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Benidorm lanza una campaña en parques y jardines: prohibido dar de comer a las palomas

El Ayuntamiento quiere evitar esta práctica en las zonas verdes y concienciar a los ciudadanos de los problemas que acarrea - Se una al recordatorio de la recogida de excrementos de mascotas

Una de las nuevas zonas de césped artificial del paseo de Poniente de Benidorm llena de palomas.

Una de las nuevas zonas de césped artificial del paseo de Poniente de Benidorm llena de palomas.

No dar de comer a las palomas en parques y jardines para evitar problemas sanitarios pero también para no degradar la imagen y escena urbana. El Ayuntamiento de Benidorm ha lanzado una campaña de concienciación para recordar que esta práctica está prohibida en la ciudad como así recoge una ordenanza municipal. A ella se suma un recordatorio de que los propietarios de mascotas tienen que recoger los excrementos de las mismas.

En los últimos tiempos, aquellos ciudadanos que dan de comer a las palomas en espacios verdes se ha incrementado. Esta práctica está ocasionando algún problema de limpieza pero también puede conllevar problemas de salud. Por ello, desde la Concejalía de Espacio Público junto con Medio Ambiente se ha lanzado una campaña para intentar evitar que esta acción se repita por los espacios más transitados y turísticos de la ciudad.

El concejal de Espacio Público, José Ramón González de Zárate, explicó a este diario que "está estipulado en la ordenanza municipal desde hace años, no es una novedad" que no se pueda dar de comer a estos animales. Así se van a poner 60 carteles en zonas verdes como el parque de Elche, uno de los espacios donde más se da este problema; pero también en el paseo de Poniente, la plaza Neptuno, plaza España o los parques de l'Aigüera o Foietes.

Los carteles de la campaña.

Los carteles de la campaña. INFORMACIÓN

En el paseo de Poniente además se ha detectado un incremento de estos restos de las aves en las nuevas zonas de césped artificial que se han colocado en las jardineras, lo que puede afectarlas y "estropearlas". En esos carteles no solo se recuerda que está prohibida esta práctica con las palomas sino que los propietarios de animales tienen que recoger sus excrementos.

Ambas cuestiones pueden provocar "enfermedades" pero también suponen un gasto de miles de euros al año en limpieza y mantenimiento de las superficies afectadas por los excrementos de los animales. "Tenemos más coste económico en limpieza y mantenimiento en estas zonas", indicó el edil quien apuntó que en alguna ocasión puede producir un incidente a los ciudadanos con alguna caída.

Con todo, el Ayuntamiento toma otras medidas como los controles de población de estas aves. Sin embargo, darles de comer "no podemos controlarlo si no se conciencia la población".

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