Los IV Premis Altea de Literatura i Investigació tuvieron finalmente su merecida gala en la noche de este jueves, después de que la Gala y la Fiesta de la Literatura Valenciana se suspendiera el pasado 4 de abril en el Palau Altea a causa del Estado de Alarma provocada por el COVID-19. En un sencillo y emotivo acto celebrado el jueves en el salón de actos del Centro Social de Altea bajo las medidas de seguridad e higiene que marcan los protocolos sanitarios, se presentaron en sociedad las obras ganadoras de los tres apartados de estos premios, recién editadas y salidas de las planchas de las imprentas: “No podria ser més feliç”, de Josep Escarré (Premi Altea de Literatura Infantil i Juvenil); “La bèstia en què cavalquem”, de Ferran García-Oliver (Premi Carmelina Sánchez Cutillas de Novel.la i Prosa Creativa); y “De la mar a la terra”, de Antonio Belda Antolí (Premi Francesc Martínez i Martínez d’Assaig i Investigació). Como deferencia, el Ayuntamiento de Altea, organizador del evento, obsequió a los asistentes con los ejemplares de las obras de Josep Escarré y Ferran García-Oliver.

El acto estuvo presidido por el alcalde de Altea, Jaume Llinares; la concejala de Cultura, Aurora Serrat; el director de la Càtedra Enric Valor de la Universidad de Alicante, Joan Borja; el director de Publicacions i Investigació del Institut Alacantí de la Cultura Juan Gil-Albert, Toni Cabot; y el presidente de la Fundación Caixaltea, José Miguel Cortés.

Aurora Serrat dio la bienvenida a los asistentes y agradeció “ a todos los que hacen posible estos Premis Altea para poder compartir el amor por el arte de las palabras, la pasión por el conocimiento de las palabras, y la creación literaria”. La edil de Cultura resaltó el esfuerzo y trabajo de personas e instituciones “que con su respaldo e impulso han permitido que los Premis Altea sea ya un certamen literario consolidado, conocido y referente de las letra valencianas”. Citó al escritor e investigador alteano Francesç Martínez i Martínez, y a su nieta Carmelina Sánchez-Cutillas “como dos de las figuras clave en las letras valencianas que han inspirado estos premios literarios”, y añadió que los Premis Altea “convierten a nuestro municipio como capital de las letras valencianas contemporáneas”.

Entrega de los premios

Llegado el momento de entregar los premios, Toni Cabot, en representación del Institut Alacantí de la Cultura Juan Gil-Albert, patrocinador y editor del Premi Francesc Martínez i Martínez d’Assaig i Investigació, indicó que se estrenaba “oficialmente” como director de Publicaciones e Investigación del Gil-Albert “fuera de Alicante y tomando el relevo de Joan Borja”. Cabot resaltó que Altea “tiene una cosecha cultural muy importante que se acrecienta con la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Miguel Hernández”, y afirmó que el Instituto Juan Gil-Albert “cuida y preserva el legado literario de lo nuestro, papel transmisor de la cultura y tradiciones populares que el Premi de Assaig i Investigació adopta perfectamente”. Acto seguido, Toni Cabot entregó el trofeo “Penell”, obra de Serafín Cortés, a Antoni Belda. El escritor, biólogo alcoyano nacido en 1981, explicó que “De la mar a la terra” es un trabajo de investigación etnológica que nace “como un reto personal para recopilar la información que, sobre hongos, fauna y flora, se encuentra en la memoria, las costumbres y los saberes de los habitantes de Altea y la Marina Baixa. Se trata por lo tanto, de un conocimiento basado en mis vivencias, sobre todo durante el tiempo en el que residí en Altea, donde me aproximé a gente y su cultura, tanto del mar como de la tierra, de la caza o de la pesca”.

Por su parte, Joan Borja director de la Càtedra Enric Valor de la Universidad de Alicante, responsable de Aila Edicions e impulsor de este certamen literario junto al Ayuntamiento de Altea, hizo un minucioso recorrido por las dos obras literarias editadas por Aila, y regaladas al público, “a través de los sentimientos aflorados en el tiempo que durante el confinamiento dediqué a la lectura de ‘No podría ser més feliç’ y ‘La bèstia en que cavalquem’ transportándome a mis años de juventud de los años 80, en la primera, y al valor del tiempo que pasa por nosotros y todo lo que nos rodea, en la segunda”. Borja anunció, asimismo que estos dos libros se distribuirán por la red de 643 bibliotecas públicas de la Comunidad Valenciana, “aportando con ello mayor conocimiento de estos premios literarios y de Altea”. Después, la concejala Aurora Serrat entregaba a Josep Escarré el trofeo “Aila”, creado en los talleres de la Facultad de Bellas Artes de Altea. El autor es licenciado en Ciencias de la Información, además de traductor y escritor. En su discurso indicó que no escribía “desde el siglo pasado” y explicó que su obra “está protagonizada por Marc, un adolescente de dieciséis años que, como tantos otros, tiene una familia que le quiere mucho, amigos, novia, etc. pero su vida se trastoca cuando sus padres deciden divorciarse tras 20 años de matrimonio. A partir de ahí, el protagonista intenta aclarar el motivo que les ha llevado a tomar una decisión tan drástica a sus padres, y busca el apoyo moral de Celia, una amiga de su madre, de sus amigos y, sobre todo, de Emma, ​​su profesora de filosofía, con quien tiene mucha confianza”.

El presidente de la Fundación Caixaltea, patrocinadora del Premi Carmelina Sánchez Cutillas de Novel.la i Prosa Creativa, José Miguel Cortés, daba la enhorabuena a los ganadores de las tres distinciones, e hizo un repaso de la historia de estos premios, su nacimiento y los motivos que han llevado a la entidad a respaldar esta iniciativa literaria. A Ferran García-Oliver le entregó el trofeo “La Mà del Sol”, realizado por Pepe Azorín, símbolo del Premi Carmelina Sánchez Cutillas de Novel.la i Prosa Creativa. El autor de “La bèstia en què cavalquem” es catedrático de Historia Medieval de la Universitat de València. Sobre su obra dijo que “es un dietario escrito entre febrero de 2017 y febrero de 2018. Según el autor, el título “proviene de uno de los sermones de San Vicente Ferrer. El dominico, para expresar la rapidez y la fugacidad del tiempo, acudió a la imagen, en efecto, de un animal sobre el que montamos a lo largo de nuestra vida: ‘E la bèstia en què cavalcam és lo temps, que corre ab quatre rodes’, dice. Lo cual viene a significar: ‘Y la bestia en la que cabalgamos es el tiempo, que corre con cuatro ruedas’. Las cuatro ruedas significan las cuatro estaciones”. En este dietario fui anotando, uno tras otro, pero sin fechas explícitas, los hechos que, a mi juicio, tienen relevancia para explicarse a sí mismo y el mundo que le rodea. Combinando experiencias íntimas con reflexiones sobre asuntos éticos, morales o políticos que nos conciernen como personas, ante unas circunstancias a menudo hostiles. Esto no excluye, sin embargo, una cierta ironía y dosis de buen humor”.

Clausura del acto

Finalmente, el alcalde Jaume Linares clausuró el acto con palabras de agradecimiento “hacia las instituciones que han creído en estos premios y han dado su incondicional soporte a la iniciativa, como son la Dirección General de Política Lingüística i Gestión del Multilingüismo de la Generalitat Valenciana; la Diputación Provincial de Alicante, a través del Instituto Alicantino de La Cultura, Juan Gil-Albert; la Fundación Caixaltea; la Acadèmia Valenciana de la Llengua; la Càtedra Enric Valor de la Universidad de Alicante y Aila Edicions”.

Llinares señaló que “la Cultura, la Literatura y las Letras son un buen remedio contra el coronavirius, y una vía de escape a la actual crisis provocada por la pandemia del COVID-19 en general y a las letras en particular”, y añadió que los V Premis Altea de Literatura i Investigació “comienzan a partir de esta noche para poder celebrarlas, si todo va bien, en la Gala que tendrá lugar el sábado anterior al Domingo de Ramos de 2021”.