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El covid acaba con los «mojiteros» en la playa

El control estricto de accesos y el aumento de la vigilancia policial hacen desaparecer de Benidorm a cuberos y acaba con los botellones en la arena

Tres agentes de la Policía Local patrullan en «quad» por una de las playas de Benidorm en las que se ha intensificado la vigilancia. DAVID REVENGA

Tres agentes de la Policía Local patrullan en «quad» por una de las playas de Benidorm en las que se ha intensificado la vigilancia. DAVID REVENGA

La imagen de las playas de Benidorm en verano ha cambiado. Ahora, las cuerdas marcan las parcelas donde deben estar los bañistas tomando el sol y el control de accesos y de aforo se ha convertido ya en algo habitual en el día a día. Pero además, otra cosa ha cambiado en los arenales de Benidorm y de la mayoría de playas de la provincia: ya no hay venta ambulante, ni de bebidas con los conocidos como «mojiteros», ni de cualquier otro producto ilegal.

Y es que las medidas sanitarias y de seguridad tomadas para hacer frente al coronavirus en las playas de la capital turística han hecho que desaparezcan de la arena cualquier rastro de «cuberos» con sus bandejas en alto ofreciendo bebidas por la arena a los usuarios, una práctica que, además de insalubre, no está permitida en los arenales.

Cabe recordar que era habitual en las playas de Levante y Poniente, sobre todo, en verano. De hecho, en agosto de 2017 incluso se produjo un altercado entre un grupo de estos «cuberos» y la Policía Local en la que resultaron heridos varios agentes. El Ayuntamiento intentó poner cerco a esta actividad que no solo afectaba a la imagen de las playas sino también a la salud ya que, un informe sanitario, alertaba del peligro de esas bebidas vendidas sobre la arena cuya procedencia también estaba en entredicho. Así, la presión policial de los últimos años, en la que incluso se planteó acusar a estos individuos de desobediencia policial para poder denunciarles ante el juzgado, había conseguido reducir la presencia de estos vendedores sin licencia pero no había borrado su huella del todo, algo que sí parece haber conseguido el covid.

Y es que, según explicaron fuentes municipales, ahora las playas están bajo un estricto control tanto sanitario como de seguridad. Para acceder a la arena durante el día hay que hacerlo por medio de una reserva previa en la playa de Levante (donde hay que identificarse en la plataforma web para conseguir una «entrada») y pasando por un control de accesos con personal que se encarga de vigilar quién entra y quién sale en las tres playas. Así que estas medidas parece que han disuadido a cualquier persona que quisiera realizar una actividad no permitida en la playa, desde esa venta de bebidas ilegales a los masajes sin licencia o la venta de productos sin permiso. Es más, también parece haber disuadido a los «trileros» a los que ya no se les ve a las horas centrales del día en el paseo con su juego de la «patata».

Además, solo se abren los arenales de 9.00 a 21.00 horas. El concejal de Seguridad, Lorenzo Martínez, explicó que «los hurtos también se han reducido al mínimo» además del «vandalismo o los botellones en la arena o en los bordes del paseo». No poder estar en la playa a partir de las 21.30 horas también ha contribuido a esto último. La concejala de Playas, Mónica Gómez, indicó a este diario que «el sistema de seguridad sanitario también ha contribuido a la seguridad ciudadana» y que «con el control de accesos, no se puede entrar a la playa» de cualquier manera como antes. Con todo, la Policía Local también ha intensificado aún más que otros veranos su presencia en las playas y en los paseos. Hasta 70 efectivos trabajan en distintos turnos en esa vigilancia, una parte de ellos en moto y otros en «quads» por la arena.

Tranquilidad ciudadana

Las medidas tomadas para reducir el aforo de las playas por el Ayuntamiento de Benidorm y otros de la comarca como Finestrat han hecho desaparecer todas estas prácticas que no están permitidas. Cabe recordar que el cerco policial en los últimos años en Benidorm había hecho que los «mojiteros» se hubieran desplazado a otras playas de la comarca para poder seguir realizando esta actividad en Benidorm. En Finestrat, donde se vieron por primera vez a alguno de ellos el verano pasado, también han desaparecido. Esta playa cuenta también con un control de accesos desde las 9.00 hasta las 21.00 horas y un aforo limitado de 1.000 personas. También se ha intensificado la presencia policial y hay controladores en la arena. En l'Alfàs del Pi también se vigila el acceso este verano. Así que se les acaban las posibilidades a «mojiteros» o cualquier otra persona que quiera realizar alguna actividad similar.

Nuevo lleno total de las playas para hoy

Benidorm sumó ayer lunes un nuevo cartel de «aforo completo» para la playa de Levante donde se ha puesto en marcha la plataforma web para obtener cita previa para poder entrar a este arenal. Pero además, en el primer día en el que se había adelantado la reserva para el día siguiente a las 9.00 horas, tres horas antes de lo que se hacía hasta ahora, a las 10.30 horas apenas quedaban ya huecos para hoy martes para reservar una parcela en esta playa.

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