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La historia de Santa Pola cobra vida con el Desembarco moro

Las tropas de la media luna pisan tierra en la Playa de Levante con una representación marcada por el dramatismo

La Embajada Mora solicitará la rendición cristiana a las 19 horas de la tarde del primer día de septiembre

Juan Fernández

Juan Fernández

La historia de Santa Pola cobra vida. Un municipio que mira al frente sin olvidar su pasado, representando escenas lo más cercanas posible a la fidelidad de los hechos y creando una novela histórica llena de dramatismo. Ficción, tradición y realidad, un cóctel de sensaciones que marcan la celebración de unas fiestas patronales más que esperadas con su emblemático asalto moro.

Tras el pregón realizado por el filólogo santapolero y profesor universitario Antoni Mas i Miralles, la llamada a la población arrancó a las nueve de la mañana del primer día de septiembre con una despertà que supuso el inicio de la jornada, anunciada al son de cohetes y tambores para que nadie se quedara rezagado en casa. Un aviso de lo que estaba por venir con un majestuoso Desembarco a cargo del bando moro.

A las 10 de la mañana, frente al Ayuntamiento de Santa Pola, se iba a rememorar un acontecimiento clave: el asalto moro en la Playa de Levante, acción que escenifica la llegada de las tropas moras a la localidad engalanada con disparos de arcabucería. Todo esto, con la intención de llevar a cabo un espectáculo lleno de dramatismo y espectacularidad. Un gran número de asistentes no se quisieron perder el Desembarco dentro de la festividad en honor a la Virgen de Loreto pese al fuerte calor asfixiante que amenazaba a la localidad.

Esta escenificación revive el histórico arribo del bando moro a la costa de Santa Pola, donde se produce una solicitud de rendición a los cristianos. Esta representación destaca por una emocionante batalla cuerpo a cuerpo, en la que se entrelazan espadas y arqueros, acompañada de impresionantes danzas y el estruendo de disparos de arcabucería. Se trata de un evento que sumerge a los asistentes en épocas pasadas, permitiéndoles experimentar la rica historia de la ciudad en su máxima expresión.

Se hizo hincapié en la milenaria historia de la localidad, receptora de múltiples culturas que la han forjado a través de los siglos. Su bahía fue escala obligada para el comercio en el antiguo Mediterráneo, pero también refugio de navegantes y creadora de deseos de conquistas. En el acto se recordaron tiempos de corsarios berberiscos así como la construcción, hacia el año 1337, de la torre del Cap de l’Aljub, auténtico origen de la actual Santa Pola y primer edificio que sirvió como refugio a los pobladores.

Es, por tanto, mucho más que una actividad festera. Es un recuerdo al pasado disfrazado de novela histórica. Un acercamiento a los cimientos de la localidad y una introducción al resto de la fiesta. Los eventos festivos se extenderán hasta el 8 de septiembre, contando con una variada programación de actividades en la que no faltarán desfiles de Moros y Cristianos, pasacalles musicales, concursos de calles engalanadas y espectáculos de fuegos artificiales nocturnos. Además, la Embajada Mora solicitará la rendición cristiana, frente al castillo, a las 19 horas de la tarde del 1 de septiembre.

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