La Ermita de Sanz, en plena Huerta de Benidorm, ha acogido, por segundo año consecutivo, y tras un largo paréntesis, su tradición más escatológica, y no en su acepción relacionada con el más allá, sino con la más soez y del más acá.

La "Cagà de la Burra" surge por primera vez en Benidorm en 2014, cuando uno de los miembros de la Comissió de Sant Antoni de aquel año, José Fuster, sugiere dividir un terreno en pequeñas parcelas numeradas en donde se situaría el animal. Los vecinos podrían comprar tiques con la numeración y quien adquiriese el correspondiente a aquel donde el animal hiciese sus aguas mayores: ¡premio!

Hoy domingo, la burra ha vuelto a hacer de las suyas y, desde el mediodía, vecinos y miembros de la Comissió de Sant Antoni que preside Juan Pedro López, se han afanado para vivir otra gran jornada en armonía.

La concejal de Fiestas, Mariló Cebreros, otros miembros de la corporación y el diputado autonómico, José Ramón González de Zárate, no se han querido perder la ocasión y desde allí han animado a la ciudadanía a participar en eventos tan singulares como este que forman parte de las fiestas de la ciudad. También han estado presentes las reinas Mayor e Infantil de nuestras Festes Majors Patronals 2023, Angélica Morenilla y Daniela Talavera; y el presidente de la Comissió, Vicente Solaz.

Para la actividad, se ha habilitado un terreno con 500 parcelas. Cada una de ellas podría adquirirse por 10 euros. La persona que acierte cuál de ellas recibe el "regalo" del animal, se embolsará el premio, 1.000 euros. Los beneficios de este sorteo escatológico se destinarán a las fiestas que se celebrarán en honor a Sant Antoni en enero.