En tierra de nadie por una terraza en Santa Pola

Vecinos de una urbanización critican que un restaurante incumple la ordenanza con más mesas y ruidos y que el Ayuntamiento no actúa

Fachada del Ayuntamiento de Santa Pola.  | INFORMACIÓN

Fachada del Ayuntamiento de Santa Pola. | INFORMACIÓN / j.r.esquinas

J. R. Esquinas

J. R. Esquinas

En tierra de nadie. Así se sienten vecinos de una urbanización de Santa Pola que vienen reclamando al Ayuntamiento desde hace meses que se ponga orden a una terraza que tienen justo debajo. Aseguran que el restaurante está incumpliendo varios artículos de la ordenanza de ocupación de vía pública al invadir aceras, dejar mesas y sillas casi pegadas al edificio, ampliar a su criterio la terraza y utilizar sombrillas que no son ignífugas sobre las que se posan ramas de un árbol y hojas y que, alertan, pueden propagar un posible incendio.

Lo más preocupante según los residentes es que han trasladado ya esta inquietud al equipo de gobierno, y que a pesar de haber sido incluso recibidos en el Ayuntamiento, meses después la situación sigue igual porque no han pasado técnicos para revisar si se cumplen o no los criterios de la ordenanza.

Escritos

Desde la comunidad de propietarios de este residencial, ubicado en próximo al paseo marítimo en el centro urbano, han remitido escritos por registro de entrada para denunciar la situación, y alertan de que la ciudadanía en general de la villa marinera se encuentra desamparada.

Declaración responsable

Explican que tras la pandemia de coronavirus el Ayuntamiento permite la ampliación de terrazas con la simple presentación de una declaración responsable de la ocupación de la vía pública, por lo que quien la solicita se compromete a que dicha ocupación cumpla con los requisitos técnicos y administrativos exigidos en la ordenanza municipal , algo que según los residentes «incumple manifiestamente».

Alertan, al hilo, de que se abre un melón para que cada establecimiento pueda campar a sus anchas porque no se están pidiendo solicitudes de ampliación, si no que se da parte a la administración del mobiliario que van a necesitar utilizar, apuntan los residentes.

Incumplimiento

Narran a INFORMACIÓN que en el caso de este establecimiento tiene autorizado un modelo E de terraza, la cual no debería montarse a diario y que además de ese espacio ha ampliado con 17 sombrillas no ignífugas , que están prohibidas por la ordenanza municipal, y sus respectivas mesas y sillas «con el correspondiente ruido generado a diario durante dos horas con arrastres de sombrillas, tiestos y grandes macetas, mesas y sillas, operación esta que se repite a diario también con el desmontaje de esta nueva ampliación de terraza», lamentan.

Un pleno de Santa Pola, en imagen de archivo

Un pleno de Santa Pola, en imagen de archivo / INFORMACIÓN

Al hilo, indican que sobre estas sombrillas reposan las ramas y hojas de un gran ficus que no se poda desde hace más de un año, según la versión de los residentes y temen que ante un acto vandálico se puedan prender y el edificio corra el riesgo de verse afectado por un siniestro. De igual forma, manifiestan que cuando se producen fuertes vientos se abaten las sombrillas contra el suelo «poniendo igualmente en riesgo a vecinos, transeúntes y niños que juegan junto al restaurante».

En otro orden de cosas, se trasladan al artículo 16 de la ordenanza de 2018, la última vigente, para indicar que es en el interior del inmueble donde debe residir en esencia el negocio principal «algo que incumple este restaurante cuyo volumen de negocio está en el uso abusivo y desmedido de un espacio público», critican.