiva y se produjeron cinco fallecimientos. Este miércoles se ha producido el deceso de un hombre en Sevilla.

El aumento de las temperaturas puede favorecer la expansión de algunas especies y prolongan su actividad desde la primavera hasta el otoño. Sin embargo, las olas de calor extremas y las sequías prolongadas también pueden reducir su supervivencia al limitar el agua necesaria para el desarrollo de las larvas. La relación entre el calor, la presencia de mosquitos y la exposición a sus picaduras no es, por tanto, lineal y continúa, siendo objeto de investigación.

Aumento de temperaturas

“Lo importante no es solo saber si habrá más o menos mosquitos, sino entender cómo las olas de calor alteran su comportamiento y la exposición de las personas a las picaduras. La participación ciudadana aporta datos esenciales para comprender estos cambios y desarrollar modelos de predicción más precisos”, explica Frederic Bartumeus, investigador ICREA en el Centro de Estudios Avanzados de Blanes del CSIC y codirector de Mosquito Alert.

A través de Mosquito Alert, cualquier persona puede enviar fotografías de mosquitos, comunicar posibles lugares de cría o notificar picaduras. Las observaciones son revisadas por especialistas y utilizadas por investigadores y administraciones públicas para complementar la vigilancia entomológica.

“Entender dónde avanzan los mosquitos, dónde persisten y cómo cambian sus patrones de actividad es esencial para anticipar escenarios futuros. El cambio climático introduce nuevas incertidumbres y obliga a mejorar continuamente nuestras herramientas de seguimiento y predicción”, señala Lucía García San Miguel, del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad.

Desde su puesta en marcha en 2014, Mosquito Alert ha contribuido a detectar mosquitos invasores en casi 500 municipios españoles y ha participado en el 32% de los primeros hallazgos registrados en España.

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