Diez millones de euros ha repartido la administración de lotería número 4 de Crevillent El Tropel (apodo de uno de los propietarios), donde loteros, agraciados, vecinos y curiosos coincidían a última hora de la mañana de este martes para celebrar con un par de espumosos e incluso camisetas impresas a contrarreloj que aquí había caído parte del segundo premio del Gordo de Navidad.

Un total de 80 décimos se habían vendido en este despacho, ubicado en el número 11 de la céntrica calle Virgen del Pilar y con una historia de prácticamente dos décadas a sus espaldas en la localidad crevillentina. En esa historia han repartido varios premios de la Quiniela y la Bonoloto, pero ninguno del Gordo de Navidad. Hasta este martes.

«Estoy en una nube», afirmaba en un primer momento Eva Herrero que, junto a su hermano Antonio, regenta esta administración, la cual durante, unas horas, fue el foco principal de atención en la localidad.

El segundo premio de la Lotería de Navidad deja 10 millones en Crevillent

Los clientes de los bares próximos y los transeúntes se contagiaban también de la fiesta y la alegría que se había generado a la entrada de este despacho, ubicado en una esquina y adonde no tardaron en acudir algunos de los agraciados.

Un matrimonio mayor con al menos un décimo se puso hasta las camisetas alusivas que indicaban el número premiado: el 06095. «Lo he recibido con mucha emoción. Debo una hipoteca y me hacía falta», señalaba la mujer, que permanecía en shock y que ya estaba algo mareada entre tanta expectación y numerosas felicitaciones.

Al filo de las dos de la tarde, otra agraciada se acercaba para preguntar cuánto dinero correspondía a un décimo. «125.000 euros», le informaba directamente Eva Herrero, mientras la joven sacaba uno de los décimos premiados conteniendo muy bien la emoción.

En el día de su cumpleaños

«Estaba en casa, he visto que ha salido el número y he venido hasta aquí, que es mi administración de lotería favorita. Creía que el premio eran 6.000 euros», relataba Ruby Rodríguez, una colombiana que lleva cinco años en Crevillent y que tiene a sus tres hijos en su país natal. «Quiero el premio para pagarles un viaje a mis hijos, que vengan a verme y para ayudar a mi familia», explicaba esta mujer, quien aseguró que estaba además en paro y que justo era el día de su cumpleaños.

Ella lo compró aquí hace un mes, pero ayer por la tarde todavía quedaban unos pocos décimos, indicaba Antonio Herrero, muy conocido en Rafal, su localidad de origen, con el apodo de El Tropel, comose llama esta administración de lotería.

Y gracias a estos hermanos, hasta la mencionada localidad de la Vega Baja también han llegado una decena de décimos de este segundo premio del Gordo de Navidad, muy repartido, vendido en ventanilla sobre todo a la gente de Crevillent y, al parecer, fruto de un intercambio con una administración de San Pedro del Pinatar.