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El emotivo recibimiento de los bomberos de Alicante a Jimmy, el maratoniano que corre para prevenir el suicidio

Los efectivos del parque de Playa de San Juan le reciben entre sirenas y aplausos durante su recorrido de casi 4.000 kilómetros por toda España

El emotivo recibimiento de los bomberos de Alicante a Jimmy, el maratoniano que corre para prevenir el suicidio

Pilar Cortés

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Lydia Ferrándiz

Lydia Ferrándiz

Alicante ha recibido este miércoles con un pasillo de aplausos, sirenas y abrazos a Jaime Domínguez, conocido como JimmyGo, el bombero del Ayuntamiento de Madrid que recorre España para visibilizar la salud mental y la prevención del suicidio. Su llegada al parque central Ildefonso Prats, en Playa de San Juan de Alicante, no ha sido la de un corredor cualquiera. Compañeros del Servicio de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento de Alicante le esperaban junto a los camiones para rendir homenaje a uno de los suyos, que afronta uno de los mayores desafíos deportivos y humanos de su vida.

Tras completar los primeros 35 kilómetros de la etapa, Jimmy cruzó las puertas del parque entre el sonido de las sirenas, los aplausos de los bomberos y el cariño de decenas de personas que quisieron acompañarle. Después llegaron los abrazos, las fotografías en una jornada marcada por las altas temperaturas.

La parada en Alicante forma parte de “Romper el Silencio”, un reto con el que el corredor enlazará 30 maratones en 30 días durante sus vacaciones. La iniciativa comenzó el pasado 1 de agosto en Málaga y concluirá en Santiago de Compostela, aunque el proyecto deportivo acumula ya 56 maratones dentro de un recorrido total de 3.953 kilómetros, una cifra elegida para recordar a las 3.953 personas que perdieron la vida por suicidio en España durante 2024.

Correr para hablar de un problema silenciado

Jaime Domínguez explica que el objetivo nunca ha sido el deporte en sí, sino utilizarlo como altavoz para una realidad de la que, asegura, todavía cuesta hablar. “Esto es una iniciativa de visibilización, de concienciación y de aprendizaje con el problemón que tenemos con el suicidio y todo lo que acarrea”, afirma.

El bombero reconoce que le preocupa especialmente la situación de los jóvenes. “Creo que tienen un potencial brutal y que tenemos que ayudarles a explotarlo”, señala. Por eso decidió convertir la cifra de fallecidos en kilómetros y transformar ese número en un desafío extremo capaz de captar la atención de la sociedad.

En España llevamos varios años rondando las 4.000 personas. Son entre once y doce fallecimientos al día. Muchísima gente no es consciente de esas cifras y, cuando uno se para a pensarlo, son muy elevadas. Lo primero que hay que hacer es tener conciencia del problema”, sostiene.

Para Domínguez, el deporte también puede desempeñar un papel importante en la prevención. “Creo que aporta muchas herramientas para la salud mental. Evidentemente no cuando una persona está en una situación crítica, pero sí antes. Puede ayudar mucho y por eso quería unir ambas cosas”.

JimmyGo, el bombero del Ayuntamiento de Madrid que recorre España para visibilizar la salud mental y la prevención del suicidio, homenajeado en Alicante.

JimmyGo, el bombero del Ayuntamiento de Madrid que recorre España para visibilizar la salud mental y la prevención del suicidio, recibido en Alicante. / Pilar Cortés

Un reto físico y emocional

El desafío está llevando al límite al bombero madrileño. Corre prácticamente sin descanso, compatibilizando entrenamientos con sus guardias y, ahora, dedicando sus vacaciones a completar una maratón diaria.

“Hoy es el maratón número 56 y estoy devastado. Duermo cuatro horas al día y no me da tiempo ni a estirar, ni a ir al fisioterapeuta. Físicamente es muy duro”, reconoce.

Sin embargo, asegura que el desgaste emocional es incluso mayor. Cada jornada recibe el testimonio de familiares y amigos que han perdido a un ser querido por suicidio o que han vivido situaciones relacionadas con la salud mental.

“Todos los días alguien se acerca y nos cuenta su historia. Estamos hablando de vidas directas y eso supone una responsabilidad enorme”, explica.

Aun así, mantiene intacta la motivación. “Estoy feliz con lo que hago porque creo que el impacto está siendo tremendo. Estoy convencido de que estas cifras pueden cambiar. Lo que está claro es que, si no afrontamos el problema y no hablamos de él, no lo vamos a solucionar”.

Durante todo el recorrido, Jimmy porta la denominada Antorcha del Silencio, un símbolo en el que familiares y amigos dejan mensajes de recuerdo y esperanza. Esa antorcha seguirá avanzando durante las próximas semanas hasta llegar a Santiago de Compostela, donde el corredor pondrá fin a un viaje de casi cuatro mil kilómetros que busca demostrar que pedir ayuda también es un acto de valentía.

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