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Benidorm rescata el proyecto de bajas emisiones para captar 3 millones del Estado

El Ayuntamiento busca suelo para más aparcamientos disuasorios e inicia contactos para desbloquear los parkings de Jaime I y el Centro Cultural

La avenida del Mediterráneo, de tráfico restringido pero atestada de coches este verano. | DAVID REVENGA

El Ayuntamiento de Benidorm ha rescatado un proyecto para reducir las emisiones contaminantes que produce el tráfico rodado y con la que pretende optar a una subvención de 3,1 millones de euros procedentes del Estado. Así lo ha anunciado este miércoles el concejal de Movilidad, José Ramón González de Zárate, durante una reunión del Consejo Municipal de Movilidad, que se celebró coincidiendo con el Día Mundial sin Coches y donde se abordaron algunos de los problemas que se han producido este verano en la ciudad debido a la elevada afluencia de vehículos. En la reunión se dieron a conocer algunas de las propuestas municipales para intentar minimizarlos de cara a próximas campañas. La ciudad, además, está estudiando el desarrollo de nuevas zonas de aparcamiento para aliviar la notable falta de plazas que hay en la ciudad, con la creación de más parkings disuasorios y la reactivación de otros que llevan casi una década pendientes, como el parking de la avenida de Jaime I previsto en el plan «Futura 2000» y que en 2011 quedó paralizado.

La zona de bajas emisiones (ZBE) que pretende implantar el ejecutivo local abarcaría una superficie de 35 hectáreas a lo largo de distintos puntos del casco urbano y se dividirá en tres subzonas de Levante, Centro y Poniente. En este espacio, el Ayuntamiento prevé desarrollar medidas especiales de regulación y restricción de acceso al tráfico rodado, circulación y estacionamiento de vehículos para poder reducir las emisiones contaminantes. Además de estas restricciones, como la limitación de accesos sólo a vehículos de residentes o la reducción de los límites de velocidad que ya se empezó a implantar antes del verano, también se contemplaría la adecuación de nuevos aparcamientos disuasorios con guiado a plaza, la implantación de aparcamientos para bicicletas seguros, la adquisición de autobuses eléctricos, un sistema de recarga de bus eléctrico en el aparcamiento disuasorio de la Estación de Autobuses o la implantación de un «sistema de pago abierto y multiplatafoma asociado para transporte público y aparcamiento disuasorio», según explicaron desde el gobierno local.

El alcalde, Toni Pérez, recordó que, en el caso de los municipios de más de 50.000 habitantes, como Benidorm, la ley marca la obligación de establecer estas zonas de bajas emisiones «no más tarde de 2023» y agregó que aquí «ya tenemos mucho terreno adelantado», gracias a las medidas que se han ido implantando en los últimos años, entre ellas el desarrollo del Plan de Movilidad Urbana Sostenible.

Junto a la creación de esta zona de bajas emisiones, el Ayuntamiento también avanzó en el Consejo de Movilidad otras actuaciones que prevé desarrollar en los próximos meses y con las que también optará a nuevas subvenciones. Una de ellas es la creación de nuevas zonas de aparcamiento disuasorio, tanto en terrenos municipales como en otros de propiedad privada que se podrían obtener, por ejemplo, a través de cesiones temporales como ocurre con el de la zona del Moralet o el de el antiguo edificio Las Terrazas. Esta acción se completará con la creación de una red para conectar estos espacios y facilitar el transporte a quienes aparquen allí sus vehículos, como ha comenzado a hacerse ahora de forma piloto, ofreciendo un billete de autobús gratuito para quien los use.

Jaime I y avenida de Europa

Otro de los proyectos que tiene sobre la mesa el área de Movilidad es la creación de nuevas plazas de aparcamiento subterráneo que vengan a paliar parte de los problemas para aparcar que se observaron, más que nunca, este verano debido a la avalancha de turistas nacionales que llegaron a Benidorm en coche. Esto, sumado al gran número de ciudadanos que trabajan en el centro pero residen fuera de la localidad, provocó no solo enormes colapsos en los principales accesos, sino también que muchas personas tuvieran que dar rodeos y hacer largas colas para poder estacionar.

El edil González de Zárate afirma que se están manteniendo contactos con Aiser, la empresa adjudicataria del plan «Futura 2000» diseñado en época de Vicente Pérez Devesa, para que desarrolle el último de los aparcamientos proyectados entonces y que aún sigue pendiente: el de Jaime I. Ahora bien, el concejal aclaró que se están estudiando las necesidades actuales para decidir si se mantiene esta ubicación o se busca una nueva, por ejemplo, en la zona de Levante. Además, también se está trabajando junto a técnicos de la SPTCV para intentar desbloquear la puesta en marcha del aparcamiento proyectado en el Centro Cultural, un espacio que no se incluía en la primera fase del proyecto pero que cada vez se plantea como más necesario.

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