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Benidorm pide 4,3 millones para llenar de árboles calles, colegios y edificios públicos

La ciudad presenta un macroproyecto para mejorar la calidad ambiental con fondos de la UE - El alcalde insiste en que no aplicará la tasa turística, exige mejorar la financiación y se muestra preocupado por otro posible retraso del Imserso

Vista de Benidorm. DAVID REVENGA

Reverdecer la trama urbana, acercar la naturaleza a los patios de los colegios, crear cubiertas ajardinadas y jardines verticales en edificios públicos y diseñar corredores verdes para anexionar las superficies arbóreas de zonas como El Moralet o la Séquia Mare con la propia configuración urbana. El Ayuntamiento de Benidorm pretende llevar a cabo una revolución verde en el municipio por medio de un proyecto, que ha denominado «Plan de enraizamiento del entorno de Benidorm en su mallado urbano», y para el cual aspira a obtener 4,3 millones de euros de los fondos Next Generation, el plan de recuperación impulsado por la Unión Europea y que prevé destinar la friolera de 140.000 millones para repartir en toda España. El proyecto, desarrollado junto a la concesionaria del agua, Hidraqua, fue presentado este jueves por el alcalde de la ciudad, Toni Pérez, durante el tradicional encuentro navideño con los medios de comunicación. 

De esta manera, Benidorm volverá a optar a este importante paquete económico después de quedar excluida, en una primera convocatoria, de los fondos destinados a destinos turísticos, un varapalo que, no obstante, el Consistorio prevé responder con la presentación de nuevos proyectos. El primero de ellos, el anunciado por Pérez y que tiene por objetivo mejorar la calidad ambiental del municipio y reforzar su compromiso con la sostenibilidad, dentro del cual se proyecta plantar cientos de árboles en calles donde actualmente no hay vegetación, en patios de centros escolares y de centros de salud, en parkings disuasorios, o en edificios municipales. Además, el programa también plantea crear microparques de proximidad y un oasis-albergue en el que alojar especies arbóreas autóctonas antes de poderlas replantar; o aumentar el uso de agua regenerada para el riego de las zonas verdes públicas, pero también para que ésta llegue a las urbanizaciones y propiedades privadas. En definitiva, un abanico de medidas medioambientales para «dejar a las generaciones futuras un Benidorm aún mejor, más verde, más sostenible y más resiliente frente a los efectos del cambio climático», afirmó el primer edil, esperanzado de que, esta vez sí, Benidorm pueda hacerse con subvenciones. 

Pero no fue éste el único asunto abordado por el regidor benidormense. Como ya avanzó días atrás este diario, Pérez confirmó ayer que los técnicos municipales siguen trabajando para cuadrar un presupuesto que verá bastante mermado su capítulo de ingresos, pero insistió en que la voluntad del ejecutivo municipal, del PP, es aprobarlo antes de que finalice el año. Y, junto a este anuncio, volvió a reiterar que las próximas cuentas municipales «pondrán de nuevo en el centro a las personas» y reservarán importantes cuantías «para ayudar a las familias y al tejido productivo como ya se ha hecho desde marzo de 2020», haciendo gala de que «el de Benidorm es uno de los ayuntamientos de España que más ha destinado per cápita a paliar los efectos de la pandemia: 20 millones de euros en 20 meses». 

El alcalde de Benidorm, en su encuentro navideño con los medios de comunicación, este jueves. David Revenga

Al margen de la actividad puramente municipal, el alcalde benidormense también habló, como no podía ser menos, de turismo, un sector que atraviesa de nuevo un momento difícil por el efecto de la sexta ola. Pérez insistió en su rechazo, «no y nunca», al impuesto turístico que pretende implantar el Botànic y criticó que esta medida «se nos venda como una forma de mejorar la financiación de los destinos turísticos cuando no es así». Criticó duramente a Gobierno y Generalitat por la deficiente financiación a los municipios y se apoyó en cifras: el turismo aporta en impuestos a la Comunidad Valenciana casi 4.000 millones de euros, el 40% de ellos generados en Benidorm, mientras que el consumo de gasto público para la actividad turística asciende a 1.125 millones. «Aún nos deben 2.875 millones, con lo cual no nos vale que se apoyen en la tasa como excusa para mejorar esa infrafinanciación, que depende solo de ellos». 

Igualmente, mostró su preocupación con el cariz que está tomando la sexta ola y la posibilidad de que la misma provocara otro retraso del Imserso, previsto para febrero. «Estaríamos hablando de dos años sin Imserso, lo que para Benidorm sería terrible y demostraría el poco interés del Gobierno por el turismo».

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