Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Denuncian una oleada de robos en las embarcaciones amarradas en los pantalanes públicos de Altea

Los pescadores deportivos llevan más de 25 años reclamando medidas de seguridad y vigilancia a la Generalitat Valenciana

Pla denuncia que el acceso a los pantalanes de los amarres públicos de Altea no tiene cerramientos.

Pla denuncia que el acceso a los pantalanes de los amarres públicos de Altea no tiene cerramientos. / Diego Coello

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Altea

Susto y temor entre los quinientos usuarios de los amarres públicos del puerto de Altea. Una oleada de robos indiscriminados y daños en el interior de diversas embarcaciones durante el mes de octubre, más la sustracción de dos de ellas, ha puesto en alerta al sector de la pesca deportiva del municipio que tiene amarrados sus barcos de entre 4 y 8 metros de eslora en los pantalanes de uso público que instaló la Generalitat Valenciana a finales de los años 80 del siglo pasado.

La Cooperativa d'Usuaris del Port d'Altea (CUPA), fundada el 10 de febrero de 1989, denuncia que "llevamos más de 25 años intentando dar solución a la falta de seguridad para los barcos fondeados", pues los accesos a los amarres "no tienen cierres adecuados", además de que en la escollera que los rodea "no hay ninguna protección para la gente que pasea, ni para los niños que circulan con sus bicicletas o patines con el consiguiente peligro de caer al mar".

El presidente de la CUPA, Cristóbal Plà Ronda, ha señalado este viernes que los pantalanes públicos de Altea "fueron los primeros que se instalaron en la Comunidad Valenciana", y que al principio "teníamos vigilantes destacados por la Generalitat, además de que tras la creación de nuestra cooperativa también colaborábamos en las tareas de vigilancia, pues nosotros solos no podíamos sufragar el coste de los guardias jurado. Pero el servicio de vigilancia duró unos cinco años y desde entonces carecemos de las medidas adecuadas de seguridad que estamos reclamando".

Medio millar de amarres públicos afectados

Plà Ronda ha indicado que en la CUPA "somos 170 socios", aunque en el puerto de Altea "hay 500 amarres públicos que usan tanto los alteanos como otros vecinos de la comarca, Valencia, Madrid o Bilbao por decir algunas ciudades de quienes tienen aquí sus embarcaciones de entre 4 y 8 metros de eslora. Somos gente sencilla, no tenemos barcos de mucho precio ni de grandes dimensiones, y nos sentimos abandonados por la Administración porque reclamamos algo tan sencillo como que pongan cámaras de seguridad, iluminación alimentada por placas solares y, sobre todo, vallado para evitar accidentes y limitar el acceso a las embarcaciones", ha aseverado. En este sentido, ha señalado que al no vallar la escollera "existe el peligro de caídas al mar como ocurrió la semana pasada cuando un joven minusválido se precipitó con su silla de ruedas al no existir siquiera unos pivotes y señales indicadoras del peligro. Afortunadamente le salvamos inmediatamente".

Plà ha explicado que las tasas anuales que cobra la Generalitat Valenciana para tener un amarre público "van desde los 700 a los 1.400 euros en función de la eslora. Podríamos decir que es una media de mil euros por embarcación, con lo cual de Altea pueden llegar a recaudar sobre medio millón de euros al año. Creemos que con esta cifra se pueden dotar las medidas de seguridad que reclamamos para evitar cualquier tipo de acto vandálico", apostilla.

Jeringuillas y defecaciones en el interior de los barcos dañados

Cristóbal Plà es un patrón de yate retirado que ha navegado por todo el Mediterráneo durante 33 años. Nos cuenta que la mayoría de puertos cuentan con las medidas de seguridad "que venimos reclamando desde finales de los 90". Ahora, con esta última oleada de robos y actos vandálicos en el interior de varias embarcaciones, "incluso con restos de jeringuillas, colillas de cigarros o defecaciones humanas", ha sido la gota que colma el vaso de la paciencia "ante los daños en nuestros barcos", pues a pesar de las denuncias "ante la Guardia Civil, la Consellería de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio, y la Dirección General de Costas, Puertos y Aeropuertos, no hemos recibido ninguna respuesta".

Y es por ello que "lo denunciamos públicamente para intentar que se dé solución a unos hechos graves que pueden ir en aumento si no se corta adecuadamente, ya que en ocasiones también han robado el combustible de muchas embarcaciones amarradas, e incluso hace años murieron dos personas ahogadas al caer por la noche desde un pantalán, ya que no hay iluminación", ha remarcado.

Tracking Pixel Contents