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En busca del esplendor de la fachada de la Iglesia de la Asunción de La Vila

El templo está inmerso en una nueva restauración para retirar el cemento gris que genera problemas de humedades | La obra está financiada por la parroquia y el Ayuntamiento

Las obras en la Iglesia de la Asunción de La Vila Joiosa. David Revenga

La Iglesia-Fortaleza de la Asunción de la Vila Joiosa es uno de los elementos más importantes del casco histórico del municipio. El templo luce entra casas de colores y los restos de las murallas de la antigua ciudad. Las fachadas que dan a la plaza de la Iglesia no pasan desapercibidas para aquellos que caminan o hacen turismo por las calles de este barrio del municipio, pero la apariencia de estos muros está alejada de aquello que fue. Así que, para recuperar el esplendor que tuvieron en su tiempo, se está realizando una nueva fase de restauración del municipio que eliminará el cemento gris que se les puso encima y poner mortero en su lugar.

La Iglesia de la Asunción de la Vila Joiosa es una de las tres iglesias fortaleza de la provincia y se construyó con las murallas. En la fachada principal se ubica la puerta de acceso que es de estilo barroco clasicista muy sencillo y también se añadió dos siglos más tarde. El portón tiene dos columnas a cada lado y un frontón con una hornacina. Esta pared principal, divida en dos partes, está actualmente recubierta con cemento gris, explicó el párroco Juan José Ortega. Un material que solo ha provocado problemas al edificio, por ejemplo de humedades. "Hubo algún tiempo en el que se picó la fachada y se aplicó este tipo de cemento; y no respira", indicó.

Lo cierto es que esas fachadas fueron reformadas en el siglo XVIII y después varias veces en los siglos XIX y XX. En las últimas intervenciones se picaron las paredes exteriores para enlucirlas con ese material gris, lo que ha causado muchos problemas, sobre todo de humedades por capilaridad. Así que el nuevo proyecto de restauración impulsado por el párroco tendrá como principal trabajo el de "eliminar ese cemento y sustituirlo por otro a la cal que permita a los muros respirar y que les haga recuperar su aspecto y su color antiguos". Es decir, que las principales paredes de la Iglesia vuelvan a tener el aspecto que tuvieron cuando se alzaron.

La fachada de la Iglesia en una imagen de archivo donde se puede ver el cemento gris que será retirado. David Revenga

La empresa Cupola es la encargada de estos trabajos; de hecho, ha sido la encargada de realizar las otras fases de restauración del templo en los últimos años. En el proceso han intervenido también técnicos municipales así como de Vilamuseu y de la UA. Así, se han estudiado los colores y tratamiento antiguos de la fachada y se han intercambiado opiniones técnicas sobre cuestiones concretas para ver cuál era la mejor forma de actuar sobre el cuerpo principal del templo para recuperar su aspecto original. Así, Ortega indicó que el trabajo está "costando mucho". Porque, para empezar, es complicado retirar ese cemento. Así, para los portones de ambas fachadas se "está utilizando un chorro de arena" con el que se trabaja minuciosamente pero el material que ahora tiene la fachada "se adhiere muchísimo".

Las obras tienen un presupuesto de 100.000 euros financiados al 50% entre la propia parroquia y el Ayuntamiento de La Vila Joiosa. Así, ambas partes firmaron un convenio trianual firmado en 2021 que se extenderá hasta 2023. El resto, 50.000 euros, "se ha aportado por la parroquia, de manos de feligreses y algunas donaciones", explicó el párroco. No es la primera vez los ciudadanos se vuelcan en la restauración de una parte del templo ya que, en los últimos años, también se ha conseguido parte de la financiación para otras obras de esta manera.

Mientras duren los trabajos, la Iglesia de la Asunción permanecerá cerrada, como así confirmó el párroco. En un primer momento "íbamos a abrir pero por el tipo de trabajo y por seguridad hemos decidido que no". Así que volverá a abrir sus puertas cuando terminen las obras. La previsión es que sea "después de Navidad, cuando se termine y podemos limpiar todo bien"; es decir, la primera quincena de enero, según Ortega.

Una Iglesia declarada BIC

El monumento tiene la mayor protección que la legislación española otorga a lugares del patrimonio cultural, la de Bien de Interés Cultural. Desde hace años, la parroquia viene desarrollando con colaboración del Ayuntamiento diferentes proyectos de restauración y puesta en valor del monumento, que constituye un templo singular por su gran antigüedad (gótico levantino de mediados del siglo XVI) y por su raro carácter de iglesia fortaleza. Esta función defensiva se debía a los graves ataques que sufrió la Vila Joiosa, como ciudad corsaria importante, por parte de grandes flotas berberiscas, como los de 1538 o 1543. Tras este último, la Generalitat se vio obligada a reedificar las defensas de la villa, incluyendo la iglesia fortaleza.

Cabe recordar que la iglesia es también un valor cultural del municipio y un lugar de primer orden del patrimonio vilero. En ella se celebran numerosos eventos religiosos y culturales, tales como misas solemnes, procesiones, conciertos de música antigua, representaciones históricas y actos festivos y conmemorativos.

La fachada lateral del templo con las obras. David Revenga

Así, en los últimos años, se ha restaurado la torre. Esa actuación terminó en diciembre de 2021 y permitió rehabilitar el revestimiento exterior de la misma que se había perdiendo con el tiempo y el remate final de la misma donde están los pináculos. Y entre lo más llamativo por cómo hubo que transportarlas, también pasaron por el taller los yugos de las campanas que eran de hierro. Además, ntes de la torre, en 2018, se actuó en la cubierta principal que se sustituyó completamente ya que estaba muy deteriorada. Se recolocaron las tejas antiguas que estaban en buen estado y y se situaron nuevas. Las obras también sirvieron para consolidar el paseo de ronda. Durante los trabajos, se hallaron pinturas del siglo XVIII en los muros de las bóvedas.

Pero el empeño personal del párroco de la Iglesia-Fortaleza de La Vila de que el templo mantenga su aspecto y lo mejore no ha acabado porque aún quedan cosas por hacer: la iluminación de todo el templo o la restauración de las capillas interiores. Y también actuar en la fachada de la capilla de Santa Marta y el archivo. Para ello, Ortega ya está pensando en cómo hacerlo y tenerlo "terminado en dos años más". Desde 2010, cada año o año y medio, se ha puesto manos a la obra con alguna fase de un proyecto global para recuperar el aspecto original de todo el templo.

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