Benidorm abre un nuevo parking disuasorio con 110 plazas a las puertas del verano

El nuevo espacio de 2.800 metros cuadrados se une a la oferta actual que suma más de 8.000 plazas gratuitas

El nuevo aparcamiento en el Rincón de Loix de Benidorm.

El nuevo aparcamiento en el Rincón de Loix de Benidorm. / INFORMACIÓN

Llega el verano y, con él, el aumento de la afluencia de turistas que se desplazan a la ciudad con su propio vehículo. Para atender a la demanda, el Ayuntamiento de Benidorm ha puesto en funcionamiento un nuevo aparcamiento disuasorio en la zona del Rincón de Loix y que tendrá capacidad para 110 coches.

El nuevo parking gratuito se ubica en la avenida Almirante Bernat de Sarrià a la altura de la calle Zamora en una parcela con una superficie de 2.800 metros cuadrados. Este nuevo aparcamiento, que ha sido visitado el alcalde Toni Pérez y el concejal de Movilidad, Francis Muñoz, ya se encuentra operativo después de que hayan finalizado las labores de limpieza, desbroce y retirada de enseres que había en la parcela "de modo que está perfectamente apta para el estacionamiento", según Muñoz.

Las nuevas plazas se añaden a las más de 8.000 gratuitas repartidas en los diferentes aparcamientos disuasorios con los que cuenta Benidorm siguiendo la fórmula empleada en anteriores ocasiones de conveniar con los propietarios para poder dar la utilidad de parking mientras no se edifique en la superficie.

Con este nuevo aparcamiento, la oferta de espacios se eleva a los 40 distribuidos por toda la ciudad que suman casi 8.400 plazas. Entre los más conocidos, el de Beniardà o la estación de autobuses pero hay parkings gratuitos repartidos por todos los barrios del municipio.

Aprovechando la entrada en funcionamiento de este aparcamiento, el Ayuntamiento se encuentra realizando trabajos de adecentamiento y mantenimiento en otro parking disuasorio cercano, el situado en la calle Juan Fuster Zaragoza, en donde se ha hecho una limpieza y desbroce, así como incorporado una solera de hormigón en la entrada por la calle Zamora, que es la que más afectada se ve por las lluvias y el paso de vehículos. También se añadirá una nueva capa de rodadura "cuyos materiales son procedentes de productos recuperados como áridos de demoliciones o restos de fresados de otras intervenciones municipales", ha precisado Muñoz.

Los trabajos, ha explicado el edil, se prolongarán por apenas cuatro días "por lo que se deja todo preparado de cara al verano para que pueda ser utilizado sin ningún inconveniente". Francis Muñoz ha recordado que gracias a esta fórmula de aparcamientos disuasorios "la ciudad ha ganado muchas plazas de parking gratuito" y al mismo tiempo "los servicios técnicos municipales se encargan de que esas parcelas no estén descuidadas. Todo ello a coste cero para los ciudadanos".

La problemática de la carga y descarga

Con todo, el Ayuntamiento también ha afrontado otro problema relacionado con la movilidad: la carga y descarga con la llegada de la Zona de Bajas Emisiones. El Ayuntamiento de Benidorm ha comenzado a mantener reuniones sobre esta cuestión y la primera de ellas ha sido con ADISLEV, la asociación que engloba a las empresas de distribución de bebidas y alimentación a la hostelería y restauración de la Comunidad Valenciana.

La intención es analizar la problemática que se plantea con los espacios de carga y descarga y la dificultad de estacionamiento que tienen las empresas del sector de la Distribución Urbana de Mercancías. Según ha explicado el concejal de Movilidad, Francis Muñoz, "estamos dando los pasos necesarios para tenerlo todo controlado cuando llegue la entrada en vigor de la ZBE". En ese sentido precisaba que "valoraremos las peticiones y propuestas que nos han hecho para tratar de hacerlas compatibles con la ZBE y estudiar todas las posibilidades para mejorar".

Una de los asuntos que se ha analizado es la peculiaridad de que en Benidorm “la distribución urbana de mercancías está muy vinculada a la ZBE porque es en el centro de la ciudad donde se concentra el mayor número de establecimientos de hostelería, restauración, comercios, etc. y es ahí donde se concentran los problemas” señalaba Muñoz.

El objetivo es “mejorar y optimizar el uso de la carga y descarga para facilitar el reparto a la hostelería y restauración de la ciudad”. En ese punto, se planteó adelantar el inicio del horario de carga y descarga, una posibilidad que “en ningún caso afectaría a la avenida Armada Española”, según ha afirmado el concejal.

Sobre la mesa también se puso la previsión de implantación de un sistema de reserva de los puntos de carga y descarga dentro de la ZBE para optimizar el uso de estos puntos. El sector, por su parte, se ha mostrado “consciente de la necesidad de reducir emisiones”, aunque también pusieron de manifiesto que necesitan ayudas y subvenciones para renovar flotas debido a que el precio del renting de camiones ha subido más de un 15 % y que el plazo de entrega de los nuevos vehículos se demora entre un año y medio o dos.

De igual forma han solicitado “flexibilidad horaria y exenciones” para realizar su labor y consideran “contraproducente” la limitación por peso porque, en su opinión, implicaría más camiones, más emisiones y más ocupación de zonas de carga y descarga. En ese sentido abogan por los camiones de 7,5 toneladas, que equivalen a ocho furgonetas o a tres camiones de 3,5 toneladas.