Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

La Marina Baixa comprará agua desalada para poder afrontar sin restricciones el crecimiento urbanístico

El Consorcio solicita el trasvase de 500.000 litros de agua anuales desde la planta de Mutxamel para abastecer a Benidorm y otros municipios de la comarca donde hay planes parciales en marcha

Obras de construcción de una promoción de adosados en Finestrat, con los rascacielos y la isla de Benidorm al fondo.

Obras de construcción de una promoción de adosados en Finestrat, con los rascacielos y la isla de Benidorm al fondo. / David Revenga

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
R. Pagés

R. Pagés

Poder dar respuesta a las nuevas demandas hídricas sin necesidad de aplicar restricciones para los usuarios. El Consorcio de Aguas de la Marina Baixa ha acordado la compra de 500.000 litros anuales de agua desalada para asegurar el abastecimiento ante el crecimiento urbanístico proyectado en algunos municipios de esta comarca, como Benidorm, Finestrat o La Nucía, entre otros.

Así lo ha acordado la junta general de este organismo, del que forman parte la Diputación Provincial de Alicante, la Confederación Hidrográfica del Júcar y siete municipios de esta zona, entre ellos los que suman mayor población, como son Benidorm, La Vila Joiosa, Finestrat, l'Alfàs del Pi, Altea, La Nucía y Polop, que ya ha reservado 345.000 euros de su presupuesto de 2022 para poder comprar el primer medio hectómetro cúbico de agua, que casi con toda seguridad se trasvasará a partir del próximo mes de junio.

La medida pretende adelantarse al notable incremento de la demanda que se prevé en los próximos meses debido a la recuperación del turismo pero también a la construcción, que traerá aparejado un crecimiento poblacional. "En estos dos últimos años se ha construido bastante pero, por la propia coyuntura generada por la pandemia, muchas de estas viviendas no se habían llegado a ocupar", explica el ingeniero director del Consorcio, Jaime Berenguer, que agrega que la previsión es que ahora, con la nueva normalidad asomando ya por el horizonte, el consumo podría dispararse.

El embalse del Amadorio, desde donde se suministra el agua que bebe La Vila Joiosa o Benidorm.

El embalse del Amadorio, desde donde se suministra el agua que bebe La Vila Joiosa o Benidorm. / David Revenga

Ante esta previsión, y dado que el sistema de gestión hídrica de la Marina ya no permite generar muchos más recursos por sí mismo, los miembros del Consorcio han decidido consolidar el medio hectómetro cúbico que tenían previsto comprar únicamente para este año, de modo que se quede también de cara a los años siguientes como un aporte fijo y adicional que permita asegurar el agua cuando vecinos y turistas abran el grifo.

Solo en Benidorm hay proyectadas más de 6.000 nuevas viviendas y una veintena de hoteles en la próxima década

Berenguer ha calificado esta decisión como "un gran logro para el abastecimiento: se ha buscado una alternativa para asegurar recursos, lo que quiere decir que estamos haciendo los deberes y buscando formas de dar respuesta a los nuevos desarrollos sin tensionar aún más el sistema, sino con aportes externos". Algo que, a su vez, también resultan más caros para los municipios del Consorcio debido al elevado precio del agua desalada.

Mayor demanda urbana y también agraria

La compra de agua desalada y su trasvase desde la planta desaladora de Mutxamel es también la respuesta del Consorcio para apaciguar las posibles discrepancias que pudieran darse en el seno de este organismo y sus usuarios.

No en vano, cabe recordar que la piedra angular del sistema de gestión del Consorcio son precisamente los convenios suscritos con las comunidades de regantes de la zona para dar un uso más eficiente de las aguas disponibles, a través de un modelo de permutas de aguas de diferente naturaleza único en España.

O, dicho en otras palabras, a través de la cesión de parte de las aguas superficiales y de los acuíferos para beber a cambio del uso de aguas reutilizadas para la agricultura. En la actualidad, ambas partes están inmersas, cada una por su cuenta, en un proceso de cambios profundo.

Como se ha apuntado anteriormente, los municipios costeros tienen proyectados nuevos planes parciales que traerán aparejado un incremento poblacional que no se había dado desde hace mucho tiempo. Basta con observar a Benidorm como ejemplo. Al rápido desarrollo que se está produciendo en el sector de Poniente, donde están previstas 1.200 nuevas viviendas en el PP 2/1 y otras 2.500 en el PAU 1 Murtal, se sumará en poco tiempo la urbanización de la antigua partida Armanello, ahora rebautizada como Ensanche Levante, y donde hay proyectados 20 hoteles y otros 2.300 pisos entre turísticos y residenciales. Y todo eso solo en Benidorm.

Mientras esto ocurre, unos kilómetros más al interior la agricultura de la Marina Baixa también está enfrascada en su propio proyecto de transformación, con el cambio de cultivos tradicionales como el níspero o los cítricos por el del aguacate, que consume prácticamente el triple de agua.

Fuentes del Consorcio reconocen que existe cierta preocupación de que el riego o la mayor demanda agrícola puedan tensionar el sistema, por lo que creen que este aporte adicional de agua desalada permitirá disponer de una garantía para el suministro urbano.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents