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Nueve empresas pugnan por el contrato para ampliar el Hospital de la Marina Baixa

La mesa de contratación ya ha abierto los sobres y la Generalitat confía en poder adjudicar la obra en pocas semanas - El proyecto tiene un presupuesto de 60 millones

El Hospital Comarcal de la Marina Baixa lleva más de dos décadas pendiente de una ampliación.

La obra de ampliación del Hospital Comarcal Marina Baixa, que la Generalitat Valenciana sacó a licitación a principios del pasado diciembre tras dos décadas de espera, ha despertado gran interés. Y no solo en los ciudadanos que se beneficiarán de la misma sino también por parte de las empresas. Así, al menos, se desprende de la gran cantidad de ofertas que se han recibido para hacerse con el contrato.

Un total de nueve constructoras pugnan por hacerse con la adjudicación de este proyecto, que tendrá un presupuesto cercano a los 60 millones de euros y un plazo de ejecución previsto de 30 meses. Por tanto, si se cumple el calendario previsto por Sanidad y la obra se inicia la próxima primavera, la nueva ala hospitalaria podría estar acabada para finales de 2024.

Fuentes de la Generalitat han explicado que la mesa de contratación se ha reunido esta semana para proceder a la apertura de sobres y empezar a estudiar las ofertas de cada mercantil. Ahora, serán los técnicos quienes valoren todas las propuestas presentadas y, según las mismas fuentes, la propuesta de adjudicación podría estar lista dentro de un par de semanas.

La gran concurrencia de empresas para hacerse con este jugoso contrato ahuyenta el temor de sanitarios y de la propia Generalitat ante la posibilidad de que la licitación pudiera quedarse desierta, lo que habría prolongado de nuevo los plazos, tras observar que la situación generada por la pandemia, el encarecimiento de precios y la dificultad de encontrar muchos materiales ha obligado a retrasar algunos proyectos.

Fuentes del Consell han mostrado su satisfacción por que la licitación pueda continuar adelante según los plazos marcados y han confinado en que el inicio de las obras pueda ser una realidad "en muy poco tiempo".

Una obra más necesaria que nunca

La necesidad de disponer de un hospital con capacidad y servicios suficientes para atender en condiciones a sus ciudadanos se había convertido desde hace años en uno de los principales problemas de la Marina Baixa, una carencia que, además, se ha visto agravada durante los dos últimos años debido al brutal efecto que la pandemia ha tenido sobre el sistema sanitario.

No en vano, la alerta sanitaria saturó por completo el centro, sobre todo en la primera ola y la tercera ola, y obligó a derivar a pacientes con covid-19 a hospitales públicos y privados de toda la provincia. ¿El motivo? La falta de adaptación de instalaciones y servicios a las necesidades actuales de la comarca.

El Hospital, ubicado en La Vila Joiosa, se inauguró en el año 1986 y, a pesar de que desde entonces se han llevado a cabo algunas obras para mejorar servicios, ninguna de estas ampliaciones ha servido para poder incrementar el número de camas de hospitalización (270) ni de UCI (12), a pesar de que en todo este tiempo la población de la comarca, tanto empadronada como flotante por el turismo, no ha parado de crecer.

De hecho, atendiendo únicamente a la población «oficial», el Marina Baixa dispone de una ratio de una cama por cada 686 habitantes, la más baja con diferencia de la provincia, de la Comunidad y que lo sitúa también a la cola a nivel nacional y muy lejos de las 358 del General de Alicante; las 413 del de Elche o las 449 de Alcoy.

En el caso de las camas UCI, el Hospital dispone únicamente de 12 puestos para pacientes críticos, cuando en el peor momento de la pandemia requirió de más de 30 puestos de intensivos para abarcar el gran volumen de pacientes con neumonías graves y otras afecciones provocadas por el coronavirus.

Con la ampliación, el centro pasará de los 33.000 metros cuadrados construidos que tiene en la actualidad a disponer de un total de 63.000 metros cuadrados, gracias a la construcción de un edificio de nueva planta, que se conectará con la parte principal del actual hospital, y la reordenación del aparcamiento y otros espacios. Y, lo que es más importante, la previsión pasa por que esta obra resuelva muchas de las carencias que se vienen arrastrando de lejos, pero que se han visto enormemente agravadas en los últimos meses.

Nuevas instalaciones

El espacio que se generará con la ampliación permitirá ganar 52 camas más de hospitalización, hasta alcanzar las 322. Pero, además, también está previsto duplicar la capacidad de algunos de los servicios más demandados, como la Unidad de Cuidados Intensivos o el área de Urgencias, entre otros.

De hecho, la nueva ala hospitalaria acogerá los servicios con mayor demanda y, por tanto, con más lista de espera. En ella se reubicarán las áreas de Radiología, Urgencias --generales y de Pediatría-, Urgencias ginecológicas y obstétricas -que además se dotaría de dos quirófanos propios para poder realizar cesáreas urgentes y otras intervenciones-, quirófanos para cirugías programadas, UCI, Oftalmología y una planta destinada a consultas.

Por lo que respecta a los quirófanos, se pasará de los ocho existentes en la actualidad a disponer de un total de 12, con un espacio para poder ampliar a dos más en caso de necesidad, y también habrá nuevas unidades de Cirugía sin Ingreso (UCSI) y de Reanimación Post-anestésica (URPA). En Urgencias, la previsión pasa por ampliar el número de boxes de los seis actuales a un total de 12; mientras que la UCI pasará de 12 a 18 camas para críticos, con posibilidad de también de ampliarlas. Asimismo, se dotará al centro de una nueva Unidad de Corta Estancia y de una nueva zona de diagnóstico por imagen, que dispondrá de dos salas de TAC, resonancia magnética, radiología convencional y mamógrafo.

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